Miedo a violencia antisemita renace tras ataques de Copenhague

Los gobiernos europeos intentan tranquilizar a sus comunidades judías después de los ataques en la capital danesa, mientras el primer ministro israelí Netanyahu les llamó a emigrar a Israel.
El príncipe Frederik de Dinamarca, en una vigilia en memoria de los asesinados por un pistolero en Copenhague
El príncipe Frederik de Dinamarca, en una vigilia en memoria de los asesinados por un pistolero en Copenhague (AFP)

Copenhague

Los Estados europeos se esforzaban por tranquilizar a sus comunidades judías tras los ataques de Copenhague, que dejaron dos muertos el fin de semana e hicieron temer un resurgimiento de la violencia antisemita en Europa.

Las banderas ondeaban a media asta en Dinamarca, donde los tiroteos en una sinagoga y en un centro cultural donde se celebraba un acto sobre la libertad de expresión han aturdido a uno de los países más pacíficos del mundo.

Unas 30 mil personas se manifestaron esta noche en Copenhague para homenajear a las dos víctimas asesinadas en sendos ataques en la capital danesa el pasado fin de semana, según cálculos de la policía.

"Había unas 30 mil personas, tantas como esperábamos, declaró un portavoz de la policía a la AFP. El evento tuvo lugar cerca de donde se produjo el primero de los ataques.

"Esta noche quiero decirles a todos los judíos daneses: no están solos", afirmó a la multitud la jefa de gobierno, Helle Thorning-Schmidt. "Un ataque contra los judíos de Dinamarca es un ataque contra Dinamarca", insistió. "Cuando otros intentan atemorizarnos y separarnos, nuestra respuesta es siempre la de una comunidad unida", agregó la primeara ministra.

El presunto autor de los atentados, abatido por la policía el domingo, fue identificado como Omar el Hussein, un danés de origen palestino con un historial de delincuencia.

Lo ocurrido el fin de semana en la capital danesa tuvo una repercusión particular en Francia, donde unos atentados islamistas dejaron 17 víctimas en enero, incluidos varios judíos. París llamó a la unidad nacional para combatir el "islamofascismo", como lo definió el primer ministro Manuel Valls, que pesa sobre Europa.

Según los servicios de inteligencia daneses, El Hussein se habría inspirado en los ataques de París contra un supermercado de comida judía y la revista satírica Charlie Hebdo, que publicó varias caricaturas del profeta Mahoma.

Nuevos tipos de guerra

Los ataques en Dinamarca levantaron una ola de indignación de Tokio a Londres, de Riad a Nueva York. En París, esta se sumó a la provocada por un acto antisemita en el este de Francia, donde cientos de tumbas fueron profanadas en el cementerio judío de Sarre-Union, un acto que Valls calificó de "odioso".

"Un nuevo tipo de guerra", tituló el diario de extrema derecha Jyllands-Posten, en el que aparecieron las viñetas de Mahoma en 2005, provocando numerosas y violentas protestas en el mundo musulmán.

Con un esquema muy similar al de los yihadistas de París, el asaltante primero disparó decenas de veces con una pistola ametralladora contra un centro cultural donde se celebraba un debate sobre el islam y la libertad de expresión, matando a Finn Nørgaard, un cineasta de 55 años.

Después, consiguió huir en coche y por la noche, abrió fuego ante la gran sinagoga de Copenhague, matando a Dan Uzan, un judío de 37 años. Durante los ataques, hirió además a cinco policías.

Entre los asistentes al debate se encontraba el caricaturista sueco Lars Vilks, que ha recibido numerosas amenazas desde 2007, a raíz de la publicación de uno de sus dibujos que mostraba al profeta Mahoma con un cuerpo de perro.

El dibujante vivirá a partir de ahora y de forma indefinida en un lugar secreto, según anunció la policía sueca. En Copenhague, la policía anunció la detención e inculpación por complidad de dos sospechosos de haber prestado ayuda al presunto autor de los atentados, haciendo desaparecer el arma y escondiéndolo.

Su identidad no se divulgó y según la prensa serían extranjeros. Un responsable estadunidense indicó sin entrar en detalles que el FBI ayudará en la investigación. Decenas de ramos de flores fueron depositados el lunes al pie del inmueble del barrio popular de Norrebro donde fue abatido el principal sospechoso.

Al anochecer, cuatro jóvenes encapuchados, con el rostro cubierto con bufandas negras, que se presentaron como amigos de Omar El Hussein, retiraron los ramos porque dejar flores después de una muerte "no es conforme al islam". Uno de ellos declaró: "Era un hombre bueno. No era un terrorista. Los terroristas son Dinamarca, Estados Unidos, Israel".

Omar El Hussein, fichado por la policía por actos delictivos, figuraba en una lista de los servicios de información (PET) de islamistas que en la cárcel clamaron que querían combatir en Siria, según el diario Berlingske. Un ex condiscípulo lo describió como abiertamente antisemita.

También según la prensa, salió hace dos semanas de la cárcel, donde cumplía condena por haber agredido a un hombre de 19 años en la estación de Copenhague sin motivo aparente, lo que hace temer que sufrió una radicalización en prisión.

Los judíos daneses se quedan en casa

El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, volvió a cuestionar la capacidad de las democracias europeas para proteger a sus comunidades hebreas y llamó a los judíos de Europa a emigrar masivamente a Israel.

La primera ministra danesa, Helle Thorning-Schmidt, prometió proteger a la pequeña comunidad judía de Dinamarca, y pidió que se queden. "La comunidad judía ha estado en este país durante siglos. Pertenecen a Dinamarca, son parte de la comunidad danesa y no seríamos lo mismo sin ellos", aseguró.

La comunidad judía danesa, por su parte, agradeció la "amabilidad" de Netanyahu, pero rechazó la oferta. "No es el terror lo que nos hará marcharnos a Israel", declaró a la AFP un portavoz, Jeppe Juhl.

En conversación telefónica con la primera ministra danesa, Helle Thorning-Schmidt, el presidente estadunidense, Barack Obama, expresó su solidaridad y se comprometió a enfrentar el antisemitismo y los ataques a la libertad de expresión junto con Copenhague.