Mercosur, Cuba y Venezuela, eje de la cumbre Europa-Celac

En el último encuentro bilateral en 2013, AL despuntaba sobre Europa, pero hoy esto se ha invertido
Raúl Castro estará ausente.
Raúl Castro estará ausente. (Jonathan Ernst/Reuters)

Madrid, Bruselas

Los líderes de la Unión Europea (UE) y Latinoamérica se reunieron por última vez en 2013. Desde aquella cumbre de Santiago de Chile hasta la de este miércoles y jueves en Bruselas cambiaron muchas cosas: la economía europea comienza a repuntar mientras gigantes como Brasil están en recesión, Cuba inició un proceso de reconciliación con Estados Unidos y la situación interna en Venezuela está cada vez más crispada.

Hace dos años, Europa se encontraba inmersa en una profunda crisis económica y esperaba encontrar respuestas en el fuerte crecimiento de los países de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), creada en 2010 en Playa del Carmen (México). Ahora los países de la eurozona están lejos de haberse recuperado, pero para este año el Fondo Monetario Internacional (FMI) espera un crecimiento del 1.6 por ciento. El pronóstico para América Latina es de apenas 0.9%, con la economía brasileña en recesión y previsiones similares para Argentina y Venezuela.

Aun así las relaciones comerciales entre ambos bloques jugarán un papel importante en esta cumbre, en la que se hablará de la presencia cada vez mayor de China en las economías latinoamericanas. "Existe un peligro real de que Europa se quede atrás. De hecho, China está invirtiendo cada vez más en la región y genera nuevos acuerdos comerciales con la mayoría de países latinoamericanos", advirtió recientemente el eurodiputado español Ramón Jáuregui.

Pese a todo, la UE sigue siendo uno de los principales inversores en la región y en esta cumbre se abordará la actualización de los acuerdos de libre comercio con México y Chile, y se intentará impulsar las negociaciones para un acuerdo de este tipo con el Mercosur.

Las conversaciones entre el bloque europeo y el formado por Argentina, Brasil, Venezuela, Uruguay y Paraguay comenzaron hace décadas, pero llevan años estancadas. Argentina y Brasil llegan a Bruselas dispuestas a destrabarlas en la reunión que los cancilleres de Mercosur mantendrán con la comisaria de Comercio, Cecilia Malmström.

Entre las principales diferencias está la exigencia europea de dejar fuera el capítulo agrícola, único espacio que resulta tentador para los latinoamericanos. A su vez, el Mercosur rechaza reducir sus aranceles a productos industriales, pese a la demanda europea de bajarlos a la mitad.

Bajo el lema "Modelar nuestro futuro común: trabajar por unas sociedades prósperas, cohesivas y sostenibles para nuestros ciudadanos", la octava cumbre entre ambos bloques reunirá a 61 países —28 europeos y 33 de la Celac—, es decir, a un tercio de los miembros de la ONU y casi la mitad de los del Grupo de los 20 (G20).

Hasta ahora confirmaron su asistencia a la capital belga más de 40 de los 61 gobernantes invitados, aunque la cita quedará algo deslucida por las ausencias de varios pesos pesados latinoamericanos, entre ellos el presidente cubano, Raúl Castro y su par argentina Cristina Fernández, pese a que estará en Italia hasta el martes, donde hablará ante la FAO.

Tampoco está claro que viaje a Bruselas Nicolás Maduro. El presidente venezolano había confirmado su presencia, pero el fin de semana canceló un viaje a Roma para reunirse con el Papa alegando una infección. Lo hizo en medio de las peticiones de la oposición para que Francisco medie en la situación interna, donde políticos presos llevan días en huelga de hambre.

La situación de Venezuela no está en la agenda oficial, pero es que probable que sea parte de las conversaciones.