Maduro ordena detener a comerciantes que aumenten precios

A nueve días de las elecciones municipales, consideradas un plebiscito sobre su gestión, el presidente de Venezuela anunció nuevas medidas en el marco de su "guerra económica contra la burguesía".
Nicolás Maduro, presidente de Venezuela, en el consejo de ministros de hoy en Caracas
Nicolás Maduro, presidente de Venezuela, en el consejo de ministros de hoy en Caracas (EFE)

Caracas

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, ordenó el arresto inmediato de quienes reincidan en aumentar precios y fijó máximos para alquileres comerciales, al anunciar hoy por televisión nuevas medidas de su "guerra económica" para "blindar la transición al socialismo". El jefe de Estado pidió a militares, milicias y órganos de justicia que en "todas las inspecciones que se hagan y se demuestre ampliamente que ha habido remarcajes de precios (...) se actúe con toda la severidad de la ley y por ser delitos en flagrancia se proceda inmediatamente a detener a los responsables".

Maduro, que este mes recibió del Parlamento poderes especiales para gobernar por decreto durante un año en temas relacionados con la economía y la lucha anticorrupción, anunció el segundo grupo de medidas en el marco de lo que el gobierno define como una "guerra económica contra la burguesía parasitaria y el imperialismo". "Vamos con todo. Vamos con medidas más fuertes aún, de autoridad", advirtió el mandatario venezolano en su mensaje por cadena nacional de radio y televisión a solamente nueve días de las elecciones municipales, que la oposición consiguió instaurar en la sociedad como un plebiscito de la gestión presidencial.

Maduro también fijó valores máximos para todos los alquileres con fines comerciales, que quedaron establecidos en 250 bolívares el metro cuadrado, equivalente a casi 40 dólares al cambio oficial o a menos de cinco dólares mensuales tomando los valores que se transan en el ilegal mercado paralelo. En el mensaje desde el salón Néstor Kirchner del palacio de Miraflores, Maduro resaltó el papel de la Revolución Bolivariana fundada por el difunto Hugo Chávez, y para justificar las medidas que viene tomando, enfatizó: "Para eso estamos aquí. ¡Para cambiarlo todo!".

Asdrúbal Oliveros, director de la consultora económica Ecoanalítica, explicó a la AFP que "lo que uno esperaría es que se ataquen los problemas de fondo, como la escasez o la inflación". Lejos de atender estos temas, asegura que los anuncios presidenciales generarán una caída "significativa" de los alquileres, una "escasez de metros cuadrados", una reducción de la inversión en el sector comercial y el "desarrollo de mercados negros y acuerdos extrajudiciales y fuera de la norma entre las partes", analizó Oliveros.

"Por un tiempo estas medidas beneficiarán a los ciudadanos y comerciantes (...) pero son decisiones con fines políticos y electorales. Esto no es una solución económica, estas medidas son principalmente políticas", criticó Máxim Ross, profesor de Teoría Económica de la Universidad Central de Venezuela. Asimismo, el presidente firmó la creación del Centro de Comercio Exterior y la Corporación Venezolana de Comercio Exterior para centralizar "la política nacional de administración de divisas, exportación, importación, inversiones extranjeras e inversiones en el exterior".

Desde ese organismo, el gobierno fiscalizará además los dos mecanismos de asignación de divisas en este país con férreo control cambiario desde 2003. Por otra parte, el mandatario anunció el incremento de 3.5 puntos en las tasas de interés de cuentas de ahorro de hasta 20 mil bolívares, que son un total de 19 millones en el sistema bancario privado y público. Las tasas pasarán de 12.5% a 16% para "premiar el ahorro".

En su última conferencia de prensa, el presidente había anticipado que los "superpoderes" le permitirían blindar "el nuevo orden económico interno de transición al socialismo", aunque negó rotundamente una colectivización de los medios de producción. "Nuestro modelo socialista incluye libertad económica en diversas actividades", explicó. Desde hace tres semanas el gobierno adelanta disposiciones como intervenir comercios, a los que custodia con tropas y los obliga a fuertes rebajas de precios, en momentos en que los asalariados cobran sus bonos anuales ya en plena temporada prenavideña y preelectoral.

Venezuela enfrenta una inflación anual de 54%, desabastecimiento de algunos bienes y presiones sobre el mercado paralelo, donde la cotización del dólar oscila entre ocho y nueve veces la del cambio oficial, establecido en 6.30 bolívares. El presidente golpeó con dureza a la gremial empresaria Fedecámaras, en el inicio de su mensaje. "¡Los hemos obligado a salir de sus madrigueras! ¡A Fedecámaras la señalo! ¡Es la misma Fedecámaras de siempre, que durante un siglo estuvo en el poder y saqueó este país. (...) Fedecámaras, la que encabezó el golpe de Estado" contra Chávez en abril de 2002.

El jueves, Fedecámaras dijo que esperaba que las nuevas medidas de servirían para garantizar la propiedad privada, el acceso a divisas, frenar la escasez y aumentar la productividad de las empresas públicas en el país con las mayores reservas de petróleo del mundo. La semana pasada el jefe de Estado firmó las primeras disposiciones destinadas a poner márgenes máximos de ganancias en todas las cadenas de valor y para la creación de un registro estatal de pequeños y medianos comerciantes.