Médicos Sin Fronteras pide investigar ataque a hospital

La organización califica al ataque de crimen de guerra; el general que comanda la misión de la OTAN en Afganistán, John Campbell, reconoció que se atacó "por error" el hospital.
El hospital de Médicos Sin Fronteras tras ser bombardeado.
El hospital de Médicos Sin Fronteras tras ser bombardeado. (AP)

Ginebra, Suiza

Médicos Sin Fronteras pidio a Estados Unidos, Afganistán y otros países que formen una misión investigadora independiente amparada por la Convención de Ginebra sobre un ataque aéreo estadunidense contra un hospital en Kunduz, Afganistán, en el que murieron al menos 22 personas.

El grupo humanitario señaló que sería la primera vez que se lanza una misión investigadora de esa clase siguiendo las normas de la Convención.

La presidenta internacional del grupo, Joanne Liu, dijo que el ataque del fin de semana "no fue sólo un ataque contra nuestro hospital, fue un ataque contra la Convención de Ginebra. Esto no puede tolerarse".

MSF "trabaja sobre el supuesto de un posible crimen de guerra", dijo Liu, aunque el objetivo real del grupo es establecer los hechos sobre el incidente y la cadena de mando que llevó al bombardeo, así como aclarar las normas de funcionamiento para todas las organizaciones humanitarias que operan en zonas de conflicto.

En la práctica, el grupo ha recurrido a un acuerdo internacional para intentar mejorar el respeto al derecho humanitario internacional.

"El ataque de Estados Unidos contra el hospital de MSF en Kunduz supuso la mayor pérdida de vidas de nuestra organización en un ataque aéreo", dijo Liu. "Decenas de miles de personas en Kunduz ya no pueden recibir atención médica cuando más la necesitan. Hoy, decimos: basta. Incluso la guerra tiene normas".

El grupo dijo estar a la espera de respuesta a las misivas enviadas el martes a 76 países que firmaron el Artículo 90 del protocolo adicional a la Convención de Ginebra. En sus cartas, el grupo pide que se movilice una comisión de 15 miembros con expertos independientes creada en 1991. En este caso, Estados Unidos y Afganistán, que no firmaron el tratado, también deben dar su consentimiento para una misión de esas características.

La directora legal de MSF, Françoise Saulnier, admitió que un proceso de esa clase requeriría la "buena voluntad" de los países.

EU reconoce su error

El general que comanda la misión de la OTAN en Afganistán, John Campbell, reconoció que se atacó "por error" el hospital de Médicos Sin Fronteras (MSF) en Kunduz y estimó que después de 2016 se necesitarán en ese país más tropas estadunidenses de lo previsto.

"Para ser claro, la decisión de realizar un ataque aéreo fue una decisión estadounidense, tomada por la cadena de mando estadunidense", subrayó el general.

El general había dicho en una conferencia de prensa que el ataque había sido pedido por las autoridades afganas, provocando la cólera de Médicos Sin Fronteras, que acusó a los estadunidenses "de intentar pasarle la responsabilidad al gobierno afgano".