Acusan a Moscú de “intervención militar”

El gobierno de Angela Merkel pide explicación sobre el paso de soldados rusos en Ucrania.
Rebeldes vigilan a soldados capturados que limpian una calle en Snizhne.
Rebeldes vigilan a soldados capturados que limpian una calle en Snizhne. (Maxim Shemetov/Reuters)

Berlín, Kiev, Moscú

El gobierno alemán calificó ayer de "intervención militar" la acción de las fuerzas rusas en Ucrania, la víspera de una cumbre europea para la adopción de nuevas sanciones contra Rusia.

"Esperamos que Moscú dé explicaciones tras los múltiples informes sobre el traspaso ilegal de las fronteras ucranianas por soldados rusos, lo que constituye una intervención militar", dijo el vocero del gobierno alemán, Steffen Seibert, durante una rueda de prensa en Berlín.

"Instamos con urgencia a Rusia a cesar cualquier acción que conduzca a una nueva escalada", demandó Seibert, quien reiteró la posición de la jefa del gobierno alemán Angela Merkel, de no enviar armas a Kiev al abogar por "una solución diplomática" a la crisis y por la adopción de "nuevas sanciones" de la Unión Europea (UE) contra Rusia.

Ante la "evidente" incursión de tropas rusas en Ucrania, las potencias de Occidente amenazaron con más sanciones a Moscú.

El gobierno del mandatario ucraniano Petro Poroshenko, pidió el jueves "sanciones significativas" contra Rusia y ayuda militar, asuntos que fueron tratados en una reunión de urgencia de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) en Bruselas y en otra de cancilleres de la UE en Milán.

El presidente de Rumania, Traian Basescu, instó a la OTAN (que dejó la puerta abierta para que Kiev se integre a la alianza) y a la UE a entregar armas al gobierno de Ucrania para apoyarle en su duelo con los separatistas pro rusos, al tiempo que pidió sanciones más duras en los sectores de energía y defensa contra Moscú.

"Si queremos ayudar a la democracia de Ucrania, si queremos dar una oportunidad al pueblo ucraniano para que siga su camino hacia la Unión Europea, debemos actuar igual que Rusia, es decir, poner a disposición del ejército ucraniano cualquier medio para ayudarle en esta lucha, que puede convertirse en desigual", pidió desde Bucarest.

A su vez, el canciller polaco Radoslaw Sikorski, describió los combates en Ucrania como una "guerra", entre acusaciones occidentales de que Rusia está involucrada en el conflicto.

"Si parece una guerra, suena como una guerra y mata como una guerra, es una guerra" escribió Sikorski en Twitter sobre el conflicto entre tropas gubernamentales y separatistas pro rusos que deja dos mil 593 muertos según Naciones Unidas.

En ese contexto, Polonia prohibió ayer a un avión que llevaba al ministro de Defensa ruso, Sergey Shoigu, sobrevolar su espacio aéreo.

Moscú niega las acusaciones de Occidente de que sus tropas se encuentran en el este de Ucrania, aunque admitió a principios de semana que algunos soldados se "perdieron" en la frontera entre ambos países.

Por su lado, el mandatario ruso Vladimir Putin, dijo que había que "obligar" a Kiev a negociar con los separatistas. "Hay que obligar a las autoridades ucranianas a entablar negociaciones sustanciales", dijo Putin.

Previamente, Putin había alabado "los considerables éxitos" de los insurgentes en el este de Ucrania. Pero también elogió a Poroshenko diciendo que era un "socio con quien se puede dialogar", según un avance de una entrevista televisiva difundido ayer.

En la misma, que será emitida en su totalidad mañana por el Canal Uno de Rusia, Putin afirma además que Poroshenko dio su acuerdo para el envío de ayuda rusa al este de Ucrania por ferrocarril. Putin pidió incluso que se abriera un "corredor humanitario" para las tropas ucranianas rodeadas por los insurgentes en la ciudad de Ilovaisk, 40 km al sudeste de Donestk.

En tanto, al menos 15 civiles murieron en 24 horas por fuego de artillería en Donetsk, en el este de Ucrania, informaron las autoridades municipales de esa ciudad.