Matan a allegado de Leopoldo López y a cuñado de alcalde opositor

Los asesinatos, cometidos cuando las víctimas hacían ciclismo en el Monte Ávila, lugar de encuentro de los caraqueños el fin de semana, parecen no tener relación con la actual violencia política, ...
Miembros de la policía nacional se llevan arrestado en una moto a un hombre durante una protesta contra el gobierno de Maduro hoy en Caracas
Miembros de la policía nacional se llevan arrestado en una moto a un hombre durante una protesta contra el gobierno de Maduro hoy en Caracas (AFP)

Caracas

Un allegado del líder opositor venezolano Leopoldo López y un cuñado del alcalde del municipio caraqueño de Sucre, Carlos Ocariz, fueron asesinados en un parque de Caracas, informó hoy este último. Gustavo Giménez, cuñado de Ocariz, y Luis Daniel Gómez, que se crió con Leopoldo López, detenido desde febrero pasado, fueron asesinados por desconocidos en un parque del sistema montañoso que separa a Caracas del Mar Caribe, en un hecho delictivo al parecer desvinculado de la violencia política que afecta al país.

Según versiones preliminares divulgadas por la prensa, las víctimas fueron asesinadas el sábado cuando hacían ciclismo en El Ávila, adonde acuden los caraqueños para hacer deporte principalmente los fines de semana. El Ávila, un cerro de unos 2.700 metros de altura, es un punto de encuentro de los habitantes de la capital, que aprovechan las decenas de senderos y cascadas que recorren este Parque Nacional para hacer deporte al aire libre.

Las autoridades policiales o de justicia aún no se han pronunciado sobre el crimen. Según varios dirigentes opositores, Gómez era "muy allegado" al líder de la oposición radical venezolana, Leopoldo López, preso en una cárcel militar acusado de instigar a la violencia en las protestas contra el gobierno, en más de dos meses dejan un saldo de 39 muertos.

De su lado, Gimenez era ex cuñado del alcalde opositor del municipio capitalino de Sucre, Carlos Ocariz. "Siento un dolor inmenso en el alma. Gustavo era de los buenos. ¿Hasta cuándo esta guerra de mierda? Paremos la violencia por Dios", escribió el alcalde Ocariz en la red social Twitter. "Lamentamos profundamente el homicidio de Gustavo y Luis Daniel, dos personas honorables y de trabajo, crimen que enluta a familias queridas. Nuestras condolencias a Carlos Ocariz y Leopoldo López por muerte de personas muy allegadas a ellos", escribió Ramón Muchacho, alcalde del municipio caraqueño Chacao, donde se produjo el hecho.

Las indagaciones preliminares de la policía a cargo de Muchacho apuntan a que Gómez y Giménez practicaban ciclismo en El Ávila cuando fueron sorprendidos por delincuentes. Según cifras oficiales, la violencia delictiva se cobró en 2013 la vida de más de once mil personas, cifra inferior a los 16 mil del año 2012. Sin embargo la organización no gubernamental Observatorio Venezolano de Violencia asegura que los asesinatos fueron cerca de 25 mil a lo largo del 2013.

De otra parte, una comisión de cancilleres de la Unasur volverá a Venezuela este lunes para acompañar un posible diálogo entre el presidente Nicolás Maduro y la oposición, una ardua tarea tras dos meses de protestas contra el gobierno que han reavivado la profunda polarización en el país. Este domingo empezaron a llegar a Caracas los siete cancilleres que entre lunes y martes seguirán "apoyando que se dé definitivamente un diálogo entre la oposición venezolana, el presidente y nuestro gobierno", anticipó la víspera el canciller Elías Jaua.

"Nuestro objetivo es lograr un diálogo sincero entre los venezolanos para que ellos resuelvan los temas que tengan que resolver", dijo esta semana el canciller de Argentina, Héctor Timerman, tras una reunión con su par de Chile, Heraldo Muñoz. En su primera visita el 25 y 26 de marzo, la comisión se reunió con diversos sectores de la sociedad venezolana, incluida la coalición opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD) y dirigentes estudiantiles, que lideran las protestas, con un saldo de 39 muertos y 608 heridos.

Maduro acudió a la Unión Suramericana de Naciones (Unasur) para allanar el camino al diálogo tras semanas de fallidos intentos para convocar a la MUD a una "conferencia nacional por la paz" que instauró a raíz de las manifestaciones. Gracias la visita de cancilleres en marzo, Maduro y la oposición tuvieron su primera coincidencia al aceptar que un "testigo" facilite el diálogo, con el secretario de Estado del Vaticano y ex nuncio en Venezuela, Pietro Parolin, como uno de los candidatos.

En un comunicado, la MUD dio la bienvenida a los cancilleres, pero advirtió que su presencia "será útil si el gobierno se compromete sinceramente con el diálogo", al tildar de "tenazmente agresivo" el discurso de Maduro contra sus detractores y de "intolerante" al gobierno ante "la menor diferencia" o "crítica". "Estamos por un diálogo respetuoso, a la vista de todo el país, con una agenda acordada y con la presencia de un tercero de buena fe (...) que garantice, facilite y, en caso de ser necesario, medie" en este diálogo, añadió la MUD.

