Maduro enfrenta prueba en comicios municipales

La oposición encabezada por Henrique Capriles ha pedido a la población tomar las elecciones como un plebiscito a la gestión del mandatario venezolano, que ha visto reducida su popularidad.
Mujer camina junto a propaganda del chavista Ernesto Villegas en la capital del país sudamericano.
Mujer camina junto a propaganda del chavista Ernesto Villegas en la capital del país sudamericano. (Carlos García Rawlins/Reuters)

Caracas

Gobierno y oposición pugnarán hoy por el voto de 19 millones de venezolanos en comicios municipales ungidos por los antichavistas a la categoría de un plebiscito sobre la gestión de Nicolás Maduro, electo por un estrecho margen en abril tras la muerte de Hugo Chávez.

Casi 40 mil terminales electrónicas receptoras de votos abrirán a partir de las 06:00 locales durante diez horas para elegir las autoridades en 337 alcaldías, un nivel de gobierno donde el chavismo tiene amplia mayoría ya que controla cerca de 280.

Pero las miradas estarán focalizadas en las ciudades grandes y en especial en las dos “joyas de la corona”, la supraalcaldía del área metropolitana de Caracas (que abarca cinco municipios) y la petrolera Maracaibo, segunda metrópoli del país.

Ambas alcaldías, que suman un sexto de los votantes, están en manos de la oposición, que encuentra la difícil tarea —en especial en Maracaibo— de retenerlas.

Las elecciones en el tercer país más violento de América Latina y con tasas de 54 homicidios cada cien mil habitantes (superiores a las de naciones en guerra), transcurren en el marco de la ya tradicional prohibición de venta de alcohol durante 72 horas y una interdicción adicional a las ya existentes al porte de armas.

Cerca de 120 mil militares fueron desplegados a lo largo y ancho del país en refuerzo de la policía para custodiar los comicios, en un operativo iniciado hace varios días y que fue bautizado Plan República.

Venezuela, llegó a estas municipales arrastrando una inflación de 54 por ciento anual, escasez puntual de determinados bienes y presiones sobre el férreo control cambiario, que llevaron la cotización oficial del dólar a superar nueve veces su valor en el ilegal mercado paralelo.

Quizás envalentonada por las vacilaciones oficialistas de los primeros meses de gobierno, los traspiés económicos y los retrocesos de Maduro en las encuestas, la oposición lanzó su desafío de transformar las municipales en un plebiscito informal y una bisagra en el futuro de Venezuela.

El heredero de Chávez, en picada en los sondeos hasta octubre, tomó el guante —sin jamás aceptar el carácter plebiscitario— y tras definirse como “Presidente Justiciero”, lanzó una ofensiva que forzó la baja de precios de televisores, zapatos o tornillos, censó a comerciantes y amenazó con prisión a díscolos.

Una derrota opositora pondría en tela de juicio la línea desarrollada por la coalición aglutinada bajo las banderas de la Mesa de Unidad Democrática (MUD) y cuya cabeza visible es el gobernador de Miranda, Henrique Capriles, quien perdió la presidencial por 1.49 por ciento puntos porcentuales ante Maduro.

Las huestes de Capriles, cuyo bastión tradicional son las grandes ciudades, en la última presidencial se impusieron en 90 distritos y se han fijado como meta llegar a controlar un centenar de alcaldías (el doble que hoy), lo que dejaría al chavismo, de todas maneras, con más de 230 bajo su mando.

En una elección municipal, donde no hay un triunfador evidente como en una presidencial o una legislativa, “lo que realmente interesa es quién cree la gente que ganó”, afirma Luis Vicente León, director de la encuestadora Datanálisis.

La oposición, para transmitir idea de triunfo, necesita mantener un caudal de votos a nivel nacional cercano al del gobierno, aumentar fuertemente las alcaldías que controla y sobretodo, defender sus dos grandes bastiones simbólicos: Caracas metropolitana y Maracaibo.

En Venezuela no hay encuestas de salida de urna y el Consejo Nacional Electoral, que tiene por política difundir resultados cuando son irreversibles, anticipa que tres horas después de los cierres de votación podrán comenzar a conocerse los resultados de cada elección local.