Luis Guillermo Solís promete una "era de cambio" en Costa Rica

El candidato opositor, historiador y académico, del centrista Partido Acción Ciudadana (PAC) logró la presidencia del país centroamericano tras arrollar en los comicios de hoy al conseguir 78% de ...
Luis Guillermo Solis saluda a sus seguidores durante la jornada electoral de hoy en San José
Luis Guillermo Solis saluda a sus seguidores durante la jornada electoral de hoy en San José (AFP)

San José

El opositor de centro Luis Guillermo Solís prometió hoy iniciar una era de "cambio" en Costa Rica, tras ganar la Presidencia con un aplastante e histórico 78% de los votos. "Más de un millón de costarricenses han dicho sí al cambio, y esa decisión, que ha sido voluntaria y lúcida, constituye un punto de inflexión en la historia" del país, cansado de la corrupción y la política tradicional, dijo Solís, ante miles de seguidores reunidos en una plaza del este de San José.

Solís ganó hoy la Presidencia de Costa Rica con un aplastante e histórico 78% de los votos, tras una inédita segunda ronda electoral en la que enfrentó a un candidato oficialista retirado de la contienda. Solís, un historiador y académico de 55 años que encarna las esperanzas de cambio, recibió el récord de 1,277.287 sufragios, escrutados el 94% de las mesas electorales, según el Tribunal Supremo Electoral (TSE).

"Ha sido un resultado muy sólido (...) con un resultado así no tengo cómo no acatar el mandato del pueblo de Costa Rica y dar lo mejor de mí", declaró a la prensa Solís, mientras se dirigía a una plaza del este de San José, donde era esperado por miles de seguidores que estallaron en júbilo tras el anuncio de los resultados.

Banderas rojiamarillas del Partido Acción Ciudadana (PAC, centro), de Solís, tiñeron las principales vías capitalinas con vehículos que hacían sonar sus bocinas. Solís se había puesto la meta de obtener un millón de votos para legitimar su gobierno, a fin de neutralizar el abstencionismo que se esperaba ante la falta de competencia, y que fue también el mayor en la historia política del país, del 43% de un registro de 3.1 millones de electores.

El candidato del PAC era claro favorito desde que hace un mes el aspirante del gobernante Partido Liberación Nacional (PLN), el ex alcalde capitalino Johnny Araya, de 56 años, abandonó sorpresivamente la campaña porque las encuestas le vaticinaban una humillante derrota, aunque la ley le prohibía renunciar a la candidatura. "Reconocemos la voluntad clara y contundente del pueblo de Costa Rica (...) Empiezo por reconocer con humildad y respeto los resultados", expresó Araya, en la sede de su agrupación política, junto a dirigentes del PLN.

Desconocido en el inicio de la campaña, Solís, conciliador y de trato cálido, ganó simpatías en una población que cree cada vez menos en los políticos y clama por cambios tras décadas de bipartidismo y dos gobiernos consecutivos del PLN. "Voté por un cambio, contra el bipartidismo y la corrupción", declaró a la AFP Sergio Méndez, vendedor de abarrotes de 50 años. Contra todo pronóstico, el también politólogo ganó la primera vuelta el pasado 2 de febrero con 30.6% contra 29.7% de Araya, pero sin alcanzar el 40% que evitaba el balotaje.

Esta vez, Solís se había puesto la meta del millón de votos para, según dijo, que "no hubiera dudas de la voluntad de cambio". "El mandato que ha recibido es indiscutible. Es el candidato más votado en la historia del país. Es una paliza la que recibiel el PLN", comento el analista Víctor Ramírez. Considerado el más impopular de los últimos 20 años, el gobierno de Laura Chinchilla, primera mujer en la Presidencia de Costa Rica, deja al país con un déficit fiscal del 6%, una deuda interna del 60% del PIB y el nada honroso primer lugar en América Latina en crecimiento de la desigualdad en 2013.

Esta es la primera vez en más de medio siglo que llega al poder en este país un partido no tradicional, fundado hace trece años para quebrar el bipartidismo. Solís se unió al PAC tras renunciar en 2005 al PLN -socialdemócrata que giró a la derecha-, señalándolo de corrupto y de impulsar un neoliberalismo que socavó los logros sociales que destacaban al pais.

Solís reconoce la enorme expectativa que carga en sus espaldas. "Hay que administrar eso, porque no todos los problemas se pueden resolver de inmediato, no tengo vara mágica", afirmó mas temprano. El aspirante del PAC, quien se define como progresista, promete reactivar la economía con equidad social, mejorar la infraestructura y luchar contra la corrupción, talones de Aquiles del gobierno de Chinchilla.

Pero la analista Argentina Artavia advierte que no tendrá un "cheque en blanco": el 2 de febrero el PAC ganó sólo 13 de los 57 escaños del Congreso y el PLN tiene la mayor bancada, 18; el izquierdista Frente Amplio, 9; y el resto pertenece a varias agrupaciones conservadoras. El sociólogo Manuel Rojas opinó que "con una bancada legislativa pequeña" Solís tendría un gobierno difícil, con "fuerte oposición de la fracción del PLN", pero matizó señalando que este partido "seguramente enfrentará fisuras y carencia de liderazgo".

Ya antes de la jornada de este domingo, Solís empezó a delinear su gabinete para asumir el próximo 8 de mayo, por un periodo de cuatro años.