Marina Silva, candidata socialista a la presidencia de Brasil

La ecologista, candidata por el Partido Verde en 2010 y que era candidata a vicepresidente con Eduardo Campos, fallecido en un reciente accidente aéreo, fue confirmada tras duras negociaciones ...

Brasilia

La ecologista Marina Silva, tras largas negociaciones políticas, fue confirmada hoy como nueva abanderada presidencial del Partido Socialista Brasileño (PSB), cuyo líder y anterior candidato, Eduardo Campos, falleció en un accidente aéreo. 

La decisión fue adoptada por unanimidad por la dirección del partido, y anunciada a la prensa por su presidente, Roberto Amaral: "tuvimos la inmensa suerte de tenerla como sustituta" de Campos, dijo emocionado.

"Agradezco a Dios por ayudarnos a hacer esta travesía difícil, que representa la pérdida de nuestro candidato, de nuestro líder", declaró Silva, una ferviente evangélica, tras ser aclamada como nueva candidata de los socialistas.

"Daré lo mejor de mí", señaló Marina Silva al expresar sus "propósitos de un Brasil más justo, económicamente prospero, socialmente justo, políticamente democrático, ambientalmente sostenible".

"Tengo el peso de la responsabilidad y un compromiso con todo lo construido bajo el liderazgo de Eduardo Campos", declaró la nueva candidata, quien aseguró que no alterará en nada el programa de Gobierno pactado por el PSB, al que se afilió el año pasado.

Ex ministra del Medio Ambiente, la propuesta de Marina Silva, de 56 años, propugna un cambio en la política tradicional y una economía más verde. Según un sondeo divulgado este lunes, Silva entra con fuerza en la campaña y tiene una intención de voto del 21 %, pero, de acuerdo a esa misma encuesta, pudiera derrotar a la presidenta y candidata a la reelección Dilma Rousseff en una eventual segunda vuelta.

La designación de Silva como nueva candidata fue anunciada después de tres días de consultas que comenzaron el domingo, tras los funerales de Campos, cuya muerte enlutó y paralizó la campaña para las elecciones del 5 de octubre próximo durante cinco días.

Silva fue candidata presidencial por el Partido Verde en las elecciones de 2010 y ocupó el tercer lugar, con una votación que llegó casi al 20 %. Para estas elecciones pretendía formar su propio partido, pero no logró reunir las 500 mil firmas de electores exigidas por las autoridades electorales, por lo que se afilió al PSB, que la postuló a la vicepresidenta en la fórmula que encabezaba Campos.

Ahora, el candidato a la vicepresidencia será Luiz Roberto "Beto" Albuquerque, diputado por el estado de Río Grande do Sul y miembro de la dirección nacional del PSB, quien hoy repitió una frase de Campos y pidió a los votantes "borrar del mapa a la vieja política".

El presidente del partido, Roberto Amaral, declaró al hacer el anuncio oficial que los socialistas aún no están recuperados "de la tragedia, pero la vida debe continuar" y el PSB tiene la "obligación histórica de llevar adelante el legado y el ideario de Eduardo".

Fuentes del PSB dijeron que Silva exigió algunos cambios en el comando de campaña, que pasará a ser dirigida por el diputado Walter Feldman y por el secretario general del partido, Carlos Siquera. Al momento de su muerte, Campos aparecía en tercer lugar en los sondeos de opinión, con una intención de voto cercana al 10 %.

En primer lugar estaba la presidenta Rousseff, con un respaldo que oscilaba entre el 35 y 40 %, y en segundo el socialdemócrata Aécio Neves, con un 23 %. Sin embargo, la muerte de Campos y la irrupción de Marina Silva como candidata presidencial han alterado ese cuadro, al menos según una encuesta difundida el lunes por la firma Datafolha.

El sondeo fue el primero realizado después del fallecimiento de Campos e incluyó entre los candidatos a Marina Silva, a quien se le atribuyó un 21 %. Rousseff se mantuvo en un 36 % y Neves, que bajó al 20 %, fue desplazado del segundo lugar por la nueva candidata socialista.

La gran sorpresa fue que, en la segunda vuelta que forzarían esos resultados, la encuesta de Datafolha aseguró que Silva sería elegida presidenta con un 47 % de los votos, frente al 43 % que obtendría Rousseff.

Para muchos analistas, el resultado de la encuesta de Datafolha estuvo bajo la influencia del fuerte impacto que la trágica muerte de Campos causó en la opinión pública y por la cercanía de Silva al político fallecido.

De todos modos, la sola posibilidad de que Silva pueda derrotar a Rousseff sembró preocupación en la campaña del oficialista Partido de los Trabajadores (PT), porque hasta ahora ningún sondeo había puesto en duda la reelección de la actual mandataria.

Según fuentes del PSB, el primer acto de Silva en su campaña será el fin de semana próximo en Recife, capital de Pernambuco, estado en el que nació y fue sepultado Eduardo Campos, que tenía en esa región del país su fortín electoral.