Madrid tiene lista su respuesta a una resolución independentista catalana

Mientras el gobierno español se prepara para frenar la secesión catalana, el parlamento de Cataluña sigue decidido a aprobar el próximo lunes en Barcelona una declaración independentista.
El presidente del gobierno español, Mariano Rajoy, revisa a las tropas durante una ceremonia militar en honor de la Guardia Civil, hoy en Madrid
El presidente del gobierno español, Mariano Rajoy, revisa a las tropas durante una ceremonia militar en honor de la Guardia Civil, hoy en Madrid (AFP)

Madrid

El gobierno español ha preparado un plan de actuación que llevaría a la convocatoria de un consejo de ministros extraordinario y un recurso ante el Tribunal Constitucional en caso de que el lunes el parlamento catalán apruebe una resolución independentista, anunció este viernes.

"Si el pleno (del parlamento regional) se celebra y se aprueba la propuesta de resolución (...) el gobierno ese mismo lunes iniciará los trámites para un recurso" ante el Tribunal Constitucional, dijo en rueda de prensa la vicepresidenta del gobierno, Soraya Saénz de Santamaría.

"Que a nadie le quepa duda de que esa declaración no producirá ninguno de sus efectos", dijo la vicepresidenta. "Necesitamos un informe previo del Consejo de Estado. En cuanto se tenga ese informe se convocará de manera urgente el consejo de ministros", añadió Saénz de Santamaría. "La inmediatez en la actuación del gobierno será absoluta, esa misma semana se enviará el recurso al Tribunal Constitucional", destacó.

El parlamento catalán ha fijado para el lunes a las 10:00 hora local (9:00 hora GMT) un debate sobre una resolución de la mayoría independentista, que anunciaría formalmente el inicio de un proceso de secesión de Cataluña de España que culminaría en 2017.  Los diputados independentistas han decidido seguir adelante en un desafío sin precedentes al gobierno central desde la muerte del dictador Francisco Franco en 1975.

No obstante, Madrid tiene previsto cerrarles el camino en el ámbito judicial solicitando al Tribunal Constitucional, donde los jueces conservadores son mayoritarios, la suspensión de esta resolución, que se quedará "sin efecto", al igual que cualquier decisión que derive de ella.

El texto proclama "el inicio del proceso de creación del estado catalán independiente" y afirma que el parlamento regional "no se supeditará a las decisiones de las instituciones del Estado español, en particular del Tribunal Constitucional".

Las dos formaciones independentistas, la coalición transversal Junts pel si (Juntos por el Sí) y el partido anticapitalista CUP, que detentan 72 de los 135 diputados regionales, votarán a favor de la resolución.

El Partido Socialista, Ciudadanos (centro-derecha) y el Partido Popular (derecha) intentaron sin éxito que el Tribunal Constitucional impidiera el debate, pero esta alta corte consideró que "el Parlamento es la sede natural del debate político", al margen de que pueda juzgar posteriormente sobre el resultado del mismo. La coalición regional integrada por el partido de izquierda radical Podemos, "Catalunya sí que es pot", también anunció que votaría contra la resolución.

"El mayor desafío"

Mas tendrá una nueva oportunidad el jueves, en una votación en la que le valdría ya una mayoría simple, pero de momento parece poco probable que la CUP le dé los dos votos que precisará entonces. En una primera votación debería ser elegido por mayoría absoluta (68 escaños) y en segunda por mayoría simple, que tampoco conseguiría si no cuenta con la abstención de al menos una docena de diputados.

La previsible aprobación de la declaración secesionista antes del debate de investidura pretende dar satisfacción a una demanda del partido CUP (izquierda radical) que, sin embargo, ha reiterado que votará en contra de Artur Mas, al que considera vinculado con casos de corrupción y una política de recortes en el gasto social.

Ante lo que Rajoy ha calificado como "el mayor desafío al orden constitucional" español y a un mes y medio de las elecciones generales en España, el presidente del gobierno se ha reunido en los últimos días con los líderes de los demás partidos en busca de unidad ante las aspiraciones secesionistas.

El Parlamento de Cataluña fijó hoy para el lunes a las 10 de la mañana (local) el comienzo del pleno en el que se debatirá y se aprobará, gracias a la mayoría absoluta que suman los secesionistas, la declaración que da inicio formal a la desconexión jurídica.

El texto, que llama a desobedecer las leyes españolas, lo pactaron las dos fuerzas separatistas que hay en la cámara de Barcelona: Junts Pel Sí -la coalición electoral del jefe del Ejecutivo catalán en funciones, Artur Mas- y el partido antisistema CUP.

Ni el gobierno catalán ni otra institución pública podrán actuar en contra de la suspensión de Constitucional. Pero si lo hacen, como parece previsible, el Ejecutivo actuará contra quienes desafíen las leyes españolas. El gobierno actuará inicialmente contra la presidenta del Parlamento catalán, la independentista Carme Forcadell, que esta semana forzó la tramitación urgente de la declaración secesionista.

"Sin ninguna duda" debe sentirse concernida como objetivo de la actuación del Ejecutivo, "tanto por la vía política como por la jurídica", dijo hoy la vicepresidenta del gobierno español. En virtud de una reforma reciente impulsada por el gobernante Partido Popular (PP), el Tribunal Constitucional puede suspender a todo cargo institucional que actúe en contra de sus decisiones.

"Este gobierno usará cuantos instrumentos sean necesarios para que se vele por el cumplimiento de la ley, la unidad de España, la soberanía y la igualdad de los españoles", insistió Sáenz de Santamaría.

También el lunes, pero por la tarde, comenzará en el Parlamento catalán la primera sesión de investidura de Artur Mas, propuesto hoy oficialmente por la presidenta de la cámara. Todo apunta a que no logrará ser reelegido en la votación, que será ya el martes.

Necesita mayoría absoluta, pero Junts Pel Sí se queda seis escaños por debajo de ella y la CUP, el otro partido secesionista, se niega a apoyarlo por los recortes de su gobierno y la corrupción en su partido y pide un candidato alternativo.