Maduro califica de "detestables" posibles sanciones de EU a Venezuela

La Comisión de Relaciones Exteriores del Senado de EU dio hoy luz verde a que sean sancionados en el futuro funcionarios venezolanos involucrados en violaciones de derechos humanos durante las ...
Nicolás Maduro, presidente de Venezuela, mostró su indignación contra el Senado de EU
Nicolás Maduro, presidente de Venezuela, mostró su indignación contra el Senado de EU (EFE)

Washington, Caracas

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, catalogó hoy como "detestables" las posibles sanciones del gobierno de Estados Unidos contra funcionarios venezolanos que hayan violado derechos humanos durante más de tres meses de protestas opositoras con saldo de 42 muertos.

"Es un evento detestable, porque con nuestro país no debe meterse nadie (...) No tiene que venir este Congreso (de Estados Unidos) o algunos de sus senadores o congresistas a meterse en los asuntos de Venezuela", dijo Maduro durante una reunión con altos funcionarios del gobierno en el Cuartel de la Montaña, transmitida por el canal estatal VTV.

Una comisión del Senado de Estados Unidos dio hoy luz verde a que sean sancionados en el futuro funcionarios venezolanos involucrados en violaciones de derechos humanos durante las manifestaciones antigubernamentales, paso preliminar para su eventual adopción en el Congreso. La Comisión de Relaciones Exteriores del Senado votó 13-2 a favor del borrador del proyecto de sanciones, que pasará a la plenaria a consideración de los cien senadores en el transcurso de las próximas semanas.

Para el presidente de la Comisión, el demócrata Bob Menéndez, la votación envió un "mensaje bien claro". Le dice a esos individuos -sean del gobierno, militares, policías o civiles pro gobierno- que enfrentarán una "consecuencia si continúan violando los derechos humanos de esos ciudadanos venezolanos que simplemente están protestando pacíficamente por el bienestar de su país", dijo el senador a periodistas.

Una eventual ley le ordenaría al presidente Barack Obama bloquear la entrada a Estados Unidos y congelar los bienes de funcionarios venezolanos acusados de "dirigir significativos actos de violencia o abusos serios de derechos humanos contra personas vinculadas con las protestas antigubernamentales en Venezuela".

También permitiría a la Casa Blanca perseguir a quienes ordenaron o ayudaron en el arresto de más de tres mil manifestantes (la mayoría liberados) desde que se iniciaron las protestas en febrero contra Maduro. La ley además habilita 15 millones de dólares para ayudar a organizaciones no gubernamentales, incluyendo grupos a favor de la democracia, así como medios independientes en Venezuela.

El proyecto no detalla un listado de individuos que serían objeto de sanciones, lo que quedaría a discreción del gobierno estadunidense de aprobarse los proyectos, pero el senador republicano Marco Rubio dijo barajar más de 25 nombres de funcionarios. "Muchos de estos individuos se pasan la semana en Caracas violando los derechos humanos y los fines de semana en Florida (sur de Estados Unidos) disfrutando de los millones que se han robado del pueblo", señaló Rubio, uno de los principales promotores del proyecto.

El proyecto recibió los votos en contra de los senadores Tom Udall y Bob Corker, quien expresó que las sanciones podrían "tener el efecto contrario de resolver la situación". Según Corker, el gobierno de Maduro culparía a las sanciones "de todos los problemas" en Venezuela. El canciller venezolano, Elías Jaua, dijo la semana pasada que su país denunciará ante la ONU y la OEA así como en los organismos regionales Unasur y Celac la "injerencia" de Estados Unidos y sus "amenazas" de sanciones.

La votación ocurrió poco más de una semana después de que la comisión paralela en la Cámara de Representantes aprobara un proyecto similar. Si ambos documentos pasan sus respectivas cámaras deberán conciliarse en una sola versión antes de que llegue a manos de Obama. El Departamento de Estado rechaza de momento las sanciones, dando esperanzas al diálogo iniciado en abril entre el gobierno de Maduro y la coalición opositora Mesa de la Unidad Democrática.

Pero esa iniciativa, patrocinada por cancilleres de Unasur y el nuncio apostólico de Caracas, está suspendida desde hace una semana, luego de que la oposición criticara la detención de más de 200 estudiantes durante recientes protestas y la ausencia de avances en los acuerdos alcanzados en reuniones previas con el oficialismo.

