Matan a jeque libanés simpatizante de Hezbolá

El líder religioso de 43 años, cercano al régimen del presidente sirio Bashar al-Assad, fue asesinado a tiros por dos personas frente a su casa en Trípoli

Jerusalén

El jeque sunnita Saadeddine Ghiyeh, miembro del Frente de Acción Islámica (FAI) y simpatizante de la milicia chiíta Hezbolá, murió hoy en un ataque armado perpetrado por desconocidos en la ciudad norteña de Trípoli.

Fuentes de seguridad informaron que el líder religioso de 43 años, cercano al régimen del presidente sirio Bashar al-Assad, fue asesinado a tiros por dos personas frente a su casa en Trípoli, la segunda ciudad más grande de El Líbano, después de la capital Beirut.

"El jeque sunita Saadeddine Ghiyeh fue mortalmente herido por una bala en la cabeza mientras estaba por entrar en su coche en el barrio Bahsa en el centro de Trípoli", destacó la fuente, según un reporte de la cadena árabe Al Arabiya.

De acuerdo con el despacho informativo, Ghiyeh fue agredido por dos hombres enmascarados, quienes a bordo de una motocicleta se pararon junto a su automóvil y dispararon en su contra, cayendo herido de gravedad.

El jeque sunnita sobrevivió a los disparos que recibió en la cabeza, aunque fue declarado muerto a su llegada a hospital al que fue trasladado para ser operado de urgencia.

La prensa libanesa reveló que Ghiyeh había sobrevivido a un atentado previo en meses pasados, perpetrado con un artefacto explosivo colocado en su automóvil.

Tras el asesinato del líder religioso, el Ejército libanés acordonó la zona y envió refuerzos, ante el temor de que se desate la violencia.

La ciudad de Trípoli se ha convertido en uno de los focos de mayor violencia del Líbano y ha sido escenario de frecuentes choques entre partidarios y detractores del presidente sirio, refugiados en territorio libanés por el conflicto en Siria.

La violencia generalmente es desatada por los pobladores del barrio sunita de Bab al-Tebbaneh, que respaldan el levantamiento de la oposición Siria y los del barrio de Jabal Mohsen, que está poblado por alauitas, la comunidad religiosa a la que pertenece al-Assad.