Muere hombre por disparos de la policía en Copenhague

Un portavoz de una comunidad judía danesa informó que el joven era judío. Se investiga si la persona puede estar detrás de los tiroteos en un centro cultural y cerca de una sinagoga, que las ...

Redacción Internacional

El hombre fallecido esta madrugada de un disparo en la cabeza tras un tiroteo delante de la sinagoga de Copenhague era un joven judío, informó hoy un portavoz de una comunidad judía danesa.

"Era un miembro de La Sociedad Judía en Dinamarca y estaba haciendo un control de entrada junto a la sinagoga en la calle de los Cristales porque había una confirmación judía", declaró al canal TV2 News Dan Rosenberg Asmussen, portavoz de esa asociación.

El individuo no logró entrar en el interior del edificio, situado en el centro de Copenahgue, aunque logró herir de bala a dos policías, que se encuentran fuera de peligro.

"No me atrevo a imaginar lo que podría haber ocurrido si hubiera entrado en la comunidad", dijo Asmussen, quien se mostró "conmocionado" y trazó paralelismos entre el incidente y los atentados de enero pasado en París.

La Policía danesa abatió a disparos después de las 4 horas GMT de hoy a un individuo en la estación de Nørrebro, al norte de Copenhague, aunque no está confirmado que esa persona fuera la misma que estuvo detrás de los dos tiroteos ocurridos horas antes y que han provocado dos muertos y cinco heridos.

Tampoco está confirmado por el momento que los dos tiroteos estén vinculados entre sí.

Según un comunicado policial, el hombre fue advertido con anterioridad por los agentes pero abrió fuego.

"La Policía ha tenido bajo observación desde hace horas una dirección en Nørrebro. En un momento llegó una persona que podía ser interesante para la investigación. El hombre fue advertido, abrió fuego contra la Policía y luego se le disparó. Está muerto. Ningún policía resultó herido", consta en un comunicado.

Una persona murió y tres agentes resultaron heridos en el primer ataque, el sábado por la tarde, efectuado contra un centro cultural en el que se celebraba un debate sobre islamismo y la libertad de expresión al que estaba invitado el artista sueco Lars Vilks.

La Policía caracterizó el tiroteo en el centro cultural de atentado terrorista, pero no pudo confirmar si el objetivo era Vilks, que vive desde hace años bajo protección policial por las amenazas de grupos islámicos tras dibujar a Mahoma como un perro.

Horas después, cerca de la sinagoga de Copenhague, otra persona moría tras recibir un disparo en la cabeza y otros dos agentes resultaban heridos.

Las autoridades danesas han elevado al máximo la alerta en Copenhague, con un despliegue masivo de policías en busca del sospechoso o sospechosos de los ataques.