Medio siglo de conflicto armado en Colombia

Los 53 años de conflicto armado en Colombia ha dejado 220 mil muertes.


Los últimos 50 años de la historia de Colombia, han estado manchados de sangre debido al conflicto interno que vive el país sudamericano, entre grupos paramilitares, gobierno y células de narcotráfico.

Con la muerte el 11 de Enero de 1960 de Jacobo Prías alias "Charro Negro", Jefe del Movimiento Agrario Comunista a manos presuntamente del gobierno de Colombia, inició un conflicto armado entre el Estado colombiano, las guerrillas de extrema izquierda y los grupos paramilitares de extrema derecha.

Durante estas  cinco décadas el conflicto ha pasado por varias etapas de recrudecimiento, en especial desde los años ochenta cuando algunos de los actores comenzaron a financiar con el narcotráfico.

En 1966 se establecen de manera formal las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia  comandadas en ese entonces por Jacobo Arenas y Manuel Marulanda.

Los 70´s

Tan sólo cinco años después de su creación las FARC inician con los secuestros de personajes de interés público, esto para tener fichas de negociación con el gobierno.

En 1976 el grupo guerrillero secuestraria por primera vez a un extranjero, el cónsul Holandés, Eric Leupin, su historia puede encontrarse en la película colombiana “El lado oscuro del nevado”.

Por su parte el Movimiento 19 de abril o M19, en enero de 1974 tomó el museo Quinta de Bolivar de donde robó la espada del también conocido libertador de América.

Los 80´s

Durante la década de 1980 el conflicto armado creció por los asesinatos selectivos de miembros civiles de la izquierda a manos de los nacientes grupos paramilitares, así como por la aparición de sectores del narcotráfico que chocaron con la guerrilla en el desarrollo de sus actividades delincuenciales.

El 27 de febrero de 1980 12 integrantes del M-19, tomaron por asalto la Embajada de la República Dominicana en Bogotá y 16 diplomáticos de distintos países fueron secuestrados.

Casi un mes después el 25 de abril, terminó la Toma de la embajada de la República Dominicana por parte del M-19.

Secuestradores y secuestrados viajaron a Cuba, tras arreglo con el gobierno, donde los rehenes fueron liberados y los guerrilleros quedaron asilados.

La tregua duraría poco, pues cinco años después, en 1985, el M-19 volvió a la escena y tomó el Palacio de Justicia en Bogotá, que duraría tan sólo un día pero dejaría 33 guerrilleros y 43 civiles muertos,11 más desaparecidos.

En 1987 , las FARC emboscaron a una patrulla del Batallón de Cazadores de San Vicente del Caguan donde 26 soldados y un civil del Ejército murieron.

Aunado a esto las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, intensificaron la ola de secuestros, en particular a familiares de capos del narcotráfico, motivo por el cual la cifra de muertos aumentó dramáticamente.

Los 90´s

En 1990 el gobierno colombiano mediante la  Operación Centauro, intenta destruir la guerrilla sin éxito, en un ataque contra la región de La Uribe,  donde estaba el secretariado de las FARC.

Un año después (1991) el gobierno intenta nuevamente, sin éxito, desintegrar al grupo guerrillero en las regiones de La Uribe, Meta y Yarí, con la Operación Casa Verde, en donde 19 helicópteros resultaron averiados y 120 soldados muertos.

En 1993, durante la Octava Conferencia Nacional de las FARC en 1993 el grupo declaró tener 30 mil guerrilleros en sus filas.

Agosto.

El 7 de agosto de 1994 Ernesto Samper Pizano tomó protesta como  presidente de Colombia y un mes y medio después se reunió en las sede de las Naciones Unidas en Nueva York con el representante de Naciones Unidas Álvaro de Soto, buscando sin éxito la mediación para el conflicto armado.

En 1997 con la  operación Destructor el ejército captura un guerrillero después de un importante despliegue militar en la zonas de los llanos del Yarí al sur del país, la Defensoria del pueblo elabora un informe donde denuncia graves afectaciones a la población civil tras los bombardeos, particularmente a los indígenas de Yaguara, Tunia.

La Defensoría también denunció,  que la fuerza pública pretendió utilizar a los niños indígenas como informantes sobre el movimiento de los grupos subversivos en la zona.