Moscú quiere una Ucrania federal para salir de la crisis

El canciller ruso, quien hoy se reúne con John Kerry, descarta una intervención militar en la ex república soviética al tiempo que le pide no comprometerse a adherirse a la OTAN.
Soldados ucranianos en entrenamiento en la ciudad de Donetsk.
Soldados ucranianos en entrenamiento en la ciudad de Donetsk. (Alexander Khudoteply/AFP)

Moscú-Kiev

Rusia ofreció ayer la posibilidad de negociar una salida de crisis en Ucrania, para la que propone una estructura federal, y descartó más intervenciones militares tras la anexión de Crimea en un claro mensaje para apaciguar a Estados Unidos.

La tensión tanto en la región centroeuropea como entre Washington y Moscú sigue alta porque Rusia desplegó miles de soldados en la frontera con Ucrania, al mismo tiempo que consumaba la anexión de Crimea, aunque El Kremlin asegura que son ejercicios militares normales.

El canciller ruso Serguéi Lavrov dio pistas ayer sobre las demandas del gobierno de Vladímir Putin en la crisis con Ucrania.

Lavrov explicó a una televisora rusa que Ucrania debería transformarse en una federación y comprometerse a no adherirse a la OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte).

“Para ser honestos, no vemos otro camino para el Estado ucraniano que no sea la federalización”, afirmó el canciller ruso.

Ucrania debería comprometerse también a no pedir jamás el ingreso en la OTAN —encabezada por Washington— y los manifestantes que protagonizaron la sangrienta rebelión en Kiev deberían abandonar plazas y edificios públicos, pidió Lavrov.

También dijo que el nuevo gobierno pro europeo de Kiev debería poner orden tras la rebelión opositora que ha alterado el horizonte político interno, propiciando la destitución del presidente pro ruso Víktor Yanukóvich el pasado mes.

Moscú “no tiene la menor intención ni interés en cruzar la frontera con Ucrania”, declaró el canciller a la cadena rusa Vesti.

Como signo de una posible aceleración de los acontecimientos, el secretario de Estado de EU, John Kerry, cambió planes ayer para volar hacia París, con el propósito de mantener hoy un nuevo encuentro con Lavrov sobre la crisis en Ucrania.

“Nuestros puntos de vista se están acercando. Mi último encuentro con el secretario de Estado estadunidense John Kerry en La Haya y mis contactos con Alemania, Francia y otros países muestran que se está esbozando la posibilidad de una iniciativa común que se le podría proponer a Ucrania”, declaró Lavrov.

En sintonía con Lavrov, el viceministro ruso de Relaciones Exteriores, Serguei Riabkov, dijo ayer que Moscú y Washington negocian con miras a solucionar la crisis ucraniana, pero no tienen “un plan único” que estaría basado en la proposición estadunidense.

“No hay un plan único. Tenemos visiones diferentes de la situación. Hay un intercambio de opiniones, pero no se puede decir que haya un tratamiento común”, declaró Riabkov.

Ucrania entra en una fase crucial tras la caída de Yanukóvich, a medida que se acerca la fecha de las elecciones presidenciales el 25 de mayo. Los aspirantes tienen hasta esta noche para registrarse ante la comisión electoral. Los principales partidos presentaron ayer sus candidatos.

El favorito de los sondeos, el diputado Petro Poroshenko, recibió el apoyo del ex campeón de boxeo y uno de los líderes de la oposición a Yanukóvich, Vitali Klitschkó, quien anunció ayer que no se presentará a los comicios para favorecer la urgencia de un candidato único.

Klitschkó, uno de los líderes del movimiento pro europeo, brindó su apoyo al millonario Poroshenko y anunció que buscará la alcaldía de Kiev.

:CLAVES

TÁRTAROS INDOMABLES

Los tártaros de Crimea, que representan 12 por ciento de la población de la península, decidieron crear una autonomía dentro de esa república, que se adhirió la semana pasada a Rusia tras su separación de Ucrania.

El Kurultái (Asamblea Popular) de esa minoría musulmana aprobó una resolución sobre “la realización del derecho a la autodeterminación del pueblo tártaro en su territorio histórico: Crimea”.

Los tártaros rechazan ofertas del gobierno, que les ofreció hasta 20 por ciento de los cargos de responsabilidad en la república, la oficialidad de su lengua y mayor financiamiento para programas culturales y educativos.