Medio millón de catalanes exigen en la Diada consulta soberanista

Las dos principales vías de Barcelona fueron escenario de una manifestación que logró formar una enorme "V", como símbolo de la voluntad de votar el 9 de noviembre en un referéndum independentista ...
Catalanes con banderas independentistas (Esteladas, por la estrella), marchan por la Gran Vía de Barcelona durante la manifestación
Catalanes con banderas independentistas (Esteladas, por la estrella), marchan por la Gran Vía de Barcelona durante la manifestación (AFP)

Madrid

Medio millón de catalanes (según los organizadores) se echaron ayer a las calles en la celebración del Día de Cataluña (Diada) para exigir la realización de la consulta independentista, prevista para el próximo 9 de noviembre, que el gobierno conservador de Mariano Rajoy asegura que no se llevará a cabo porque es anticonstitucional.

La manifestación unió a las dos principales vías de Barcelona: la Gran Vía y la Diagonal y al finalizar los ciudadanos formaron una enorme “V”, que significa la voluntad de Cataluña de votar el 9N. En el escenario principal, una chica que el 9 de noviembre cumplirá 16 años -la edad mínima para participar en la consulta- depositó un voto en una urna para simbolizar que ese día podrá votar.

Minutos antes, el actor Quim Masferrer dio la bienvenida a los participantes de la  “manifestación más multitudinaria de la historia” de Europa en defensa de la consulta convocada el 9N. Los asistentes aplaudieron y el actor expresó: “Estamos haciendo historia, sin ningún tipo de duda. El pueblo está hablando: decidiremos nuestro presente y nuestro futuro”·, dijo.

Durante todo el día, se pudieron ver ciudadanos vestidos con camisetas amarillas y rojas que forman la bandera. Ya en el recorrido de la manifestación se mostraron las caras de líderes mundiales a los que se pidió apoyar la consulta, como los primeros ministros y presidentes Barack Obama, Mateo Renzi, Stephen Harper, David Cameron, François Hollande y Angela Merkel; el secretario general de la Onu, Ban Ki-moon, y el papa Francisco.

La de ayer fue la tercera Diada consecutiva que el independentismo sale con fuerza a las calles, después de que en 2012 organizó una multitudinaria manifestación por Barcelona y en 2013 logró completar una cadena humana que recorrió Cataluña desde su frontera con Francia hasta la Comunidad Valenciana.

El presidente de la Generalitat (Gobierno de Cataluña), Artur Mas, que no participó en la manifestación pero posteriormente recibió a sus organizadores, aseguró que mantiene como objetivo la celebración del referéndum que preguntará a los catalanes si desean o no que la región se separe del resto de España.

Eso sí, Mas evitó hablar de elecciones anticipadas pese a las palabras del secretario general del Partido Socialista Obrero Español (PSOE), Pedro Sánchez, en las que aseguraba que el presidente catalán le comentó que podría adelantar los comicios si no se realiza la consulta.

En declaraciones a los periodistas tras asistir a un concierto de 300 violonchelos para conmemorar la caída de Barcelona en 1714, Mas reclamó al Gobierno de Rajoy que abandone el inmovilismo y tome bien el pulso de la sociedad catalana y no vea ninguna provocación en los actos reivindicativos de esta Diada, sino la imagen de un clamor que pide votar sobre el futuro de Cataluña en un plano de “entendimiento y concordia con los pueblos de España y de Europa”.

Mas cuenta el apoyo de casi todos los partidos, con excepción de los dos grandes; el Partido Popular (PP), que es minoritario en Cataluña, y el PSOE, que insisten en la ilegalidad del referéndum.

El líder catalán recibió, además, el apoyo del “número dos” de Convergencia Democrática de Cataluña, Josep Rull. “Si vamos unidos somos invencibles. Si las fuerzas políticas que estamos por la libertad hacemos bien las cosas, éste es un proceso abocado al éxito”, afirmó. El nacionalista definió esta Diada como “la expresión de la victoria de Cataluña” y agregó que “300 años después está en condiciones de recuperar la libertad”.

Mientras que la líder del PP catalán, Alicia Sánchez Camacho arremetió contra los partidos que están a favor de la consulta y erigió a su partido como una fuerza que representa la serenidad, el optimismo y la responsabilidad frente a formaciones –según ella- como el de Convergencia i Unió, de Artur Mas, y Esquerra republicana (ERC) que “solo lanzan mensajes de problemas, de amenazas, de enfrentamientos, de rupturas y de divisiones”.

“Nadie puede poner en peligro la convivencia y la democracia con un anacrónico delirio separatista”, dijo y aseguró que el gobierno es consciente de la situación y estará al lado de los catalanes “frente a quienes promueven fractura social, rechazo y odio”.