Liga Árabe y países islámicos piden alto el fuego en Siria por Ramadán

Más de 162 mil personas han muerto desde que estalló la guerra civil en Siria en marzo de 2011, según las últimas cifras difundidas por el Observatorio Sirio de Derechos Humanos.
Tanques del ejército sirio patrullan en el pueblo de Zgharo, estrechando el control sobre la región de Latakia
Tanques del ejército sirio patrullan en el pueblo de Zgharo, estrechando el control sobre la región de Latakia (AFP)

El Cairo

La Liga Árabe y la Organización para la Cooperación Islámica (OCI) lanzaron hoy un llamamiento conjunto a un alto el fuego en Siria con motivo del mes de ramadán, que empezó hoy en ese país, para permitir el trabajo de las organizaciones humanitarias. Los secretarios generales de los dos organismos, Nabil al Arabi e Iyad al Madani, instaron, en un comunicado conjunto, a "todas las partes militares" que combaten en Siria al cese de todo tipo de actos de violencia y de combates con motivo del mes musulmán del ayuno.

Este llamamiento pretende "parar el derramamiento de la sangre de los sirios, disminuir su sufrimiento y permitir que las organizaciones humanitarias cumplan sus deberes en las zonas siniestradas". Asimismo, Al Arabi y Al Madani llamaron a todas las fuerzas regionales e internacionales influyentes en la escena siria a apoyar esta iniciativa para que el Gobierno sirio y los grupos rebeldes la respeten.

El pasado viernes el Consejo de Derechos Humanos de la ONU aprobó una resolución que condena las prácticas del Gobierno sirio en la guerra que le enfrenta con grupos armados insurgentes y pide a los países con influencia sobre las partes beligerantes que les alienten a negociar un arreglo político.

Asimismo, recientes informes de distintos organismos de derechos humanos coinciden en que los grupos insurgentes han cometido también -y lo siguen haciendo- violaciones muy graves de los derechos humanos y del derecho humanitario internacional, con actos que equivalen a crímenes de guerra.

Más de 162 mil personas han muerto desde que estalló la guerra civil en Siria en marzo de 2011, según las últimas cifras difundidas por el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH). El OSDH informó también que un total de 5,641 personas han perdido la vida desde el pasado 3 de enero en enfrentamientos entre facciones islamistas rivales en siete provincias sirias.

Los combates enfrentaron al Estado Islámico de Irak y el Levante (EIIL) con otras brigadas, en su mayoría islamistas como el Frente el Nusra -filial de la red terrorista Al Qaeda en Siria-. De las víctimas mortales, 605 son civiles que fallecieron durante los choques entre ambos grupos por disparos de armas de fuego, mortero, artillería y cohetes.

En esta cifra se incluyen 68 civiles que fueron ejecutados por el EIIL en las provincias de Alepo, Al Raqa, Deir al Zur y Al Hasaka, todas en el norte de Siria. En cuanto a los combatientes, 2,764 rebeldes opositores al EIIL murieron, de los que 227 fueron ejecutados, entre ellos un dirigente conocido como "Abu Jaled", que combatió contra las tropas estadunidenses en Afganistán e Irak.

Por su parte, el EIIL perdió un total de 2,196 de sus combatientes, entre ellos 61 que se inmolaron con coches, motos y cinturones bomba; y 94 de sus simpatizantes que fueron ejecutados por las brigadas islamistas rivales en varias áreas de Idleb. El Observatorio indicó que 76 cadáveres de personas no identificadas han sido hallados en varias sedes del EIIL en Deir al Zur, Alepo, Idleb y Al Hasaka.

Por último, el observatorio estimó que hay más de 1,200 insurgentes islamistas, no islamistas y del EIIL, así como 150 civiles que han muerto en la lucha entre esas organizaciones rivales y cuyos nombres no están registrados debido al fuerte hermetismo que mantienen sobre sus bajas ambos bandos. Los enfrentamientos estallaron a principios de año, en un intento de los rebeldes de expulsar al EIIL de Siria, al que acusan de crímenes contra el pueblo sirio.

A esto se suma la rivalidad entre los grupos yihadistas, ya que Al Qaeda ha establecido que el Frente al Nusra es su filial en Siria, pero el EIIL rechaza retirarse de este país.