Millones marchan el 1 de mayo

Con movilizaciones de apoyo a la presidenta Dilma Rousseff en Brasil y protestas contra reformas laborales en Francia o Corea del Sur, la sociedad se expresó en las calles.
Hasta 70 mil personas desfilaron ayer en París contra la reforma laboral de François Hollande.
Hasta 70 mil personas desfilaron ayer en París contra la reforma laboral de François Hollande. (Christophe Petit | EFE)

Ciudad de México

El 1 de mayo se celebró ayer en todo el mundo, con manifestaciones de apoyo a la presidenta Dilma Rousseff en Brasil y en otros países de América Latina, así como protestas contra los recortes sociales en Madrid, a menos de dos meses de las elecciones legislativas en España, y una polémica reforma laboral en Francia.

En Sao Paulo, Rousseff prometió en un acto que luchará "hasta el fin" para defender su mandato, que podría interrumpirse prematuramente en los próximos días si el Congreso decide iniciarle un juicio político (impeachment), que según la mandataria es un virtual "golpe de Estado" propiciado por "la derecha" para retornar al poder.

El mismo tono estuvo presente en la manifestación realizada en La Habana, donde además de apoyar las medidas de flexibilización económica tomadas por el presidente cubano Raúl Castro, quien presidió la movilización, los cientos de miles de participantes vivaron a los amenazados gobiernos de Brasil y Venezuela.

También en Uruguay se evocó la situación en la principal economía latinoamericana. "Para nosotros en Brasil se está gestando un golpe de Estado, así de clarito", dijo uno de los oradores en la celebración del Día de los Trabajadores organizada por la central sindical única PIT-CNT.

En Venezuela, tras una semana en que la oposición recogió firmas para pedir un referendo revocatorio contra Nicolás Maduro, el presidente pasó a la ofensiva advirtiendo que esa es solo una posibilidad y no una obligación, y llamó a sus bases a "rebelarse" si lo sacan del poder.

En Madrid, varios miles de personas, incluidos los líderes del Partido Socialista (PSOE), Pedro Sánchez, y del partido ecolo-comunista Izquierda Unida, Alberto Garzón, desfilaron en una marcha organizada por los sindicatos CCOO y UGT, tras una pancarta que rezaba: "Contra la pobreza salarial y social, trabajo y derechos".

A ocho semanas de las elecciones legislativas, lemas como "Contra los recortes, por las pensiones" iban dirigidos contra el gobierno saliente conservador de Mariano Rajoy, mientras que otros como "Nadie es ilegal" o "No al TTIP" apuntaban contra la Unión Europea, su política de inmigración y el proyecto de tratado de libre comercio con Estados Unidos.

El Día de los Trabajadores, que se evoca en muchos países pero no en Estados Unidos, nació en Chicago en 1886 por iniciativa de un movimiento sindical que reclamaba una jornada laboral de ocho horas.

En Estambul, Turquía, la policía usó gases lacrimógenos y cañones de agua para dispersar a los manifestantes en varios lugares de la ciudad, en especial en los alrededores de la célebre plaza Taksim, que suele albergar protestas.

En Rusia, cerca de 100 mil personas según la policía participaron en Moscú en una gran manifestación organizada en la Plaza Roja, enarbolando banderas y globos frente a las paredes del Kremlin, algo que recordaba a los grandes desfiles de la desaparecida Unión Soviética.

En tanto, decenas de miles de personas protestaron en Corea del Sur contra una anunciada reforma laboral de la presidenta Park Geun-Hye y de su partido (conservador) que prevé facilitar los despidos.

También en Francia la jornada se desarrolló en un ambiente tenso con hasta 70 mil personas marchando en París según los sindicatos, después de dos meses de protestas contra un proyecto de ley laboral que como en Corea del Sur favorece los despidos y afectando en especial a las contrataciones de los más jóvenes.