Militares pierden control de ciudad clave en Sudán del Sur

Los soldados insurgentes sursudaneses han logrado dominar la ciudad de Bor, escenario desde ayer de combates entre el ejército y los disidentes, reconocieron las autoridades del Ministerio del ...

Madrid,

Autoridades militares de Sudán del Sur anunciaron hoy que han perdido el control de una ciudad clave en el noreste del país, luego que el conflicto armado, que estalló el domingo pasado, se extendió a otras regiones de esa nación africana.

Como consecuencia de lo que el gobierno de Juba afirma fue un intento de golpe de Estado, los militares rebeldes, leales al ex vicepresidente Riek Machar, combaten desde ayer en la ciudad de Bor.

Las autoridades de Bor, capital del estado oriental de Jonglei, no respondían a sus teléfonos, lo que lleva al gobierno central a suponer que han desertado, comentó Philip Aguer, el portavoz militar de Sudán del Sur. "Perdimos el control" de la entidad, reconoció.

Aguer señaló que había reportes de tiroteos en Bor durante la noche del miércoles, luego que oficiales renegados lanzaron una embestida para arrebatar el control de la ciudad a las fuerzas leales del gobierno de Sudán del Sur.

Los militares insurgentes sursudaneses han logrado dominar la ciudad de Bor, escenario desde ayer de combates entre el ejército y los disidentes, reconocieron las autoridades del Ministerio del Interior de Sudán del Sur.

Al menos 19 civiles han muerto durante el episodio de violencia en Bor, afirmó Martin Nesirky, portavoz de la oficina del secretario general de Naciones Unidas, que citó cifras de la Cruz Roja local.

La rivalidad étnica amenaza con desgarrar a ese país ante los enfrentamientos entre soldados de la tribu Dinka, a la que pertenece el presidente Salva Kiir, y los de etnia Nuer, del ex vicepresidente Riek Machar.

Al menos 500 personas, la mayoría de ellos soldados, han muerto en el brote de violencia que desde el domingo pasado se registra en la nación africana luego del presunto intento de golpe de Estado encabezado por Machar.

Aunque Juba, la capital de Sudán del Sur, donde se inició el presunto golpe de Estado, ya regresó a la calma, la violencia parece estar extendiéndose a otras partes de la nación de África Oriental, rica en petróleo.

Las tensiones han ido en aumento en esa nación africana, que declaró su independencia de Sudán hace dos años, desde que Kiir despidió a Machar como su vicepresidente en julio.

Machar, quien ha dicho que va a disputar la presidencia en 2015, es objeto de una persecución por los militares de ese país después de que fuera identificado por Kiir como el líder de un presunto intento de golpe de Estado.

Sin embargo, Machar ha negado que él esté detrás de toda intentona golpista, de acuerdo con un reporte de la agencia qatarí de noticias Al Yazera.

Kiir dijo en una conferencia de prensa en Juba la noche del miércoles que estaba dispuesto a entrar en negociaciones con Machar, un rival por el poder dentro del partido gobernante Movimiento de Liberación del Pueblo Sudanés.