Miles de sudafricanos hacen fila para despedir a "Madiba"

Las autoridades de Pretoria dijeron que más de 20 mil personas desfilaron ante el cuerpo del líder histórico en el segundo de los tres días de capilla ardiente en la sede del gobierno nacional.
Millares de personas aguardaban ayer en el centro de la capital para ver el cuerpo de "Madiba".
Millares de personas aguardaban ayer en el centro de la capital para ver el cuerpo de "Madiba". (Matt Dunham/AP)

Pretoria

Decenas de miles de sudafricanos volvieron a formar ayer largas filas por segundo día para desfilar ante el féretro con el cuerpo presente de Nelson Mandela, en medio de la polémica por el controvertido intérprete de lenguaje de señas del funeral y por una presunta foto del cadáver del ex presidente.

Un fuerte despliegue policial volvió a acompañar al cortejo fúnebre con el féretro desde el hospital militar hasta el Union Buildings, la sede del gobierno donde se vela al premio Nobel de la Paz fallecido el pasado jueves a los 95 años.

Las autoridades informaron que más de 20 mil personas desfilaron ante el cuerpo de Madiba en el segundo de los tres días de capilla ardiente en la sede del gobierno de la capital Pretoria, antes de que el líder sudafricano sea enterrado el domingo en su pueblo natal de Qunu.

Los miembros de las fuerzas de seguridad tuvieron prioridad para presentar sus respetos ante el ícono antiapartheid, cuyo cadáver, con el rostro al descubierto y visible a través de un cristal, es guardado por cuatro oficiales de la Marina.

La familia de Mandela no se separa del cuerpo: su nieto Mandla acompañó a su abuelo fallecido. Un representante de la familia explicó que es una tradición de su pueblo que la familia acompañe al espíritu del difunto y hable con él.

El presidente sudafricano, Jacob Zuma, la viuda de Mandela, Graça Machel, y su ex mujer Winnie Madikizela-Mandela abrieron el velatorio el miércoles, seguidos de varios jefes de Estado y otros dignatarios antes de dar acceso al público.

En tanto, otra polémica surgió ayer después de que en Twitter se publicara una fotografía en la que supuestamente podía verse la cara de Mandela dentro del ataúd. La familia del líder sudafricano reaccionó indignada.

“No sabemos quién hizo esto, pero vamos a pedir al gobierno que lo investigue”, dijo al diario The Star el vocero de la familia, el teniente general Themba Mathanzima.

“Esa fotografía no fue tomada con nuestro permiso. La familia está indignada”, añadió.

La cuenta de Twitter en la que se publicó la fotografía fue entretanto bloqueada. La imagen había sido subida a la red social junto al comentario: “Descansa”.

La agencia francesa de noticias France Presse (AFP) aseguró que la imagen, en la que se ve al ex presidente con los ojos cerrados, es falsa, ya que fue tomada por ellos en 1991 durante un encuentro del partido de Mandela, el Congreso Nacional Africano (CNA) en Durban.

En Twitter, la agencia compara la fotografía original con la imagen publicada ayer.

Parece poco probable que la foto haya sido tomada en la sede de la presidencia, ya que el féretro se encuentra en alto y las personas desfilan por el costado del ataúd, por lo que únicamente cuentan con una vista de perfil del primer presidente negro de Sudáfrica.

Los teléfonos celulares y las cámaras están totalmente prohibidas y los soldados vigilan de cerca para impedir la toma de cualquier imagen del rostro de Mandela.

Por deseo expreso de la familia está totalmente prohibido tomar fotografías del cuerpo del ex presidente sudafricano en la capilla ardiente instalada en Pretoria desde el miércoles.

Hoy es el último día de velatorio antes de su traslado a su natal Qunu, en la provincia de Cabo Oriental, el pueblo donde creció, y donde será enterrado el domingo.

Claves

Su último respiro

- Nelson Mandela “respiró una última vez y descansó”, declaró ayer su ex esposa Winnie a la televisora inglesa ITV, comentando por primera vez en público la muerte del líder sudafricano.

- “Me acerqué y me di cuenta que estaba respirando muy lentamente. Yo lo toqué para sentir su temperatura y lo sentí frío. Luego respiró una última vez y descansó. Había partido”, declaró Winnie Mandela.

- “Estuve sentada a su lado por más de tres horas y media, y en ese tiempo él se estaba yendo. Luego me di cuenta que Dios fue muy bueno con nosotros. Nos lo dejó tanto tiempo”, concluyó.