Matteo Renzi busca el apoyo ruso para intervenir en Libia

El presidente italiano cree necesaria una intervención política internacional en el país norteafricano, inmerso en un conflicto bélico en el que el EI mató hoy a 8 guardias de un campo petrolífero.
El primer ministro italiano, Matteo Renzi, da la mano al presidente ruso Putin tras su entrevista en el Kremlin
El primer ministro italiano, Matteo Renzi, da la mano al presidente ruso Putin tras su entrevista en el Kremlin (AFP)

Moscú, Roma

El presidente ruso Vladimir Putin recibió hoy al primer ministro italiano, Matteo Renzi, de visita en Moscú para buscar el apoyo ruso a su propuesta de intervención política internacional en el conflicto libio.

"Necesitamos una respuesta internacional firme" en Libia, insistió el jefe de gobierno italiano, según declaraciones recogidas por el sitio web del Kremlin. "El papel de Rusia puede ser decisivo" y "sin Rusia, será bastante más complicado encontrar un punto de equilibrio" en el conflicto libio, añadió.

Italia, en primera línea frente al flujo de miles de refugiados llegados a la península procedentes de las costas libias, desea una intervención política de la comunidad internacional para encontrar una solución que pase por el diálogo entre las principales facciones del país.

El primer ministro italiano, que antes de su encuentro con Putin, dejó unas flores en el lugar donde el viernes fue asesinado el opositor Boris Nemtsov, también evocó el conflicto en el este de Ucrania, abogando por la descentralización del país. Según la presidencia rusa, Renzi "ha hecho una serie de valiosas propuestas".

Se trata de la primera visita del jefe de gobierno italiano a Moscú desde la anexión de Crimea por parte de Rusia en marzo de 2014, y una de las raras visitas de líderes occidentales al país en los últimos meses. Occidente acusa a Rusia de apoyar militarmente a los rebeldes del este ucraniano, algo que Moscú niega.

Ocho muertos en ataque del EI

En Libia, yihadistas del grupo Estado Islámico (EI) mataron hoy a ocho guardias que custodiaban un yacimiento petrolífero en la región de Al Ghani, informó un portavoz de la unidad encargada de la seguridad del campo. "Extremistas de la rama libia del EI lanzaron un ataque por sorpresa contra el campo, matando a ocho soldados", dijo Ali al Hasi.

El campo de Al Ghani, a unos 60 km al norte de la ciudad de Zela, está explotado por la compañía Al Haruge, una de las filiales de la compañía nacional petrolera libia, NOC. Zela está situada a 750 km al sureste de Trípoli.

La NOC también confirmó el ataque y el incendio de infraestructuras del sitio y, según su portavoz, Mohamed al Hrari, un ciudadano austríaco y un filipino se encuentran en paradero desconocido desde el ataque. Los dos hombres trabajaban en una compañía de servicios en el complejo petrolero, precisó.

"Hay columnas de humo por encima de los campos, visibles desde la ciudad de Zela", añadió la NOC en un comunicado en su sitio internet. "Fuerzas gubernamentales retomaron el control del lugar tras la llegada de refuerzos de otros campos petroleros cercanos", indicó Al Hasi.

Grupos de yihadistas se apoderaron de los campos de Al Mabruk y Al Bahi, a unos 200 km al sur de Sirte (unos 500 km al este de Trípoli), anunciaron el martes guardias de esas instalaciones petrolíferas. Al día siguiente, la NOC declaró "estado de fuerza mayor" en once campos petrolíferos, entre ellos Al Ghani, a causa de esos ataques.

Un millón de migrantes

El director de la agencia europea para la vigilancia de las fronteras (Frontex), Fabrice Leggeri, advirtió hoy que entre 500 mil y un millón de inmigrantes están listos para partir de Libia hacia Europa.

"En el 2015 tenemos que estar preparados a encarar una situación más difícil de la registrada el año pasado. Necesitamos recursos", declaró Leggeri en una entrevista publicada por los principales diarios italianos.

"Algunas fuentes nos han señalado que entre 500 mil y un millón de migrantes están listos para partir de Libia", recalcó. En 2014, más de 165 mil migrantes provenientes de varios países de África subsahariana desembarcaron en las costas italianas. Según el censo cerrado a fines de febrero, más de 67 mil migrantes se encontraban en centros de refugiados en Italia.

La situación se ha agravado debido a la situación de violencia en Libia, de donde zarpan los inmigrantes, quienes corren el riesgo de morir durante la travesía del Mediterráneo. "Si se quiere que Frontex realice más operaciones necesitamos recursos, personas y más compromiso por parte de los Estados miembros", aseguró en la entrevista concedida a la agencia italiana de prensa ANSA.

El funcionario reconoció que de todos modos Frontex no puede hacerse cargo del fenómeno. "No podemos encarar este enorme problema solos. La cooperación con países terceros es clave", aseguró. Italia teme además que los yihadistas aprovechen la oleada de llegadas para entrar y realizar atentados en Europa.

"Tenemos que ser conscientes de los riesgos. No tenemos pruebas para decir que manejan la inmigración ilegal. Pero tenemos que estar atentos", aseguró. Leggeri aseguró que se sabe que en algunos casos los inmigrantes son forzados con las armas a zarpar "pero no puedo decir que se trate de terroristas", señaló.

"Los Estados están preocupados. Si no ocurre hoy puede ocurrir mañana", advirtió. La Unión Europea anunció a mediados de febrero que aumentará su ayuda a Italia para que pueda afrontar en mejores condiciones la llegada masiva de migrantes a sus costas y ampliar su propio programa de vigilancia y salvamento hasta finales de 2015.

En octubre pasado, Italia detuvo la operación Mare Nostrum, su propio dispositivo de vigilancia y salvamento, lamentando haber gastado 114 millones de euros mientras sus socios europeos miraban hacia otro lado.

La situación empeoró en los últimos meses y obligó a la UE a reaccionar. Unos 21 países comunitarios apoyan el nuevo programa Tritón, pero otros, como Reino Unido, aseguran que solo anima a más migrantes a cruzar el Mediterráneo.

La operación Tritón no tiene un mandato específico de búsqueda y rescate debido a que tiene menos barcos y opera en una zona cercana a la costa italiana en lugar de abarcar hasta África como hacía Mare Nostrum.