Al Maliki recibe apoyo de Putin y recelos de Obama

Al tiempo que el mandatario ruso ofrece respaldo “total” al premier iraquí contra los yijadistas, el estadunidense dice que la “confianza se ha roto”.
Entrenamiento, en la ciudad de Nayaf, de voluntarios afines al gobierno de Bagdad.
Entrenamiento, en la ciudad de Nayaf, de voluntarios afines al gobierno de Bagdad. (Alaa Al-Reuters)

Moscú-Washington

El presidente ruso, Vladímir Putin, ofreció ayer al primer ministro iraquí, Nuri al Maliki, el “apoyo total” de Moscú en su lucha contra la ofensiva de los yijadistas sunitas, mientras que el mandatario estadunidense, Barack Obama, aseguraba que la confianza de Washington en Bagdad se había “roto”.

Durante una conversación telefónica con Maliki, “Vladímir Putin mostró el apoyo total de Rusia a los esfuerzos del gobierno iraquí para liberar rápidamente al territorio de la república de los terroristas” del Estado Islámico en Irak y el Levante (EIIL), indicó la presidencia rusa en un comunicado.

“La actividad de los extremistas que luchan en Siria ha adquirido un carácter transnacional y representa una amenaza para toda la región”, subrayó el Kremlin.

Pero si Putin mostró su respaldo a Al Maliki, Obama advirtió que no seguirá adelante con su asistencia militar a Bagdad si el liderazgo chiita no integra a sunitas y kurdos en el proceso político.

“Dimos a Irak la oportunidad de tener una democracia inclusiva, de unir las líneas sectarias en el país y proporcionar un futuro mejor para sus hijos. Y desgraciadamente, lo que hemos visto es que la confianza se ha roto”, aseguró Obama en una entrevista con la cadena de noticias CNN.

“Parte de la tarea ahora es ver si los líderes iraquíes están preparados para superar sus motivaciones sectarias, unirse y negociar. Si no pueden, no va a haber una solución militar a este problema. Ninguna cantidad de potencia militar estadunidense va a poder mantener el país unido”, advirtió.

En la entrevista, que se emitirá en su totalidad el lunes y sobre la cual la cadena adelantó anoche un extracto, Obama negó que su decisión de enviar 300 asesores militares a Irak suponga un espaldarazo al gobierno chiita de Bagdad.

“En los centros de operaciones conjuntas que podamos montar, en cualquier tarea de asesoramiento que podamos hacer, si no vemos a chiitas, sunitas y kurdos en la estructura del mando militar, si no vemos apoyo político de chiitas, sunitas y kurdos para lo que estamos haciendo, entonces no lo haremos”, aseguró.

El Tribunal Supremo iraquí ratificó hace cuatro días los resultados de los comicios parlamentarios celebrados el pasado 30 de abril, que dieron la victoria por mayoría simple a la coalición chiita dirigida por Al Maliki, y en breve deberá formarse un nuevo gobierno.

Obama consideró “buenas noticias” que la máxima autoridad chiita de Irak, ayatolá Ali al Sistani, pidiera ayer la formación de un gobierno que obtenga la aceptación nacional.

Maliki, chiita, es blanco de las críticas internas, pero también de EU, acusado de llevar a cabo una política de sesgo confesional que margina a la minoría sunita.

El secretario de Estado de Estados Unidos, John Kerry, viajará a la capital jordana, Amán, y luego a Bruselas y París “para consultar con sus socios y aliados cómo apoyar la seguridad, estabilidad y formación de un gobierno inclusivo en Irak”, informó ayer Jen Psaki, portavoz del Departamento de Estado.

El viaje de Kerry está contemplado que inicie mañana y termine el próximo día 27.

En el terreno, los insurgentes consolidaban ayer su control sobre amplias partes del territorio repartidas en cuatro provincias del norte y el este del país e intentaban trazar un camino hacia Bagdad.

Al menos 30 combatientes chiitas murieron en enfrentamientos con los insurgentes sunitas en la ciudad de Muqdadiyah, situada 90 km al noreste de Bagdad, según médicos y elementos de la policía.

Desde el 9 de junio, el EIIL ha tomado Mosul, la segunda ciudad iraquí, una gran parte de su provincia de Nínive (norte), Tikrit y otros sectores de las provincias de Saladino (norte), Diyala (este) y Kirkuk (norte), con el objetivo de crear un Estado islámico.

Iraníes presentes, acepta EU

Teherán envió un “pequeño número” de agentes a Irak para ayudar al gobierno chiita del premier Nuri al Maliki a hacer frente a los insurgentes sunitas, afirmó ayer el Pentágono. “Hay algunos agentes revolucionarios iraníes en Irak, pero no he visto indicio de la presencia de tropas o unidades a gran escala”, dijo el portavoz del Departamento de Defensa estadunidense, contraalmirante John Kirby, en aparente referencia a la Fuerza al-Quds, unidad encargada de las operaciones secretas en el seno de la Guardia Revolucionaria.

El contraalmirante se negó a detallar la presencia iraní en Irak. “No tengo información sobre fuerzas terrestres o unidades importantes”, agregó. EU había anunciado a principios de semana que estaba abierto a conversaciones directas con Irán respecto a la ofensiva de yijadistas sunitas que amenazan a su aliado iraquí, aunque excluyó cualquier tipo de cooperación militar con Teherán.

(AP/Washington)