Merkel viaja a Kiev por crisis con Moscú

Se reúne con el líder ucraniano Petro Poroshenko y manifestó que Berlín no reconoce la anexión de Crimea ni permitirá una “nueva división” de Europa.
La mandataria alemana y el presidente de Ucrania dieron ayer una rueda prensa.
La mandataria alemana y el presidente de Ucrania dieron ayer una rueda prensa. (Gleb Garanich-Reuters)

Kiev y Moscú

La jefa del gobierno alemán, Angela Merkel, dio ayer en Kiev un fuerte espaldarazo a Ucrania en su lucha por preservar la integridad territorial, aunque insistió en la necesidad de impulsar la búsqueda de una solución negociada al conflicto armado en las regiones separatistas pro rusas.

En una rueda de prensa conjunta con el presidente de Ucrania, Petro Poroshenko, al término de sus conversaciones, Merkel fue tajante al señalar que Alemania y Europa no reconocerán la anexión de Crimea realizada por Rusia.

“Lo que ocurrió (la anexión de Crimea en marzo pasado) es una violación de la integridad territorial. Si la reconocemos, ello afectará a toda Europa, alterará la coexistencia pacífica en Europa”, recalcó.

Por ello, abundó, es tan necesaria la observancia del principio de integridad territorial. Sin embargo, subrayó que ahora, “para empezar, hay que conservar Lugansk y Donetsk”, escenario de combates entre las fuerzas ucranianas y las milicias separatistas pro rusas.

“Mi presencia aquí muestra que dos países pueden cambiar sus relaciones políticas. Alemania no quiere una nueva desgracia: ha aprendido muy bien de su historia”, aseguró Merkel, quien además señaló que su país no permitirá una nueva división de Europa.

Empero, advirtió que no pueden descartar reflexionar sobre nuevas sanciones si no hay progresos, en clara alusión a restringir las relaciones económicas y comerciales con Rusia.

La visita de Merkel a la capital ucraniana estuvo cargada de simbolismo, ya que coincidió con el 75º aniversario de la firma del pacto Ribbentrop-Mólotov, por el que la Alemania de Adolf Hitler y la Unión Soviética de José Stalin acordaron secretamente un reparto de zonas de influencias en el este de Europa.

Además, como lo destacó Poroshenko, Merkel llegó a Kiev el día el en que Ucrania rinde homenaje a su bandera y la víspera de la celebración del Día de la Independencia.

La mandataria señaló que “Ucrania no solo debe defenderse cuando es atacada”, sino que también debe negociar y, en ese sentido, indicó que Poroshenko avanza por esa vía.

“Ha llegado la hora de hablar de paz. En los últimos dos meses ha cambiado lo más importante: la población de Donbass (de las regiones de Donetsk y Lugansk) ya no apoya a los mercenarios que nos han traído la guerra”, manifestó a su vez Poroshenko.

Sin embargo, enfatizó que la paz no puede alcanzarse “a costa de la integridad territorial de Ucrania”.

Merkel expresó su esperanza de que las conversaciones que mantendrán este martes en Minsk los líderes de la Unión Aduanera (Rusia, Bielorrusia y Kazajistán), Ucrania y la Unión Europea (UE) ayuden a resolver la crisis en las regiones orientales ucranianas.

Ante la reunión que sostendrá en la capital bielorrusa con el presidente ruso, Vladimir Putin, el mandatario ucraniano aseguró que su país y la UE “actúan en coordinación y que están muy confiados en que se conseguirá “un resultado positivo”.

Por otra parte, Merkel anunció una línea de crédito de 500 millones de euros para el suministro de energía y agua, y la construcción de escuelas, así como 25 millones de ayuda para los desplazados.  


REGRESA “A SALVO” CONVOY

Mientras Merkel y Poroshenko se reunían en Kiev, regresaban a Rusia los últimos camiones del convoy ruso que, sin cumplir con las formalidades exigidas por Ucrania, llevó el viernes ayuda humanitaria a la ciudad de Lugansk, uno de los bastiones de los separatistas pro rusos.

“Gracias a nuestros esfuerzos decididos y coordinados se consiguió evitar provocaciones”, comentó Poroshenko a situación en torno al convoy ruso, cuya entrada en el país fue calificada por Kiev de “violación de las normas del derecho internacional” y condenadas por otros mandatarios como el estadunidense Barack Obama y la propia Merkel.

“Todos los camiones que Moscú envió al este ucraniano regresaron a salvo al territorio de la Federación Rusa”, confirmó por su parte la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) en un comunicado. Precisó que la Misión de Observadores de la OSCE constató que 227 vehículos de carga cruzaron la frontera con Ucrania en el paso de Donetsk la víspera, siete de los cuales volvieron a Rusia por la noche y 220 lo hicieron ayer sin ser atacados por el ejército ucraniano.