Milicias chiitas iraquíes cometen "crímenes de guerra": AI

Amnistía Internacional denunció que el gobierno iraquí apoya y arma a combatientes que secuestran y matan a civiles sunitas, el EI admite haber esclavizado a mujeres y niños yazidíes.
Mujeres, hombres y niños yazidíes huyen del avance del Estado Islámico en el norte de Irak
Mujeres, hombres y niños yazidíes huyen del avance del Estado Islámico en el norte de Irak (Reuters)

Bagdad, El Cairo

Milicias chiítas que combaten contra el grupo Estado Islámico (EI) junto al ejército iraquí cometen crímenes de guerra contra civiles sunitas, acusó este martes Amnistía Internacional. La oenegé de defensa de los derechos humanos acusa al gobierno iraquí de apoyar y armar a combatientes chiítas que secuestran y matan a civiles sunitas.

Para luchar contra los yihadistas de EI, que en junio se apoderaron de vastas regiones de Irak, Bagdad se apoya sobre todo en milicias chiítas que con frecuencia combaten sobre el terreno junto al ejército. Amnistía dice en un comunicado que tiene "pruebas" de que milicianos chiítas cometieron en Irak "decenas" de asesinatos de sunitas, que evocan "ejecuciones deliberadas".

Grupos armados chiítas también secuestran a sunitas y piden decenas de miles de dolares a las familias por su liberación, añade la oenegé. A pesar del pago de rescates, numerosas personas siguen secuestradas y algunas fueron ejecutadas, según Amnistía, que instó al gobierno a controlar estas milicias.

"Al dar su bendición a estas milicias que cometen sistemáticamente tales abusos, el gobierno iraquí da su acuerdo a crímenes de guerra y alimenta un peligroso círculo de violencia confesional", declaró Donatella Rovera, consejera de Amnistía Internacional para situaciones de crisis.

Según la organización no gubernamental, las milicias chiítas se sirven de la lucha contra EI como pretexto para llevar a cabo ataques "vengativos" contra sunitas.

"El poder creciente de las milicias chiítas ha contribuido a un deterioro general de la seguridad y a una atmósfera de anarquía" en Irak, subraya también Amnistía. En su comunicado, la oenegé acusa asimismo al gobierno iraquí de graves violaciones de los derechos humanos, sobre todo "torturas y malos tratos de presos".

De otra parte, el yihadista Estado Islámico (EI) ha admitido que ha esclavizado a niños y mujeres de la minoría kurda yazidí en Irak, muchos de los cuales se han tenido que convertir al islam.

Según el último número de la revista en inglés de ese grupo en internet Dabiq publicado hoy, las mujeres fueron repartidas entre los combatientes del EI que tomaron el control de la localidad septentrional de Sinyar el pasado 3 de agosto, dentro de una ofensiva que provocó un éxodo de personas y agravó la crisis humanitaria.

El grupo asegura en el artículo que "una quinta parte de las esclavas fue llevada ante la autoridad del Estado Islámico". Añade que "este gran número de familias 'infieles' esclavizadas es probablemente el mayor desde el abandono de la ley islámica". Asimismo, reconoce que ha vendido mujeres, a las que ha obligado a convertirse al islam y a casarse.

Ayer la organización de derechos humanos Human Rights Watch denunció que el EI mantiene como rehenes a cientos de miembros de la minoría yazidí en Irak e insistió en que "el secuestro y los abusos sistemáticos contra los civiles yazidíes pueden constituir crímenes contra la humanidad".

Más de 500 mil yazidíes y miembros de otras religiones minoritarias han huido del norte de Irak desde junio pasado y otros cientos han sido asesinados, según datos de la ONU. El origen de los yazidíes, de etnia kurda y cuya religión se basa en el zoroastrismo, se remonta a varios siglos atrás. Su creencia en el Ángel Caído como representante de Dios ha hecho que se les conozca como "adoradores del Diablo" por otras religiones.

Según informó hoy la ONU, hasta 180 mil personas se han visto obligadas a desplazarse en los últimos días por los combates entre fuerzas gubernamentales y yihadistas en el oeste de Irak.

La Oficina de la ONU para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) señaló en un comunicado que el 75 por ciento de esas personas procede de la localidad de Hit, con unos 300 mil residentes y ubicada al oeste de la ciudad de Ramadi, capital de la provincia de Al Anbar. El grupo yihadista Estado Islámico (EI) tomó el control hoy de un cuartel militar en Hit, donde se han intensificado los enfrentamientos.

Esa localidad ya albergaba a unos cien mil refugiados de otras áreas de Irak afectadas por el conflicto, según estimaciones de Naciones Unidas, que alertó de que muchas personas necesitan asistencia urgente, incluidos alimentos, agua y refugio.

Fuentes policiales explicaron a Efe que Hit se encuentra controlada de forma casi total por los yihadistas, que también han tomado puestos militares cercanos, la carretera que lleva a la base militar de Al Bagdadi y aldeas que se encuentran en ese camino.

En junio pasado, los extremistas lanzaron una ofensiva y consiguieron el control de extensas zonas del norte de Irak, al tiempo que proclamaron un califato en este país y en la vecina Siria.

Según datos recientes de Naciones Unidas, el conflicto ha desplazado a 1.8 millones de personas dentro del país, 400 mil de ellas en la provincia de Al Anbar, fuera del control del Gobierno de Bagdad y, por tanto, con grandes dificultades de acceso. Además, unos 860 mil desplazados se encuentran en la región autónoma del Kurdistán (norte), 390 mil de los cuales necesitan refugio.