Miguel Barnet pide a EU “resolver cuestiones vitales” para Cuba

El presidente de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC) reclama a Washington medidas como la eliminación del país de la lista de naciones que promueven el terrorismo.
Miguel Barnet, presidente de la Unión de Escritores de Cuba, en una foto de archivo del diario Granma
Miguel Barnet, presidente de la Unión de Escritores de Cuba, en una foto de archivo del diario Granma (Archivo/ Granma)

La Habana

El presidente de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC), Miguel Barnet,  se preguntó hoy “qué sentido tendría negociar la normalización de relaciones diplomáticas” entre La Habana y Washington, sin resolver antes “algunas cuestiones vitales”.

Los pronunciamientos del laureado intelectual fueron reproducidos por el diario oficial Granma, en momentos en que los dos gobiernos parecen no avanzar en cuanto a la reapertura de embajadas, que los estadunidenses buscan ocurra antes de la Cumbre de las Américas en abril.

Sobre los pasos que Washington debería dar, Barnet apuntó la eliminación de Cuba de la lista de países que presuntamente promueven el terrorismo internacional, emitida cada verano por Washington, y la anulación de la Ley de Ajuste, que privilegia a los indocumentados isleños a fin de que se asienten legalmente en EU.

Esos temas figuran también entre los reclamos del gobierno cubano, junto con la solicitud de normalizar las relaciones bancarias de su Sección de Intereses  en  Washington, muy afectadas durante el último año por la permanencia de la isla en el listado de presuntos países terroristas.

Estados Unidos insiste en tanto en que su futura embajada tenga vía libre a los grupos opositores, a los que incluye en su concepto de sociedad civil y algunos de cuyos voceros asistieron como invitados a los primeros debates del Congreso en Washington sobre el deshielo entre los dos gobiernos.

En un documento oficial emitido el 4 de enero pasado, la Sección de Intereses de EU en La Habana apuntó entre sus funciones la de brindar apoyo a la sociedad civil y a organizaciones independientes del gobierno,  e informó que su staff ronda los 360 miembros, incluidos diplomáticos y personal administrativo cubano.

“El anuncio del restablecimiento de las relaciones diplomáticas (…) provoca múltiples interrogantes”, comentó Barnet , quien sin embargo estimó que el cambio anunciado por los presidentes Raúl Castro y Barack Obama el 17 de diciembre podría significar “un resquicio por donde se vislumbra la esperanza de vivir en paz”.

“La espada de Damocles ya no debe pender más sobre nuestras cabezas. ¿Será así, verdaderamente, o es solo una ilusión poética?. ¡Quién sabe!. Con ellos siempre primaría la desconfianza”, puntualizó.

La apertura de embajadas en La Habana y Washington, por primera vez desde 1961, es considerada por ambas partes como “el primer paso formal” hacia la normalización de relaciones diplomáticas,  posibilidad esta última “muy remota”, en el decir más generalizado entre los cubanos de a pie.

 “Recordemos (la invasión anticastrista de ) Playa Girón. Pero seamos por una vez optimista (con EU). La gran potencia imperial no puede seguir dándole la espalda al continente en que vivimos”, consideró Miguel Barnet.

Desde los anuncios del 17 de diciembre, los medios oficiales cubanos pusieron en marcha una especie de campaña dirigida a alertar a los isleños sobre la que significaría normalizar relaciones con su enemigo ancestral.

El diario Juventud Rebelde dijo el domingo pasado que cinco días después de los anuncios de Castro y Obama el 17 de diciembre, el Departamento de Estado abrió convocatoria para financiar programas por 11 millones de dólares que “promuevan los derechos civiles, políticos y laborales en Cuba”.

La etapa que se avecina “estará más caracterizada por la guerra cultural y la subversión político-ideológica, que por la idea (que sustenta el bloqueo) de llevar a la isla al colapso económico”, consideró el diario nacional.