Liliana Ayalde, embajadora de EU con Lugo y Rousseff

La diplomática representó a su país en Asunción y luego en Brasilia, coincidiendo con la destitución de ambos mandatarios.
La mandataria brasileña.
La mandataria brasileña. (Eraldo Peres/AP)

Buenos Aires

El ex sacerdote brasileño, ecologista y teólogo de la liberación, Leonardo Boff, sugirió el último sábado en una conferencia impartida en la ciudad mexicana de Guadalajara que el golpe parlamentario contra la mandataria Dilma Rousseff fue impulsado y monitoreado por Estados Unidos.

La acusación de Boff no es mera retórica, ya que evoca el papel jugado por dos personajes poco mencionados. Uno es la actual embajadora de EU en Brasilia desde 2013, Liliana Ayalde, la misma que dirigió la misión diplomática estadunidense en Paraguay hasta unos meses antes del golpe parlamentario contra el presidente y ex obispo católico Fernando Lugo, el 22 de junio de 2012.  El denuciado “golpe” contra Rousseff parece calcado del de Lugo, que enfrentó un procedimiento similar, aunque más expeditivo.

El otro personaje es nada menos que el actual presidente interino, Michel Temer, quien según consta en los documentos revelados por WikiLeaks, fue informante de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), y como vicepresidente de Rousseff conspiró con funcionarios de EU para crear el escenario idóneo para destituirla. El nuevo escándalo que involucra al recién renunciado ministro de Planificación de Temer, Romero Jucá, quien presionó para un juicio político para evitar la acción de la justicia, demuestra las razones de Rousseff para denunciar un “golpe” en su contra.

En septiembre de 2008, cuando apenas tenía 15 días en la presidencia, Lugo denunció la gestación de un golpe de Estado en su contra. Federico Franco (entonces su vicepresidente y luego sucesor) comenzó una campaña para destituirlo y reemplazarlo.

Cinco meses antes, Franco se había reunido con la embajadora Ayalde para quejarse de “la pésima gestión administrativa del presidente Lugo, que lo hace merecedor de un urgente e innegociable juicio político”. Esto quedó reseñado en una carta del entonces ministro de Defensa paraguayo, Luis Bareiro Spaini, enviada a la representante diplomática.

Según WikiLeaks, en 2010 Ayalde propició un debate sobre la situación política en Paraguay y la eventualidad de un juicio político para destituir a Lugo. 

Carlos Eduardo Martins, profesor de sociología en la Universidad de Sao Paulo, dice que Ayalde usa un lenguaje similar al que usó en Paraguay para defender el golpe parlamentario contra Rousseff.

“La embajadora que actuó con gran fuerza durante el golpe de Estado que ocurrió en Paraguay ahora se encuentra en Brasil utilizando el mismo discurso, argumentando que no es una situación que pueda ser resuelta por las instituciones brasileñas”, afirma Martins. El analista político argentino Atilio Borón califica a Ayalde de “experta en la promoción de golpes suaves”.

Ayalde dejó Paraguay en agosto de 2011 y pasó a servir de administradora adjunta en la Oficina de América Latina y el Caribe para la Agencia para el Desarrollo Internacional (USAID), antes de ser ascendida a subsecretaria adjunta para el Hemisferio Occidental del Departamento de Estado.

Nacida en Baltimore, Maryland, hija de un médico colombiano radicado en EU, Ayalde se convirtió en embajadora ante Rousseff en 2013, poco después de que se revelara que Washington espiaba a Brasil, a la petrolera estatal Petrobras e incluso que había interceptado las comunicaciones personales de la mandataria.

Temer, que Rousseff definió como “el jefe de los conspiradores”, se reunía periódicamente con los representantes de la embajada de EU y les brindaba información que él mismo consideraba “sensible” y “solo para uso oficial”.

El cable difundido por WikiLeaks, que habría sido emitido en 2005, fue enviado desde Sao Paulo al Comando Sur (en Miami) y señala: “El diputado federal Michel Temer, presidente nacional del Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), cree que la desilusión pública con el presidente Lula y el Partido de los Trabajadores (PT) proporciona una oportunidad para que el PMDB presente su propio candidato a las elecciones presidenciales de 2006”.

Más adelanta añade: “Al ser preguntado sobre el programa del partido, Temer indicó que el PMDB apoya políticas que favorecen el crecimiento económico. [El partido] no tiene ninguna objeción al Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA) [y] preferiría ver al Mercosur fortalecerse con el fin de negociar con el ALCA como bloque, pero la tendencia parece ser la contraria”.