Maduro acusa a Uribe de financiar “fascistas”

El ex presidente colombiano encabeza grupos para derrocar al gobierno bolivariano, dice el presidente; arremete contra el canal de noticias NTN24

Caracas-Washington

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, acusó ayer al ex mandatario colombiano Álvaro Uribe de financiar y dirigir los movimientos “fascistas” que buscan sacarlo del poder.

En una concentración convocada por el oficialismo contra el “fascismo”, Maduro dijo que los recientes hechos de violencia en Caracas fueron provocados por los grupos de oposición que buscan derrocarlo y “llenar al país de violencia”.

El líder chavista aseguró que Uribe, a quien calificó como un “enemigo de Venezuela”, además de “financiar y dirigir estos movimientos”, en referencia a las protestas estudiantiles que cumplen su decimosegunda jornada en las calles.

Maduro agregó que se pretendía, a través del canal de noticias colombiano NTN24, promover un intento de golpe de Estado en Venezuela, al transmitir en vivo los incidentes de la marcha opositora del miércoles pasado en Caracas, que terminó con tres muertos y 66 heridos.

El canal fue sacado de la programación de la televisión por cable en Venezuela.

“Ya le he mandado un mensaje muy claro (...) a este canal de noticias, donde detrás está la mano de un fascista enemigo de Venezuela, Álvaro Uribe”, denunció Maduro antes miles de sus seguidores reunidos en el centro de Caracas.

“Que se vaya con su veneno al diablo. A Venezuela no lo van a venir a desestabilizar, a llenar de violencia un canal antivenezolano, antibolivariano, fascistoide, que se vaya con su fascismo al carajo y deje tranquilo al pueblo”, arremetió.

Maduro , al responder a algunas voces opositoras, recalcó que no piensa renunciar “ni un milímetro” a su posición de gobierno, pues “nadie me sacará del camino de construir la revolución bolivariana que nos dejó el comandante Chávez y construir el socialismo como futuro de paz y amor”.

Asimismo, recalcó su acusación contra el dirigente opositor Leopoldo López de haber instigado brotes de violencia y ahora “huye cobardemente”.

“Entrégate, cobarde”, repitió, al referirse a la orden de arresto contra López por cargos de terrorismo y asociación para el delito.

En el otro extremo de la ciudad los manifestantes opositores, en su mayoría estudiantes, también salieron a las calles para demandar la liberación de los detenidos, el cese de la represión policial y mejora en las condiciones de seguridad y de vida en Venezuela, que registra una inflación de 56.3 por ciento y una aguda escasez de productos y alimentos básicos.

Hasta anoche, Uribe no había respondido a las acusaciones de Caracas, pero en su cuenta de Twitter escribió  por la tarde: “Firmemos para defender la democracia del Castro-chavismo prolongado por Maduro”.

El ex mandatario (2002-2010) se refería a la recolección de un millón de firmas en Colombia contra el gobierno venezolano.

EU, “MUY PREOCUPADO”

Estados Unidos está “profundamente preocupado” por las “crecientes tensiones y la violencia” en Venezuela, afirmó ayer desde Washington el secretario de Estado, John Kerry.

El gobierno venezolano de Nicolás Maduro debe alentar un diálogo político y “dejar en libertad a los manifestantes detenidos”, indicó Kerry en una declaración, en la cual llamó a todas las partes a “trabajar para restaurar la calma y evitar la violencia.

“Estados Unidos está profundamente preocupado por las crecientes tensiones y la violencia alrededor de las protestas de esta semana en Venezuela”, señaló el jefe de la diplomacia del gobierno de Barack Obama.

Washington está “particularmente alarmado por los reportes de que el gobierno venezolano ha arrestado a varios manifestantes opositores del gobierno y emitió una orden de captura contra el líder Leopoldo López”, dijo.

“Estas acciones tienen un efecto paralizante en el derecho de los ciudadanos de expresar su malestar pacíficamente”, señaló Kerry, quien resaltó que el gobierno venezolano tiene “la obligación de proteger” la libertad de expresión y de reunión, “esenciales para una democracia funcional”.