"Marcha contra terrorismo" en Túnez con mandatarios extranjeros

Una multitud llenó las calles de la capital tunecina para protestar contra el terrorismo, mientras las autoridades anunciaban haber abatido a nueve terroristas, entre ellos el cabecilla del ataque ...
Miles de tunecinos ondearon sus banderas nacionales y gritaron consignas contra el terrorismo yihadista durante la marcha
Miles de tunecinos ondearon sus banderas nacionales y gritaron consignas contra el terrorismo yihadista durante la marcha (AFP)

Túnez

Una muchedumbre llenó las calles de Túnez este domingo para protestar "contra el terrorismo" y recordar a las víctimas del ataque contra el museo del Bardo, mientras las autoridades anunciaban haber matado al líder del mayor grupo yihadista del país.

Túnez libre, fuera terrorismo!", gritaban los manifestantes, muchos de los cuales agitaban la bandera nacional en la avenida que lleva al Bardo. "Toda esa gente vino a decir 'no al terrorismo' y a transmitir un mensaje a los terroristas: ¡Túnez es intocable!", dijo a la AFP Tayea Chihaoui, una manifestante que acudió desde Sidi Buzid, en el centro del país.

Poco antes de la marcha, el gobierno tunecino anunció que las fuerzas de seguridad abatieron a nueve de los "terroristas más peligrosos" del país, todos integrantes de la organización acusada del atentado.

Aunque el ataque fue reivindicado por el grupo Estado Islámico, el gobierno lo atribuye a la organización Okba Ibn Nafaa, vinculada a Al Qaeda en el Magreb Islámico (AQMI).

Las fuerzas tunecinas "consiguieron matar ayer (sábado) a los principales integrantes de la falange Okba Ibn Nafaa, encabezados por Lokman Abu Sakhr", declaró a la prensa el primer ministro Habib Esid.

En la operación murieron nueve yihadistas en la región de Gafsa (este). "Estamos muy contentos (...). Formaban parte de los terroristas más peligrosos de Túnez", aseguró a la AFP el portavoz del ministerio, Mohamed Ali Arui.

Presencia internacional

Hacia el mediodía, el presidente tunecino Beji Caid Essebsi se unió a la marcha "contra el terrorismo" en la capital tunecina junto a dirigentes extranjeros. El presidente francés, François Hollande, el primer ministro italiano, Matteo Renzi, el presidente gabonés Ali Bongo y su homólogo palestino, Mahmud Abas, recorrieron un centenar de metros al lado de Essebsi en un perímetro altamente protegido por las fuerzas de seguridad.

También se esperaba la presencia del ministro español de Relaciones Exteriores, José Manuel García-Margallo, y su homólogo holandés, Bert Koenders. "Ahora, después de cada atentado terrorista, todo el mundo reacciona como si el atentado hubiera ocurrido en su país. Eso es nuevo, y es importante", declaró el presidente Caid Essebsi al diario francés Ouest-France.

Y es que la manifestación recuerda a la celebrada el 11 de enero en París tras los atentados contra el semanario satírico Charlie Hebdo y un supermercado kósher, en la que estuvieron más de 40 jefes de Estado y de gobierno.

Divisiones

El partido islamista Ennahda, segunda fuerza política del país y presente en el gobierno de coalición, llamó a sus partidarios a participar en la marcha. Pero entre la clase política no hay unanimidad.

El Frente Popular, una coalición de izquierda que es la principal formación opositora, anunció que no se manifestará y acusó de "hipocresía" a ciertos participantes de la marcha, en una clara alusión a Ennahda.

Muchos políticos de izquierda acusan al partido islamista de haberse mostrado laxista ante los grupos yihadistas cuando estuvo en el poder, entre finales de 2011 y comienzos de 2014, en plena transición política. Según ellos, dicho partido fue incluso cómplice de los asesinatos en 2013 de dos miembros del Frente Popular, Chokri Belaid y Mohamed Brahmi.

A pesar de las turbulencias, Túnez, país pionero de la Primavera Árabe, llevó a cabo su transición, que culminó con unas elecciones a fines de 2014. Su estabilidad, sin embargo, no deja de estar amenazada por el avance yihadista y por las dificultades económicas y sociales, que precisamente espolearon la revolución de 2011.