Maniobras de Rusia en la frontera con Ucrania

Las acciones militares responden a la "operación antiterrorista" aplicada por Kiev contra separatistas, que ayer dejó cinco muertos, dice el Kremlin.
La tensión aumentó en las ciudades de Slaviansk y Horlivka, este de Kiev, controladas por las milicias rebeldes.
La tensión aumentó en las ciudades de Slaviansk y Horlivka, este de Kiev, controladas por las milicias rebeldes. (Baz Ratner/Reuters)

Slaviansk y Washington

El ministro de Defensa ruso, Serguéi Shoigu, anunció ayer el inicio de maniobras militares en la frontera con Ucrania, luego que unidades especiales de Kiev mataran a cinco separatistas cerca de la ciudad de Slaviansk, este del país, y advirtió que "la maquinaria militar" que ha desplegado el gobierno ucraniano debe ser parada para evitar "una gran cantidad de muertos y heridos.

"Nos vemos obligados a reaccionar ante este desarrollo de la situación", dijo el premier ruso.

Efectivos de las Fuerzas Armadas rusas "ensayan marchas y despliegues para cumplir misiones", mientras que la aviación se alista para realizar vuelos dirigidos a probar "acciones en las cercanías de la frontera estatal", agregó Shoigu.

Tras el anuncio, videos colgados en internet con columnas de blindados rusos dirigiéndose hacia la frontera ucraniana inundaron los portales.

En las imágenes difundidas en youtube se ven unos 30 tanques blindados con banderas rusas por una carretera de la ciudad de Novoshájtinsk, próxima a la región ucraniana de Lugansk.

El Ministerio del Interior ucraniano informó de "cinco terroristas" muertos en el marco de la operación especial lanzada ayer contra Slaviansk, de unos 120 mil habitantes, ciudad controlada por milicianos pro rusos armados.

"El reparto de fuerzas no es justo. Ya se ha dado orden para emplear las armas contra la población civil. Si no paramos ahora esta maquinaria bélica, habrá muchos muertos y heridos", dijo Shoigu en reunión ministerial.

Aseguró también que 11 mil soldados ucranianos, apoyados por la aviación, 160 tanques y más de 230 blindados de infantería, participan en una operación lanzada contra "poco más de dos mil personas integradas en grupos de autodefensa en el sureste de Ucrania".

Al mismo tiempo, las autoridades rusas condenaron tajantemente la decisión del presidente interino ucraniano, Alexander Turchínov, de reanudar la "operación antiterrorista" suspendida durante las festividades de Pascua.

El gobernante ruso, Vladimir Putin, advirtió que las operaciones contra la población en el sureste del país tendrán consecuencias tanto para quienes la ordenaron como para las relaciones ruso-ucranianas.

"La operación punitiva tendrá desde luego consecuencias para la gente que ha tomado esa decisión, y también para las relaciones entre los dos Estados", dijo el jefe del Kremlin.

En el mismo tono se expresó el titular de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, quien tildó de "criminal" la decisión de emplear el ejército en el sureste del país.

En tanto, el secretario de Estado de E.U, John Kerry, denunció que Rusia no ha dado "ni un solo paso" para cumplir el acuerdo diplomático sobre Ucrania alcanzado en Ginebra y advirtió que "se está acabando el tiempo" para que Moscú "cambie el rumbo" y que Washington "está preparado" para imponer más sanciones, dijo Kerry desde el Departamento de Estado, en la que lamentó que Rusia continúe con su "intento de sabotear Ucrania a marchas forzadas" una semana después de firmarse el acuerdo a cuatro bandas en Ginebra.

Ki-moon, "muy preocupado"

El secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Ban Ki-moon, llamó ayer a la calma en Ucrania, y dijo que es necesario "evitar a toda costa acciones militares", informó su vocero Stephane Dujarric.

Ban teme que la "la situación se salga de control con consecuencias impredecibles", agregó Dujarric sobre un comunicado emitido por el titular de la ONU, y añadió que está "muy preocupado por la continua violencia en el este del país que ha causado una gran cantidad de muertos, heridos y llevado a más inestabilidad al país, contribuyendo a un clima de miedo y ansiedad".

El dirigente de la ONU recordó también "la necesidad que todas las partes respeten su compromiso según los términos del acuerdo de Ginebra", el cual busca lograr una disminución de las tensiones en la crisis ucraniana.

Ban pidió a "todas las partes involucradas abstenerse de cualquier tipo de violencia, intimidación o provocación y esforzarse en hacer bajar la tensión". Agencias/Nueva York