La oposición venezolana aseguró hoy que el diálogo de paz con el gobierno que pretende poner fin a más de tres meses de protestas callejeras "no está roto", pero precisó que esperan hechos concretos para volver a la mesa. Las protestas iniciadas en febrero en contra de la escasez de productos básicos, la inflación anualizada de 60% y la alta criminalidad, dejan 42 muertos -algunos policías-, unos 800 heridos y 250 detenidos.

El diálogo sigue en el aire después de que los tres cancilleres de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) y el nuncio apostólico en Caracas que han acompañado el proceso desde su inicio en abril pasado pasaran dos días enteros en reuniones con las partes para tratar de reactivar las conversaciones, suspendidas desde hace una semana.

La Unasur difundió hoy un comunicado en el que se resalta la voluntad tanto del Ejecutivo del presidente, Nicolás Maduro, como de la alianza opositora Mesa de Unidad Democrática (MUD) "para seguir trabajando en busca de soluciones que beneficien a todos los venezolanos".

Los cancilleres de Colombia, María Ángela Holguín; de Brasil, Luiz Alberto Figueiredo, y de Ecuador, Ricardo Patiño, así como el nuncio apostólico, Aldo Giordano, expresaron en el escrito su satisfacción por el rechazo "a la violencia en todas sus formas" manifestado por el Gobierno venezolano y la MUD.

La MUD afirmó este martes que el diálogo con el Gobierno para tratar de buscar una salida a la crisis política "no está cerrado" pero subrayó que sigue a la espera de que el oficialismo cumpla con algunas de las solicitudes hechas en el marco de las conversaciones. "Lo que estaba planteado el martes pasado sigue planteado hoy: no hay hechos nuevos que nos permitan cambiar de posición como desearíamos", indicó el secretario ejecutivo de la MUD, Ramón Guillermo Aveledo.

El vocero de la MUD señaló que esa plataforma mantiene la posibilidad del diálogo pero espera que las promesas del Gobierno "se conviertan en hechos".

El presidente Maduro rechazó las declaraciones de la subsecretaria de Estado para América Latina de EU, Roberta Jacobson, quien opinó que el diálogo en Venezuela no puede convertirse en una "tertulia", lo que fue tomado por el gobernante como señal de que la oposición de su país recibe órdenes de Washington.

"¿Qué tiene que ver usted señora con el diálogo en Venezuela señora Jacobson, preocúpese por los problemas de Estados Unidos que bastante que tienen", enfatizó Maduro, al tiempo que dijo estar seguro de que desde el país norteamericano "se le escribe el guión" a la oposición venezolana.

Asimismo, el presidente exigió a la MUD que "rechace y repudie" las declaraciones de Jacobson, así como la propuesta de ley para sancionar a funcionarios venezolanos que hoy avanzó en el Senado de Estados Unidos como parte de los "resultados concretos" que quiere ver en el marco del diálogo.

"Quiero ver si son capaces de salir a repudiar estas declaraciones de la Jacobson, y si son capaces de repudiar las amenazas de sanciones contra Venezuela por parte del Senado", señaló tras comentar que "repudia", "rechaza" y "detesta" la injerencia de "sectores de la ultraderecha de los Estados Unidos" en el país.

Reiteró, además, que la idea del diálogo fue suya y surgió para "hacerle un favor a la MUD" para sacarlos "de la violencia" y del "golpismo" en el que asegura, estaba metida la oposición para tomar atajos que lo saquen del poder como un golpe de Estado. También comentó que el canciller de Venezuela, Elías Jaua, presentará mañana durante la reunión del Consejo de Ministros de Exteriores de Unasur un documento en el que se explica "el plan del golpe de Estado" en contra de su Gobierno.

La MUD ha dicho que en el escenario del diálogo pidió al Gobierno la creación de una "verdadera Comisión de la Verdad" que no esté conformada por dirigentes de ninguno de los dos bandos. Además, la alianza opositora solicitó la liberación por motivos de salud del comisario Iván Simonovis, condenado por 2 de las 19 muertes registradas durante el fallido golpe de 2002 contra el entonces presidente, Hugo Chávez, y la revisión de los casos de los que considera presos políticos.

La MUD también pide la excarcelación de los estudiantes detenidos durante las protestas antigubernamentales de los últimos tres meses que han dejado 42 muertos, cerca de 800 de heridos y cientos de apresados.