Mueren 8 civiles, 2 soldados y 37 miembros del EI en un ataque en Afganistán

El ataque terrorista tuvo lugar durante la tarde del viernes en el distrito de Kott, en la provincia de Nangarhar, región que es considerada el bastión del EI en Afganistán y que ha sido objeto ...

Kabul

Al menos 47 personas murieron, ocho civiles, dos miembros de las tropas afganas y 37 integrantes del grupo yihadista Estado Islámico (EI), en un ataque insurgente contra una zona residencial en el este de Afganistán, informó hoy a Efe una fuente oficial.

El ataque terrorista tuvo lugar durante la tarde del viernes en el distrito de Kott, en la provincia de Nangarhar, región que es considerada el bastión del EI en Afganistán y que ha sido objeto de una fuerte ofensiva por parte de las fuerzas de seguridad afganas.

Según explicó el portavoz del gobernador provincial, Attaullah Khogyani, durante la operación los insurgentes quemaron además 23 viviendas y secuestraron a una treintena de civiles, aunque muchos de ellos pudieron ser liberados, sin especificar cuantos.

"Las fuerzas de seguridad no dejarán piedra sobre piedra hasta que el resto de rehenes sean liberados", sentenció Khogyani.

El portavoz detalló que entre los civiles fallecidos hay tres niños, y añadió que otros 12 civiles, 32 insurgentes y tres miembros de las fuerzas de seguridad resultaron heridos.

Khogyani aclaró además que aunque hubo también un ataque yihadista contra un puesto de control policial no causó víctimas, lo que contrasta con sus declaraciones ayer a Efe, en las que aseguró que parte de los fallecidos se produjeron en esa acción.

El Ministerio de Defensa afgano aseguró el jueves que la presencia del EI en Nangarhar se había reducido de once distritos el año pasado a tres en la actualidad, entre los que no se encontraba Kott, y remarcó que este grupo "ya no supone un desafío" para Afganistán.

Sin embargo, aclaró que pequeños "grupos de dos, cinco o seis" insurgentes continúan activos en cinco de las diez provincias donde el EI contaba con presencia desde que se instaló en Afganistán en 2015 (de un total de 34), entre ellas las orientales de Kunar, Paktia, Khost y Nangarhar y la meridional Ghazni.

La inestabilidad en Afganistán ha ido en aumento desde el fin de la misión militar de la OTAN en diciembre de 2014 y los insurgentes, sobre todo los talibanes, han ido avanzando en el control del país así como en la frecuencia y magnitud de los atentados.