Marchas pro y antigobierno elevan tensión en Caracas

Dan a diplomáticos de EU expulsados 48 horas para irse; Washington descalifica acusaciones.
Centenares de estudiantes universitarios volvieron ayer a las calles de Caracas contra el gobierno.
Centenares de estudiantes universitarios volvieron ayer a las calles de Caracas contra el gobierno. (Carlos García Rawlins/Reuters)

Caracas

Opositores y chavistas confirmaron ayer una crucial jornada de protestas hoy, con manifestaciones convocadas en el mismo sector de Caracas y la promesa del líder radical opositor, Leopoldo López, economista de 41 años y prófugo de la justicia, de participar.

Ambas convocatorias tensan más la situación, tras dos semanas de protestas de estudiantes en rechazo a inseguridad, inflación y desabasto, a las que se sumaron sectores radicales de oposición y que la semana pasada derivaron en incidentes con saldo de tres muertos y decenas de heridos.

López, líder del partido Voluntad Popular y contra quien una juez emitió orden de captura por los desmanes, rompió el silencio el domingo y en un video convocó a una marcha hacia el Ministerio de Justicia para dejar un pliego de peticiones.

"Si hay alguna decisión de ilegalmente meterme preso, pues allí estaré para asumir esa persecución", dijo en su video.

Henrique Capriles, gobernador de Miranda (norte) y ex candidato presidencial que ha criticado la táctica de movilizaciones, dijo sin embargo que se sumará a la manifestación de López. "Podemos tener diferencias pero somos solidarios", expresó a una radio local.

Ayer por la tarde, un vocero de Voluntad Popular denunció que "unos 15 hombres armados, identificados como elementos de inteligencia militar, ingresaron violentamente a la sede (del partido) apuntando a todo el personal".

El partido difundió en redes sociales un video que, asegura, es de su cámara de seguridad y en el que se observa a hombres con casco y armas cortas ingresando al lugar y derribando una puerta a patadas.

López y otros líderes impulsan bajo la consigna "La salida" la táctica de ocupar las calles para oponerse al gobierno de Nicolás Maduro, electo en abril de 2013, y forzar un "cambio constitucional" pese a que no puede haber un referéndum revocatorio del mandato presidencial hasta abril de 2016.

Poco después de la convocatoria de López, el presidente Maduro —quien ha calificado las protestas como un intento de "golpe de Estado" con participación de Estados Unidos y el ex presidente colombiano Álvaro Uribe— anunció una marcha de trabajadores petroleros oficialistas en el mismo sector también para hoy.

Jorge Rodríguez, alcalde chavista del municipio Libertador, donde está el Ministerio de Justicia, dijo ayer que ninguna formación política "ha solicitado absolutamente ningún permiso" y que por ello "no hay ninguna manifestación autorizada".

Denuncian censura

Unos mil estudiantes marcharon ayer pacíficamente por el acomodado sector este de Caracas hasta el Consejo Nacional de Telecomunicaciones (Conatel), para pedir fin a la censura luego de que este ente regulador amenazara con sanciones para aquellos medios audiovisuales que hagan "promoción de la violencia".

"¡Conatel cara de tabla, censuras y te callas!" o "¡censura es dictadura!", gritaban los manifestantes.

La semana pasada, cuando los desmanes tuvieron un clímax, varias televisiones locales se abstuvieron de emitir imágenes de los disturbios, de acuerdo con la legislación venezolana.

El canal colombiano de noticias NTN24, que dio gran cobertura a los incidentes, fue retirado el miércoles de las dos redes de tv por cable que lo distribuían en el país por decisión del gobierno.

En la última semana las manifestaciones estudiantiles han sido marchas pacíficas durante el día. Pero al oscurecer, grupos de jóvenes han causado desmanes en el sector este de Caracas, incluyendo ataques con piedras y cocteles molotov contra la televisora estatal VTV.

Nueva crisis con EU

Maduro, que dice ver la mano de Washington en la crisis, anunció la expulsión de tres funcionarios consulares de EU, a los que imputó por reunirse con universitarios, y acusó a la Casa Blanca de injerencia en los asuntos internos de Venezuela.

El canciller Elías Jaua justificó ayer la medida contra los diplomáticos, que tienen 48 horas para dejar el país, por su participación en "la organización y promoción de estos grupos (estudiantiles) que hoy intentan generar la violencia en Venezuela".

Más tarde, la vocera del Departamento de Estado, Jen Psaki, calificó de "falsas y sin sustento" las acusaciones de Caracas.

En septiembre Venezuela expulsó a otros tres diplomáticos de EU, entre ellos la encargada de negocios a cargo de la embajada. Y el 5 de marzo, horas antes de anunciar la muerte del presidente Hugo Chávez, expulsó a dos agregados militares de EU.

Washington y Caracas carecen de embajadores desde 2010, pero pese a sus distantes relaciones, EU es el mayor comprador del petróleo de Venezuela, el mayor productor de crudo latinoamericano y el país con las mayores reservas petroleras del mundo.

Varios gobernantes de la región han cerrado filas con Maduro, mientras que México y Panamá exhortaron a resolver las diferencias mediante el diálogo.

El canciller Jaua reveló ayer los nombres de los tres funcionarios de EU expulsados. Se trata Breeann Marie McCusker y Jeffrey Gordon, ambos segundos secretarios con funciones de vicecónsul; y Clarck Krisstofer Lee, segundo secretario.

En tanto, la mesa directiva del Parlamento del Mercosur, repudió la violencia y remarcó la necesidad de que los venezolanos solucionen los problemas sin "injerencias externas". También dispuso que el Observatorio de la Democracia del Mercosur se desplace a Venezuela para analizar la situación, pero no adelantó una fecha.

Unasur pide diálogo

La Unión de Naciones Sudamericanas (Unasur) rechazó la violencia en Venezuela y llamó a la paz, al diálogo y a la concordia.

Los miembros de Unasur "reafirman su compromiso con la preservación de la institucionalidad y los principios democráticos, como pilares del proceso de integración regional", añaden.

También "reiteran su defensa del Estado de derecho y sus instituciones, en la convicción de que cualquier demanda debe ser canalizada en forma pacífica".