Matanza de los Alpes, sin resolverse pese a primera detención

El fiscal encargado del caso del cuadrúple asesinato en Chevaline, en septiembre de 2012, no quiso implicar a un ex policía detenido la víspera como sospechoso aunque afirmó que está ...
La entrada de Chevaline, el pueblo de los Alpes franceses en donde tuvieron lugar los cuatro asesinatos
La entrada de Chevaline, el pueblo de los Alpes franceses en donde tuvieron lugar los cuatro asesinatos (AFP)

Annecy

El fiscal francés encargado del misterioso caso del cuádruple asesinato de Chevaline (Alpes franceses), en septiembre de 2012, descartó hoy implicar a un ex policía, un solitario amante de las armas que fue detenido la víspera como sospechoso. "En el momento en que les hablo, la matanza de Chevaline sigue sin resolverse", declaró el fiscal Eric Maillaud en rueda de prensa, añadiendo que es "poco probable" que el ex policía municipal sea imputado por el asesinato cometido el 5 de septiembre de 2012.

Una moto, una pistola Luger y dos cascos hallados en la casa del ex policía municipal de 48 años no se corresponden con los del retrato robot de un motorista visto en el lugar del crimen, y que fue divulgado en noviembre, destacó el magistrado. Maillaud sí aseguró en cambio que el hombre detenido el martes, cuya identidad no fue revelada, está "probablemente implicado en un tráfico de armas". En efecto, en el registro de su domicilio fueron halladas varias armas de fuego.

El ex policía municipal en una pequeña localidad de los Alpes franceses vivía cerca del lugar del cuádruple asesinato, aunque no tenía "vínculo directo" con las víctimas, según la investigación. El detenido fue dado de baja como policía municipal en junio pasado, una medida que implica que hubo una falta profesional. El examen de su teléfono móvil permitió establecer que se hallaba "en la zona de la matanza en el momento de los hechos", indicó a la AFP una fuente de la investigación.

Sin embargo, fuentes de la investigación habían precisado desde el inicio carecer de "elementos determinantes" que pudieran implicar al sospechoso. Su semejanza con el retrato robot del motorista visto en el lugar del crimen no lo convierte en un asesino, reconoció hoy el fiscal, insistiendo que "la investigación continúa".

El 5 de septiembre de 2012, Saad al-Hilli, de 50 años, ingeniero británico de origen iraquí que trabajaba en el sector de la aeronáutica y de la defensa en Reino Unido, su mujer de 47 años, y su suegra, una sueca de 74, fueron ejecutados de varios disparos en su automóvil, en una pequeña carretera forestal cercana a Chevaline. Un ciclista francés que presuntamente pasaba por ahí, Sylvain Mollier -considerado por los investigadores como víctima colateral- también resultó muerto de varios disparos.

Zainab, de siete años, primogénita del matrimonio Al Hilli, fue gravemente herida mientras que su hermana pequeña, Zeena, que se escondió entre las piernas de su madre, resultó milagrosamente ilesa. Esta niña de cuatro años fue descubierta ocho horas después de la matanza, ya que el escenario del crimen fue totalmente aislado hasta la llegada de expertos de la gendarmería, desde París.

La policía presentó al sospechoso detenido el martes como un "montañero solitario", "amante de las armas" que vivía como un "marginal". Uno de sus vecinos lo calificó de "personaje carente de interés" y de "malvado". Pero el patrón de un café de Menthon-Saint-Bernard, donde el hombre ejerció como policía, afirmó a la AFP que "nunca hubo problemas" con él, y que el individuo era "simpático".

La detención en Francia del ex policía sospechoso avivó inicialmente la hipótesis de un asesino local, antes de que el fiscal le restara hoy consistencia. La policía había hasta ahora contemplado la pista de un conflicto familiar: Zaid Al Hilli, hermano del asesinado Saad, fue detenido en Gran Bretaña el 24 de junio de 2013, al ser sospechoso de "complot para cometer un crimen". Pero este hombre, que reconoció un conflicto con su hermano por una herencia paterna, siempre clamó por su inocencia y fue luego puesto en libertad.