Movilización diplomática internacional sobre Ucrania, acuerdo sobre gas

Ginebra y Bruselas fueron escenario de intensas gestiones diplomáticas sobre el conflicto ucraniano, lográndose un acuerdo para asegurar el suministro de gas desde Rusia.
Ancianos residentes de Debaltsevo hacen cola para conseguir té caliente y galletas en un puesto popular en la plaza Lenin
Ancianos residentes de Debaltsevo hacen cola para conseguir té caliente y galletas en un puesto popular en la plaza Lenin (AFP)

Ginebra

La resolución del conflicto en Ucrania, que ha dejado en casi un año más de seis mil muertos, centró hoy una intensa movilización diplomática internacional, especialmente en Ginebra, pero también en Bruselas, donde se logró un acuerdo para asegurar el suministro de gas desde Rusia.

El secretario de Estado estadunidense John Kerry dijo estar "muy esperanzado" respecto a una reducción de la violencia en Ucrania, tras una conversación de 80 minutos con el jefe de la diplomacia rusa, Serguei Lavrov.

Kerry reconoció que la tregua acordada en Minsk todavía no es "un alto el fuego completo", pero que esperaba que lo fuera "en las próximas horas". "Espero que esto sea el camino hacia menos violencia y no hacia más decepciones", añadió.

Por su parte, Lavrov reconoció que el cese del fuego se respetaba globalmente y que se habían retirado las armas pesadas. Asimismo, instó a las autoridades ucranianas a levantar el "bloqueo de facto" impuesto a la región del Donbass y a restablecer allí los servicios esenciales.

En Ginebra, los jefes de la diplomacia estadunidense y rusa participaron en la sesión de apertura del Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas. En sus discursos ante la ONU, ambos dirigentes defendieron su propio punto de vista sobre Ucrania.

Para Kerry, el Consejo de Derechos Humanos debe "observar los hechos [en Ucrania] y no dejarse inducir a error". Asimismo, instó a la ONU a "pedir cuentas" a quienes violan los derechos humanos en esta ex república soviética.

El canciller ruso criticó por su parte a aquellos que quieren, a su juicio, sabotear una solución pacífica en Ucrania. En Moscú, el Kremlin reiteró que el presidente ruso, Vladimir Putin, no cambiaría su posición pese a las sanciones occidentales.

Kiev y los países occidentales acusan a Moscú de apoyar militarmente a los separatistas, acusaciones que Rusia desmiente. La situación en Ucrania también centró esta noche una conversación telefónica entre los presidentes ruso, ucraniano y francés, y la jefa del gobierno alemán.

El presidente francés, François Hollande, dijo que "hay avances", pero que aún queda mucho por hacer para el cumplimiento de los acuerdos de Minsk del 12 de febrero, que sentaron las bases para un cese el fuego.

En el terreno, una relativa calma volvía estos últimos días al este de Ucrania, donde el conflicto armado entre fuerzas ucranianas y los separatistas prorrusos dejó más de seis mil muertos en diez meses.

Acuerdo sobre el gas

Tras varias horas de negociaciones en Bruselas, Moscú y Kiev llegaron hoy a un acuerdo para la entrega de gas a Ucrania hasta finales de marzo, un trato que también asegura el suministro de energía para Europa.

La compañía ucraniana Naftogaz se comprometió a pagar por adelantado a la rusa Gazprom las compras de marzo para asegurar el consumo en el país, lo que garantiza el tránsito de las compras de gas de la UE, anunció el vicepresidente de la Comisión Europea, Maros Sefcovic, en un comunicado.

"El suministro de gas para los mercados europeos está asegurado", afirmó el funcionario, en referencia a la expiración del contrato el 31 de marzo. El acuerdo se logró después de cerca de cinco horas de negociaciones entre Sefcovic, el ministro ruso de Energía, Alexander Novak, y su homólogo ucraniano, Volodymyr Demchyshyn.

La estatal rusa Gazprom había amenazado la semana pasada con detener el flujo a Ucrania, si Kiev no pagaba por la energía consumida por los territorios controlados por los separatistas prorrusos, que el grupo ucraniano Naftogaz se negaba a financiar.

Toda alteración de la llegada de gas a Ucrania puede afectar el suministro de los países de la UE. El bloque compra 130 mil millones de m3 de gas por año a Rusia y la mitad transita por Ucrania.

Ambas partes acordaron dejar el punto del suministro a las zonas rebeldes de Donetsk y Lugansk en el este del país, fuera de las negociaciones, para retomarlo después, precisó la UE en el comunicado, en el que explicó que el asunto "es muy complejo en términos legales, técnicos y políticos".