Milicianos asaltan campamentos policiales y sitia un poblado en Kenia

El asalto se ha prolongado desde el pasado miércoles en la localidad de Lorokon, en el distrito de Turkana, fronterizo con Pokot.

Nairobi

Un grupo de hombres armados ha tomado como rehenes a los agentes de tres campamentos policiales y ha sitiado a unas 900 personas en una localidad al norte de Kenia por una disputa territorial con una tribu rival, informó hoy la prensa local.

El asalto se ha prolongado desde el pasado miércoles en la localidad de Lorokon, en el distrito de Turkana, en el árido norte de Kenia, fronterizo con Pokot, región a la que pertenecen los milicianos.

"Se ha establecido contacto con los campamentos de Lorokon. El intercambio de disparos ha parado, pero los milicianos siguen en la zona", informó sobre las 10 horas locales (7 hora GMT) el Centro de Operación de Desastres (KNDOC), organismo que coordina la respuesta ante catástrofes, en su perfil de Twitter.

"El asedio se produce tras una disputa por las fronteras entre las comunidades Pokot y Turkana", apuntó el KNDOC.

Unos 300 milicianos Pokot se enfrentaron este miércoles a un grupo de agentes policiales, quienes intentaron ser auxiliados sin éxito por un helicóptero que los atacantes amenazaron con derribar, según el diario "The Standard".

Los milicianos instalaron después barricadas en la carretera de acceso a Lorokon y reivindicaron que el área estaba bajo la jurisdicción de los Pokot, no de los Turkana.

En el día de ayer, la Policía keniana decidió enviar agentes a esta localidad del interior del país para liberar a los policías retenidos.

Hasta el momento, sin embargo, la milicia de los Pokot ha impedido a la Policía acceder a Lorogon, localidad en la que permanecen aisladas unas 900 personas, miembros de la tribu de los Turkana.

"Oficiales de Policía y reservistas están combatiendo a los bandidos en Turkana, aunque están ofreciendo una elevada resistencia", advirtió ayer el Centro de Operación de Desastres en su perfil de Twitter.

El ministro de Interior keniano, Joseph Ole Lenku, está coordinando la respuesta junto a la Policía del distrito.

El inspector general de la Policía, David Kimaiyo, aseguró al diario "The Standard" que se han enviado más oficiales a la zona.

"Somos conscientes y hemos enviado más personal para saber cuál es el problema. Hemos conocido que la milicia está fuertemente armada", dijo.

El gobernador de Turkana, Josphat Nanok, pidió ayer al ministro de Interior que tomara medidas urgentes para frenar los ataques en Lorokon y el área de Nakwamoru, en el sur de la región de Turkana, informó hoy la Agencia de Noticias keniana.

Nanok llamó la atención sobre la "crisis humanitaria" que se estaba produciendo en el poblado asediado, donde casi mil personas, en su mayoría mujeres y niños, no pueden ir a buscar agua ni comida porque están rodeados de hombres armados.

El Gobierno del distrito ha movilizado comida y agua para los habitantes sitiados, pero no pueden alcanzar a la población porque la carretera está cortada.