Maduro crea el Consejo de Derechos Humanos, que investigará violencia

El organismo estará integrado por quince personas, la mayoría altos funcionarios, que investigarán "todos los sucesos" registrados desde febrero.
Nicolás Maduro, reunido hoy con su gabinete en el palacio de Miraflores en Caracas
Nicolás Maduro, reunido hoy con su gabinete en el palacio de Miraflores en Caracas (AFP)

Caracas

El presidente venezolano, Nicolás Maduro, firmó hoy un decreto por el que crea el Consejo de Derechos Humanos, que estará integrado por quince personas, la mayoría altos funcionarios, y que investigará "todos los sucesos" registrados desde febrero. Durante un Consejo de Ministros celebrado en el Palacio de Miraflores, sede del Ejecutivo, Maduro dijo que el nuevo órgano estará adscrito a la Vicepresidencia Ejecutiva y tendrá como objetivo hacer valer los derechos humanos del pueblo venezolano.

Recordó que la creación de esa "instancia especial" es una recomendación de los cancilleres de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) que visitaron Venezuela la semana pasada para contribuir a una salida a la crisis que vive el país desde febrero. El órgano estará integrado por el vicepresidente, cinco ministros, tres miembros de ONGs dedicadas a la defensa de los derechos humanos, dos representantes de la Asamblea Nacional, la alta comisionada para la paz, la fiscal general, la titular del Supremo y la defensora del pueblo.

"Un total de quince personas", apuntó Maduro, quien indicó que además pedirá a la Unasur "que designe a expertos en derechos humanos que sean asesores" para que acompañen y participen en la estructura del Consejo. El nuevo órgano, "en términos coyunturales, va a asumir una investigación (...) desde la óptica de los derechos humanos, de todos los sucesos desde el mes de febrero hasta nuestros días", dijo al aludir a la violencia registrada durante las protestas contra su Gobierno, que se han cobrado la vida de 39 personas.

También investiga esos hechos la Comisión de la Verdad, creada en marzo pasado en la Asamblea Nacional, a la que "parece que la oposición se a incorporar", apuntó el jefe de Estado.
"Bienvenida la oposición" a la Comisión y que "investigue todos los hechos de violencia, todos los sucesos, que diga la verdad" de "cada herido, de cada caído" y de "este intento de golpe de Estado", aseveró.

Venezuela vive desde hace casi dos meses una ola de protestas antigubernamentales que han dejado un saldo de 39 muertos y más de medio millar de heridos. Un sector de la oposición, encabezado por los dirigentes Leopoldo López y María Corina Machado, ha llamado a los venezolanos a tomar las calles para pedir la salida de Maduro y el fin de lo que consideran una "dictadura" y transitar hacia la democracia.

De otra parte, los cancilleres de Colombia, Ángela Holguín, Brasil, Luiz Alberto Figueiredo y Ecuador, Ricardo Patiño, han sido invitados "de manera particular" a una reunión la próxima semana en Caracas con miras a favorecer el diálogo entre el Gobierno venezolano y la oposición, informó hoy el Gobierno ecuatoriano. El canciller ecuatoriano, Ricardo Patiño, dijo hoy que aunque estos tres Gobiernos han sido convocados de forma específica, cree que se trata de una "invitación amplia" y abierta a "aquellos otros cancilleres que quieran asistir".

Señaló que tiene entendido que a las reuniones, que se desarrollarán el lunes y martes próximos, iba a ser convocada también una representación del Vaticano. Será la segunda visita de una comisión de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) tras las reuniones que sus representantes mantuvieron a finales del mes pasado con distintos sectores de la sociedad venezolana.

Tras esas sesiones de trabajo se anunció la creación de una comisión de cancilleres "más reducida", formada por tres o cuatro ministros cuya misión, según informó la pasada semana Patiño, sería dar "acompañamiento regular" al proceso de búsqueda de diálogo. Según dijo hoy en conferencia de prensa el jefe de la diplomacia ecuatoriana, el objetivo de esta nueva serie de reuniones es avanzar con relación a la primera ronda de contactos, en la que hubo un intercambio de ideas que permitió determinar cuáles eran las intenciones y la voluntad de los colectivos y organizaciones sociales y políticas del Gobierno y de la oposición.

