Maduro repudia injerencia "insolente" de EU en diálogo con oposición

El presidente de Venezuela acusó a venezolanos residentes en Miami del asesinato del ex director de Inteligencia con Hugo Chávez y concejal oficialista Eliécer Otaiza.
El presidente venezolano, Nicolás Maduro, saluda a sus simpatizantes al finalizar la marcha por el Día del Trabajo hoy en Caracas
El presidente venezolano, Nicolás Maduro, saluda a sus simpatizantes al finalizar la marcha por el Día del Trabajo hoy en Caracas (EFE)

Caracas

El presidente venezolano Nicolás Maduro repudió hoy la "injerencia grosera e insolente" de Estados Unidos en el proceso de diálogo con la oposición a raíz de las protestas contra su gobierno, por afirmar que es "crítico" que esas conversaciones comiencen a dar resultados. "Rechazo y repudio la injerencia grosera, insolente, del gobierno de Estados Unidos en los procesos de diálogo y de paz que he adelantado en Venezuela, y no voy a aceptar condicionamientos de ningún tipo", afirmó Maduro ante una multitud de simpatizantes concentrados en Caracas por el Día del Trabajador.

"Hay un proceso de diálogo en marcha y en este punto es de crítica importancia no sólo que la gente hable sino que comience a lograr algún aumento de espacio político para que aquellos que no lo tienen", dijo el miércoles la subsecretaria de Estado adjunta para el Hemisferio Occidental, Roberta Jacobson. La funcionaria añadió que a raíz de la "gran polarización" en Venezuela la administración Obama ha decidido no buscar un diálogo bilateral con el gobierno de Nicolás Maduro y se ha puesto como "primera prioridad" el avance de las conversaciones a nivel interno

"¿Qué tiene que ver el gobierno de Estados Unidos para meterse en el diálogo político que yo he convocado para Venezuela?". "¿Qué pretende Estados Unidos, fijarle una línea a la oposición para que se retiren de las mesas de diálogo?", cuestionó un enardecido mandatario. Desde inicios de febrero, Venezuela es escenario de protestas contra el gobierno por la crisis económica, con una inflación de casi el 60% y la escasez de productos básicos como harina, azúcar, leche, papel higiénico o desodorantes, y la violencia criminal.

Maduro, sucesor del fallecido presidente socialista Hugo Chávez, también rechazó que el secretario de Estado John Kerry denunciara el lunes supuestas restricciones al acceso a Internet y el bloqueo de sitios web por parte de su gobierno para reprimir las manifestaciones opositoras. El mandatario recordó que su gobierno ha instalado más de 900 centros para brindar "acceso a computadores e Internet gratis a miles de niños, jóvenes y adultos" y prometió facilitar el servicio de Internet inalámbrico en las principales ciudades, plazas y parques del país.

De otra parte, Maduro prometió "pruebas nuevas" de la supuesta participación de funcionarios de la embajada de Estados Unidos en Caracas con manifestantes radicales en un "intento de golpe de estado". A pesar de que bajaron de intensidad, las manifestaciones dejan 41 fallecidos, unos 700 heridos y un centenar de denuncias de violaciones a los derechos humanos por abusos policiales.

Maduro afirmó también que el asesinato del concejal de Caracas y ex director de Inteligencia Eliécer Otaiza la semana pasada fue alentado por personas que tuvieron el poder en Venezuela en el pasado y que hoy se encuentran en Miami (EU). "El asesinato de Otaiza lo alentaron desde Miami sectores que tuvieron el poder mediático y económico en Venezuela en el pasado. Tenían meses alentando el asesinato de Otaiza y de otros lideres de la revolución", afirmó Maduro.

"Lo prepararon para tratar de esconder las intenciones de sus autores intelectuales. No puedo abundar en detalles de la investigación", indicó el jefe del Ejecutivo. El cuerpo de Otaiza, ex director de la extinta Dirección de Servicios de Inteligencia y Prevención (Disip), ahora Servicio de Inteligencia (Sebin), apareció el sábado pasado sin identificar con cuatro impactos de bala en el municipio capitalino de El Hatillo.

El ministro de Interior venezolano, general Miguel Rodríguez Torres, informó el martes de la detención de uno de los presuntos asesinos del que también era concejal así como de la identificación del resto de los supuestos implicados en el caso. Para Maduro, la muerte de Otaiza fue "planificada" ya que, defendió, fue "ejecutado como un falso positivo", en referencia a como se conocen en Colombia una práctica por la cual agentes del Estado asesinaban a civiles para hacerlos pasar por guerrilleros y obtener beneficios por mostrar resultados en sus operaciones.

"Para que fuera presentado ante la opinión pública como un hecho de violencia más", aseguró Maduro. Indicó que "para completar" la muerte de este ex militar y también diputado constituyente, periodistas de los que solo dijo que eran "tarifados de la derecha, derecha y medios de prensa escrita", comenzaron hoy "una operación" para tratar de, dijo, "asesinar ahora moralmente" a Otaiza.

Varios medios escritos venezolanos publican hoy que los presuntos asesinos del ex director de inteligencia pertenecerían supuestamente a una banda delictiva de entre 10 y 15 personas que actúa por la zona donde fue asaltado Otaiza. "No respetan la dignidad ni de los muertos", afirmó Maduro, acusándoles de pretender "imponer versiones".

"Pero no saben la voluntad que yo tengo y en el caso de Otaiza se va a saber y vamos a encontrar la verdad verdadera y a los autores intelectuales y a los sicarios", afirmó. "No habrá policías, no habrá periodistas tarifados que puedan completar la perversa obra de quienes planifican llevar a nuestra sociedad a una guerra civil", añadió.

Venezuela es uno de los países más golpeados por la inseguridad y la violencia que, según datos oficiales, se cobró la vida el año pasado de once mil personas, número que las ONG elevan a cerca de 25 mil.