Miles de españoles denuncian la austeridad en "marchas por la dignidad"

Bajo el lema "Pan, trabajo, techo y dignidad", miles de personas marcharon este sábado en Madrid, y otras ciudades de España, para denunciar la austeridad y la corrupción en un país con alto ...
Una mujer sostiene una pancarta con una pegatina que dice "Fuera los Borbones" durante una marcha contra la austeridad hoy en Madrid
Una mujer sostiene una pancarta con una pegatina que dice "Fuera los Borbones" durante una marcha contra la austeridad hoy en Madrid (AFP)

Madrid

Bajo el lema "Pan, trabajo, techo y dignidad", miles de personas marcharon este sábado en Madrid, y otras ciudades de España, denunciando la austeridad y la corrupción en un país aún asfixiado por el desempleo y la pobreza tras años de crisis.

"Ni paro, ni exilio, ni precariedad. Marchas, marchas, por la dignidad", coreaba la multitud, convocada por plataformas ciudadanas, sindicatos, pequeños partidos de izquierda y colectivos de defensa de los servicios públicos o el derecho a la vivienda, mientras avanzaban hacia la emblemática Puerta del Sol de Madrid, agitando banderas republicanas, globos y banderines.

Vestidos con camisetas reivindicativas y ponchos contra la lluvia, los manifestantes enarbolaban pancartas que pedían "Recortes Cero" o "Más democracia, menos austeridad", mientras otras atacaban al gubernamental Partido Popular de Mariano Rajoy: "Por falso y por ladrón ¡PP dimisión!".

En una España que desde el estallido de la crisis en 2008 vio a cientos de miles de familias perder su empleo y su vivienda, mientras el ejecutivo de Rajoy imponía un draconiano recorte de 150.000 millones de euros, la opinión pública asiste indignada a la multiplicación de escándalos de corrupción.

Esta situación ha contribuido al auge meteórico en los sondeos de un pequeño partido antiliberal, Podemos, surgido hace menos de un año, que denuncia a las élites política y económica y encabeza las intenciones de voto de cara a las legislativas de 2015.

"Un país no puede sufrir las consecuencias de un equipo de corruptos", decía en Madrid, Yolanda García, de 42 años, profesora y desempleada desde hace más de dos años. Con dos hijos de doce y cinco años, ya no cobra ningún tipo de ayuda, ni siquiera beca para el comedor escolar, y vive bajo la amenaza de perder su casa por no poder pagar la hipoteca: "Mi ex marido se ha tenido que venir a vivir conmigo para que no nos desahucien", asegura.

"Situación crítica"

En un país donde casi 24% de la población activa sigue sin encontrar trabajo pese a un crecimiento previsto de 1.3% este año, la Cruz Roja tuvo que ayudar en 2013 a más de cinco millones de personas -de una población de 46.5 millones- y estima que 84% de ellas viven en la pobreza.

"Estamos en una situación crítica para un sector de la población", alertaba Víctor García, trabajador metalúrgico jubilado, de 67 años, mientras los manifestantes a su alrededor coreaban "Violencia es no llegar a fin de mes" y "Sanidad y educación, no a la precarización". Otros personas denunciaban la reforma laboral, la educativa o el proyecto de imponer multas por celebrar manifestaciones no autorizadas.

"Estamos protestando por todo, no es nada en concreto y es todo al mismo tiempo. Todo está mal: la corrupción de los políticos, la economía, el empleo, los servicios sociales, los recortes", decía en Barcelona José Luis García Molina, de 57 años, que acaba de ser despedido de una fábrica tras más de ocho meses de huelga contra un plan de recorte salarial.

Para Alba García, una abogada de 27 años que desfilaba en Madrid, en España "vivimos una profunda injusticia social, ya casi no hay clase media, se están radicalizando los polos: gente muy rica y gente muy pobre". La ONG Banco de Alimentos llevaba a cabo este fin de semana una campaña de recogida con el objetivo de reunir 20 millones de toneladas de comida en todo el país para ayudar a las familias más necesitadas.

Las políticas de austeridad habían provocado en 2012 un clima social muy tenso y masivas manifestaciones de protesta, convocadas por sindicatos, colectivos profesionales o movimientos ciudadanos como 'los indignados'. Pero después, la movilización fue apagando.

El 22 de marzo de 2014 surgieron estas Marchas por la Dignidad, que en aquella ocasión reunieron en Madrid a decenas de miles de personas procedentes de todo el país. Tras la protesta se produjeron duros enfrentamientos entre policías y algunos manifestantes. Aquellos choques, poco habituales en España, se saldaron con 101 heridos --67 policías y 34 manifestantes-- y 24 detenidos.