El ministro consideró "muy importante" que en las primeras reuniones los interlocutores supieran que los representantes de Unasur no iban a inmiscuirse, "a decidir ni a juzgar a nadie" y remarcó que el objetivo es "acompañar, ayudar, asesorar al Gobierno de Venezuela en sus diálogos con la sociedad venezolana". "Hemos dicho que venimos como hermanos suyos porque nos preocupa mucho la situación de violencia, de confrontación en Venezuela", así como el hecho de que se hayan producido muertes, indicó Patiño.

También subrayó la importancia de que los representantes de la opositora Mesa de Unidad Democrática (MUD) "se siente" a conversar porque, "mientras no se sienten en la misma mesa, es más difícil que se logre la reconciliación", apostilló. Sobre el posible liderazgo de los cancilleres de Brasil, Colombia y Ecuador en los próximos encuentros, el titular ecuatoriano de Relaciones Exteriores señaló que "si van los otros (cancilleres) también, nadie va a encabezar, vamos a estar juntos allí".

Al ser preguntado sobre unas declaraciones del ex presidente de Colombia Alvaro Uribe, quien calificó de "pusilánime" la actitud de los países de América Latina con relación a la situación de Venezuela, Patiño dijo que el ex mandatario "se caracteriza" por hacer "declaraciones intervencionistas", que son "irrespetuosas hacia el Gobierno de Venezuela". "Nadie le ha dado el derecho para que sea juez de América Latina", como tampoco para convertirse en "juez de Unasur", lo que, según dijo Patiño, pretendió al calificar de pusilánime el comportamiento de ese bloque.

Para el ministro, América del Sur es "democrática", es una "región de paz" y no desea en su territorio "sembrar odios" ni minas, bombas o aviones de guerra, sino "sembrar paz, diálogo y eso es lo que está haciendo Unasur. Si él (Uribe) quiere sembrar odio, entonces que lo diga con claridad", agregó el canciller.

Asimismo, los cancilleres de Brasil y Chile defendieron hoy en Brasilia la misión de la Unasur en Venezuela, después de que la ex diputada líder de la oposición María Corina Machado afirmara ayer que esta carece de credibilidad ni están dadas las condiciones para un diálogo con el gobierno. El canciller brasileño, Luiz Alberto Figueiredo, quien viajó a Caracas la pasada semana acompañando la misión de la Unión de Naciones Suramericanas, aseguró que esta tuvo un amplio acceso a "todas las fuerzas" en el país, y que "generó una confianza muy grande".

"Ese esfuerzo regional es muy importante y está siendo valorizado por las fuerzas políticas con las que nos encontramos en Caracas", dijo el brasileño, que adelantó que otra misión de la Unasur viajará a Venezuela la próxima semana. A su lado, el canciller chileno, Heraldo Muñoz, también defendió la misión suramericana, al asegurar que "la Unasur no puede limitarse a mirar cuando hay una polarización en un país hermano, y no contribuir, apoyar ese diálogo para que se evite la violencia, las muertes, la polarización".

"Son los actores externos amigos los que pueden contribuir", afirmó el chileno, al destacar la experiencia de la Unasur en otros conflictos. La líder radical opositora María Corina Machado, destituida de la Asamblea Nacional por el Tribunal Supremo de Justicia en un fallo sujeto a apelación, aseguró el miércoles en Brasil que la Unasur carece de credibilidad para mediar un diálogo, y aún que no están dadas las condiciones para esa negociación. La Unasur "tiene un problema serio de credibilidad", ya que sus presidentes y cancilleres antes de viajar a Caracas expresaron "incondicionalidad absoluta" con el gobierno de Nicolás Maduro, afirmó Machado.

La ex diputada, que perdió el cargo acusada de haber aceptado una representación de Panamá en la Organización de Estados Americanos (OEA), afirmó que no habrá condiciones de diálogo en Venezuela, hasta que el gobierno "indique vocación de reformas políticas que lleven a una redemocratización" y al fin de la violencia.