Muere la madre del contratista de EU preso en Cuba

La madre de Alan Gross, condenado en la isla caribeña a quince años de prisión, falleció a consecuencia de un cáncer, cuatro años y medio después de la detención de su hijo.

La Habana, Washington

La madre de Alan Gross, el contratista estadunidense condenado en Cuba a quince años de prisión, murió hoy a consecuencia de un cáncer, cuatro años y medio después de la detención de su hijo en uno de los casos que más lastran las relaciones entre Washington y La Habana.

Evelyn Gross, de 92 años, falleció "sin ver cumplido su sueño de poder ver a su hijo una vez más antes de morir", informó la familia en un comunicado, en el que deploró también que el gobierno cubano no le hubiese dado nunca permiso a Gross para viajar a ver a su madre enferma.

Evelyn Gross murió en Plano, Texas, tras una larga batalla contra el cáncer de pulmón. El gobierno de Washington pidió poco después a La Habana un permiso humanitario para que Gross pueda viajar a EU. "Instamos al gobierno cubano a que otorgue un permiso humanitario a Alan Gross durante este tiempo de duelo", dijo en rueda de prensa en Washington la portavoz del Departamento de Estado norteamericano, Jennifer Psaki.

El gobierno de Raúl Castro envió por su parte sus condolencias a la familia de Gross y reiteró que está dispuesto a negociar un posible canje del cooperante estadounidense por tres espías de la isla presos en EU. Al mismo tiempo, la cancillería cubana rechazó las críticas por no haber permitido nunca viajar a Gross a ver a su madre cuando estaba grave de salud.    

"Ni el sistema penitenciario cubano ni el norteamericano contemplan la posibilidad de que los sancionados internos viajen al exterior, cualesquiera que sean los motivos que se aleguen", señaló la directora de asuntos de Estados Unidos en la cancillería cubana, Josefina Vidal, en un comunicado. La Habana reiteró asimismo su oferta de negociar un posible canje de Gross por tres de los llamados "Cinco cubanos" presos en Estados Unidos por acusaciones de espionaje.

La isla, que declaró a los cinco agentes "héroes" tras su arresto en 1998 como parte de una red clandestina de la inteligencia cubana en Estados Unidos, realiza también frecuentes campañas internacionales para pedir su liberación. Los cinco fueron condenados a largas penas de cárcel, aunque dos ya han regresado a la isla tras purgar sus sentencias.

Washington se niega hasta ahora a vincular los casos de Gross y de los "Cinco", que lastran fuertemente las relaciones entre ambos países. Cuba y Estados Unidos no tienen vínculos diplomáticos regulares desde hace más de medio siglo.

Alan Gross, de 65 años, fue detenido en diciembre de 2009 en La Habana tras llevar a la isla sofisticados equipos de telecomunicación prohibidos por las autoridades cubanas, presuntamente para entregárselos a opositores políticos del castrismo. Un tribunal lo condenó después a quince años de cárcel por acusaciones de fomentar "actos contra la integridad" del Estado.

Gross, que trabajaba como contratista de la agencia de desarrollo estadunidense USAID, niega los cargos y señala que los equipos estaban destinados a facilitar el acceso a Internet a la comunidad judía en Cuba.

El pasado mes de abril el estadunidense llevó a cabo una huelga de hambre de nueve días, a la que puso fin después de que su madre se lo pidiera. Pocos días después, al cumplir 65 años, aseguró a través de sus abogados que estaba dispuesto a volver pronto a su país ya sea "vivo o muerto".

"Me preocupa que Alan pierda ahora la esperanza de volver algún día a casa y haga algo drástico", señaló su esposa en el comunicado de hoy de la familia, en el que instó al presidente Barack Obama a hacer todo lo que esté en sus manos para garantizar el regreso inmediato de su marido a Estados Unidos.