Modelo niega haber estado en la casa del fiscal Nisman

Florencia Cocucci declaró a la justicia argentina que nunca visitó el apartamento del fallecido fiscal, pues "tenían una relación superficial" y "no lo veía desde noviembre".
Un argentino protesta por las circunstancias que rodearon la muerte de Nisman ante el Congreso de la Nación, en Buenos Aires
Un argentino protesta por las circunstancias que rodearon la muerte de Nisman ante el Congreso de la Nación, en Buenos Aires (Reuters)

Buenos Aires

La modelo Florencia Cocucci afirmó hoy a la Justicia argentina que nunca estuvo en el apartamento del fallecido fiscal Alberto Nisman, quien denunció a la presidenta Cristina Kirchner de encubrir a Irán por un atentado antisemita de 1994, afirmó el abogado de la testigo.

"Florencia nunca jamás estuvo en la casa (del fiscal). Tenían una relación superficial. No lo veía desde noviembre", señaló en rueda de prensa el letrado, Jorge González Novillo. El testimonio de Cocucci, 25 años, ante la fiscal investigadora, Viviana Fein, fue solicitada para establecer las últimas acciones y los vínculos personales de Nisman.

El fiscal apareció muerto en el baño de su apartamento el 18 de enero con un disparo en la cabeza de una vieja pistola calibre 22 que le había pedido prestada a un colaborador suyo.

Cuatro días antes, acusó en la Justicia a Kirchner y al canciller Héctor Timerman de proteger a ex gobernantes iraníes, entre ellos el ex presidente Ali Rafsanjani, sospechosos del ataque explosivo con 85 muertos y 300 heridos en la mutual judeo-argentina AMIA.

"Lo que ella (Cocucci) dijo es que en noviembre de 2014 viajó a Cancún (México) para una producción fotográfica. Nisman le dijo que le gustaría ir. Así fue que concurrieron ellos y una persona más", dijo el abogado. Nisman y Cocucci se habían conocido en 2013 en un local bailable, según la declaración testimonial.

Las circunstancias de la muerte de Nisman aún permanecen en las sombras 51 días después de ser hallado su cuerpo en su apartamento de Buenos Aires. El fiscal sostuvo en su denuncia que Kirchner pactó en secreto con Irán levantar los pedidos de captura de Interpol de los iraníes.

El objetivo, según Nisman, era poder cambiar cereales argentinos por petróleo iraní. El Gobierno refutó al fiscal al recordar que el comercio de granos está 100% en manos de poderosas empresas privadas.

Además, el gobierno de Kirchner sostiene que el petróleo iraní es inutilizable en destilerías argentinas por su alto nivel de azufre, posición que reafirma el privado Instituto Argentino de Petróleo y Gas (multinacionales hidrocarburíferas IAPG).

Según el Gobierno y el IAPG, tampoco es factible económicamente reprocesarlo en terceros países. Tampoco se pudo formar nunca una comisión internacional de juristas para investigar el caso y facilitar el interrogatorio de los acusados como lo acordaron Buenos Aires y Teherán en 2013.

A raíz de que ninguno de estos supuestos se produjo, un juez de primera instancia rechazó la denuncia de Nisman por "inexistencia de delito" y carecer de "sustento jurídico". La decisión fue apelada y recayó en una cámara federal.

Kirchner ha señalado reiteradas veces que la denuncia es un intento de involucrar a Argentina en el conflicto de Oriente Medio, en momentos en que el gobierno de Israel rechaza todo acuerdo con Irán, incluso el referido a su programa nuclear, que propicia la Casa Blanca.

Indemnización a familiares

De otra parte, la Corte Suprema argentina validó hoy la demanda de los familiares de una víctima del atentado contra la mutua judía AMIA en 1994 y ordenó al Estado que los indemnice por considerar que incumplió funciones de prevención e investigación y no actuó con el "principio de la buena fe".

En su fallo, difundido por el Centro de Información Judicial, la Corte ratificó la decisión de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Contencioso Administrativo Federal, que admitió la demanda de daños y perjuicios contra el Estado argentino iniciada por los familiares de una de las víctimas del atentado a la AMIA, que dejó 85 muertos y más de 300 heridos en 1994.

Según el fallo, la beneficiaria del proceso de indemnización es Ruth Myriam Faifman de Tenembaun, esposa de Naúm Javier Tenenbaum, quien falleció en el ataque. La Corte desestimó el recurso presentado por el Estado que defendía que el delito del que se le acusaba estaba prescrito.

El máximo tribunal argentino hizo referencia al decreto publicado en 2005 en el que el Ejecutivo argentino, entonces encabezado por el fallecido ex presidente Néstor Kirchner (2003-2007), reconoció su responsabilidad por el incumplimiento de su funciones de prevención e investigación del atentado y el encubrimiento del mismo.

En el fallo, la Corte destacó que el Estado también se comprometió a promover la sanción de una ley de reparación para todos los damnificados, lo que supuso reconocer ante la Comisión que violó de forma "incondicionada y absoluta" sus derechos y los de sus familiares, y generó "la obligación a indemnizar", hubieran iniciado o no acciones judiciales.

La Corte consideró que la actitud de la Administración resultó "incompatible" con el "principio de la buena fe", ya que, casi diez años después de haber asumido el compromiso ante organismos internacionales, la ley no fue dictada, las víctimas no consiguieron reparación y cuando demandan judicialmente para lograrla, se oponen a ellas "con el argumento de que el plazo de prescripción está cumplido".

El acta fue aprobada después de que las organizaciones no gubernamentales Memoria Activa, Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (CEJIL) y el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) denunciaran al Gobierno argentino ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) por su actuación tras el suceso.

El atentado contra la AMIA es considerado la peor agresión contra intereses judíos desde la II Guerra Mundial. Alberto Nisman, el fiscal que investigaba la causa, fue encontrado en su domicilio, con un tiro en la cabeza, en circunstancias aún sin aclarar, el pasado 18 de enero, cuatro días después de denunciar a la presidenta, Cristina Fernández, por encubrimiento de los sospechosos iraníes acusados del ataque.