Mueren 25 separatistas en la frontera con Rusia

El gobierno de Kiev reconoció cuatro bajas durante los enfrentamientos con las milicias rebeldes que controlan Slaviansk, bastión de la sublevación en esa región del país.
El gobierno local aseguró que durante los choques de ayer los rebeldes usaron armamento pesado.
El gobierno local aseguró que durante los choques de ayer los rebeldes usaron armamento pesado. (Roman Pilipe)

Kiev, Moscú

El avance de las tropas del gobierno ucraniano contra los separatistas pro rusos en la ciudad de Slaviansk, este del país, dejó ayer unos 25 activistas y cuatro soldados muertos, informó el Ministerio del Interior.

"Con grandes esfuerzos pudimos evitar la entrada de los opositores en la ciudad. En nuestras filas hay muchos muertos", citó la agencia de noticias Interfax a un vocero de la autodenominada Milicia Popular.

En Slaviansk, ciudad estratégica por constituir un importante nudo ferroviario, los soldados ucranianos realizan desde el viernes una operación militar con tanques, helicópteros y carros de combate.

El portal local online slavgorod.com.ua informó que las tropas ucranianas no permitieron la entrada de ambulancias en la ciudad, cuyos accesos aún mantenían bloqueados.

El ministro del Interior ucraniano, Arsen Avákov, estimó que unos 800 separatistas armados mantienen sus posiciones en Slaviansk. "Emplearon armamento pesado, dispararon con armas de gran calibre, están empleando lanzagranadas", dijo el ministro.

El presidente interino ucraniano, Olexander Turchínov acusó a Rusia de llevar a cabo una guerra contra Ucrania: "Hay una guerra contra nuestro país de parte de la Federación rusa, tanto en el este como en el sur", dijo a la televisión local.

Moscú sigue intentando "desestabilizar" la situación antes de las elecciones del 25 de mayo, agregó.

También la televisión rusa emitió una entrevista en la que Turchínov reconoce que en la región hay simpatías hacia una escisión de Ucrania. "Digamos honestamente que los ciudadanos de esas regiones apoyan a los separatistas, lo que dificulta considerablemente la operación antiterrorista", dijo el presidente en el extracto mostrado tanto en Ucrania como en Rusia.

El mandatario acusó al ex presidente derrocado en febrero Viktor Yanukóvich, refugiado en Rusia, de financiar "las provocaciones".

En tanto, Rusia advirtió que puede producirse una "catástrofe humanitaria" en las ciudades del sureste ucraniano.

En un comunicado, el Ministerio ruso de Exteriores aseguró que "la acción de castigo" de las fuerzas ucranianas dejará "nuevas víctimas", y alertó que comenzaron a escasear los medicamentos y que había desabasto de productos.

La cancillería instó a las autoridades de Kiev, a las que acusa de ser "los organizadores del terror contra su propia población", a tomar conciencia y "detener el derramamiento de sangre".

De su lado, el primer ministro de Ucrania, Arseni Yatseniuk, propuso una consulta no vinculante, en lugar de un referendo como demandan los pro rusos en el este del país, para determinar el nuevo modelo de Estado.

Yatseniuk presentó ayer ante la Rada Suprema (parlamento) un proyecto de ley sobre la celebración de dicha consulta el 25 de mayo, el mismo día en que están previstas las elecciones presidenciales adelantadas.

La consulta propone conocer la opinión de los ucranianos sobre la descentralización del país o la integridad territorial.

En opinión del gobierno ruso, que cree que convertir a Ucrania en una federación donde el ruso sea la segunda lengua oficial es la única salida al conflicto, la consulta no vinculante "no conducirá a nada más que a un mayor agravamiento de la crisis".