Lucha entre Ejército congolés y el M23 cobra 900 víctimas mortales

En los 15 días en que se prolongó la operación "Manzana-Naranja" de las FARDC -desde finales de octubre y hasta el cese de la lucha armada por el M23 este mismo mes- la mayor parte de las 919 ...

Nairobi

Los últimos enfrentamientos entre las Fuerzas Armadas de la República Democrática del Congo (FARDC) y el grupo rebelde M23 se han cobrado más de 900 víctimas mortales, según declaraciones del Ejército congolés recogidas hoy por Radio Okapi.

En los 15 días en que se prolongó la operación "Manzana-Naranja" de las FARDC -desde finales de octubre y hasta el cese de la lucha armada por el M23 este mismo mes- la mayor parte de las 919 víctimas han caído en el bando de los rebeldes.

El M23 perdió a 715 hombres, el Ejército congolés a 201 soldados y la Misión de Paz de la ONU en la RDC (MONUSCO) tres cascos azules, informó ayer en rueda de prensa el general de las FARDC Bauma Ambamba.

"Del lado de las FARDC se han producido 201 muertos y 680 heridos. Del lado enemigo, 715 muertos sobre el terreno. Se han rendido 543 (miembros del M23), 72 de ellos ruandeses y 28 ugandeses", precisó el jefe de la operación "Manzana-Naranja" del Ejército de la RDC.

Entre los muertos figuran tres "cascos azules" de nacionalidad tanzana que combatieron junto a las FARDC.

Antes de huir hacia Ruanda y Uganda algunos rebeldes del M23 destruyeron o abandonaron material militar.

Prevista para una duración de 30 días, la operación militar se saldó en la mitad de tiempo -entre el 25 el octubre y el 10 de noviembre-, en el cual el M23 ha sido neutralizado, según el comandante.

Bauma sostiene que los objetivos de la operación "Manzana-Naranja" se han logrado, ya que "los rebeldes han sido desalojados de los territorios que ocupaban desde hacía un año", en el este de la RDC.

La victoria de las FARDC sobre el M23 ha traído además la rendición de otros grupos armados activos en la misma región oriental del país.

Hasta el momento, 1.020 milicianos y 96 niños se han rendido a las FARDC y a la MONUSCO, precisó.

El acuerdo de paz entre la RDC y los rebeldes del M23, suspendido indefinidamente, debe poner punta final a la lucha armada tras más de un año y medio de combates que han causado centenares de miles de desplazados.

Los rebeldes del Movimiento 23 de Marzo anunciaron su abandono de las armas el pasado 5 de noviembre en un comunicado oficial emitido por su líder político, Bertrand Bisimwa.

El fin de la rebelión llegó tras una ofensiva militar a gran escala lanzada por el Ejército para desalojar a los insurgentes de sus últimos bastiones, ubicados en la conflictiva provincia oriental de Kivu del Norte.

El M23 se constituyó el 4 de abril de 2012, cuando 300 soldados de las FARDC se sublevaron por supuestos incumplimientos del acuerdo de paz del 23 de marzo de 2009, que da nombre al movimiento, y por la pérdida de poder de su líder, Bosco Ntaganda, procesado por la Corte Penal Internacional (CPI) por crímenes de guerra.