Las protestas fueron iniciadas por estudiantes de San Cristóbal (oeste) contra la inseguridad y se han extendido a otras ciudades con reclamos contra la crisis económica, la represión policial y la detención de opositores. Pese a que bajaron de intensidad, aún quedan focos de violencia en algunas localidade. Al menos 20 detenidos y 14 heridos leves dejaron hoy choques entre manifestantes radicales y la policía en el municipio opositor de Baruta (este de Caracas), cuyo principal boulevar permanecía bloqueado con barricadas, informó el alcalde de la zona, Gerardo Blyde.

Maduro acusa a la oposición de promover un golpe de Estado con las protestas, en tanto la MUD responsabiliza al gobierno del encarcelamiento del opositor Leopoldo López, líder del partido Voluntad Popular, y de dos alcaldes, así como de la reciente destitución de la diputada María Corina Machado. López, preso en una cárcel militar acusado de instigar a la violencia en las manifestaciones, y Machado encabezan el sector radical de la MUD y la estrategia "La Salida" para forzar la renuncia del mandatario con las protestas callejeras.

Unasur busca "contribuir a que Venezuela encuentre un camino de diálogo amplio y constructivo (...) y que en la medida de lo posible pueda detener esta polarización, esta violencia y estas muertes", dijo Muñoz, quien recordó que una ciudadana chilena falleció en los disturbios. Muñoz y su par de Brasil, Luiz Alberto Figueiredo, defendieron esta semana el rol de la misión, después de que Machado afirmara en Brasilia que Unasur "tiene un problema serio de credibilidad" y que no están dadas las condiciones para el diálogo.

Incluso el secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, cuya mediación fue rechazada por Maduro, afirmó que la misión es una "nueva oportunidad" para que ambos bandos admitan la necesidad de un entendimiento. Pero Maduro anticipó que no dialogará con "fascistas", en alusión al ala radical de la MUD, y culpó al bloque opositor de las protestas "porque no han tenido coraje para salir a condenar la violencia, para llamar a la paz y para sentarse en la mesa de diálogo por la paz".

"Yo no me voy a sentar en la mesa con fascistas, sépalo Venezuela y el mundo (...); me siento con la oposición política, con sus gobernadores, sus diputados, con sus dirigentes políticos", advirtió el presidente. El secretario ejecutivo de la MUD, Ramón Guillermo Aveledo, respondió en Twitter que "el gobierno sabe que ni promovemos ni apoyamos la violencia de nadie. Ataca para proteger a los violentos". Gobierno y oposición se señalan mutuamente de promover grupos de radicales que causan la violencia. Esta semana un supuesto chavista y un presunto opositor fueron fotografiados con armas de fuego en las manifestaciones.

De su lado, el líder opositor Henrique Capriles asegura que "es mentira" que el gobierno quiere conversar e instó a "que siga la protesta pacífica e incluyente" porque "hay miles de razones para protestar contra el caos del Gobierno". Capriles dijo que a Maduro "le interesa" que las barricadas que desde hace casi dos meses se levantan contra el Gobierno sigan afectando solo las zonas acomodadas de las ciudades. De esa forma, declaró Capriles a la emisora Unión Radio de Caracas, Maduro sigue "alimentando que esto es una guerra entre ricos y pobres", ya que las barricadas no afectan a los barrios populares.

El Gobierno, reiteró Capriles, "no deja prender las candelitas" en los sectores populares, varios de los cuales dijo que recorrió durante la jornada, alejado de las barricadas, forma de lucha opositora que no secunda. Capriles respondió a quienes en la oposición se preguntan qué hace él en momentos en que las barricadas se mantienen, y aseguró que se encuentra recorriendo barrios y caseríos populares "porque es desde allí donde se construye el cambio para Venezuela", subrayó.

El candidato opositor en las elecciones presidenciales que hace un año ganó Maduro aludió al asunto la mantenerse hoy las llamadas "guarimbas" (barricadas) en zonas de los municipios "de clase media" de Chacao y Baruta, que forman parte del estado de Miranda del cual es el gobernador. En calles de esos dos municipios caraqueños decenas de activistas se enfrentaron hoy a la policía, que retiraba barricadas que luego volvían a ser reinstaladas por los manifestantes, con un saldo aún no informado de lesionados y detenidos.

Desde que las "guarimbas" comenzaron el 12 de febrero pasado han muertos en ellas o en sus alrededores 39 personas, entre activistas, policías y particulares atrapados en un virtual "fuego cruzado", y se han registrado decenas de heridos y centenares de detenidos. "Se busca mantener una situación de conflicto con odio" en momentos en que "el Gobierno necesita a través de la violencia tapar lo que sucede hoy en Venezuela", reiteró el opositor en alusión a problemas económicos y de seguridad ciudadana, principalmente.

En su condición de gobernador de Miranda, Capriles acusó hoy a Maduro en su artículo dominical de prensa de chantajear a su administración regional. Maduro "dio la orden de paralizar todos los proyectos" de Miranda, "sólo porque no asistí a una reunión" en la que se buscaba "lavarle la cara" al gobernante, quien así "pretendía hacer creer a lo interno y al mundo que existe un proceso de diálogo" previo al que este lunes y martes una misión de cancilleres de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) buscará concretar, sostuvo.

"No hay nada más lejano al diálogo que todas las acciones de este Gobierno" que pretende utilizar a sus detractores, pero "no se equivoquen" que "no nos usarán para una comparsa o un show mediático, que es lo que ellos quieren", remarcó.