Líderes europeos llaman a actuar por crisis migratoria

Cientos de refugiados de países en guerra intentan entrar desde Serbia a Hungría, que ha construido una alta valla de púas criticada por Francia.
Refugiados sirios ayer en Idomeni (norte de Grecia), esperando poder cruzar a Macedonia.
Refugiados sirios ayer en Idomeni (norte de Grecia), esperando poder cruzar a Macedonia. (Giannis Papanikos/AP)

Röszke, Hungría y Roma

Cientos de migrantes seguían pasando ayer desde Serbia a Hungría, pese a la valla levantada por el ejército, mientras varios líderes europeos instaban a actuar frente la crisis, tras la tragedia del camión abandonado en Austria con decenas de cuerpos de migrantes en estado de descomposición.

El primer ministro francés y los jefes de la diplomacia de Francia e Italia pidieron actuar rápidamente para la concesión del derecho de asilo a los refugiados, mientras Berlín, Londres y París solicitaban una reunión ministerial en las dos próximas semanas "para avanzar de forma concreta" ante la crisis migratoria.

En un comunicado conjunto, la ministra del Interior británica, Theresa May, y sus pares francés y alemán, Bernard Cazeneuve y Thomas de Maiziere, recordaron "la urgencia de instaurar, a más tardar a finales de año" unos hot spots —centros en los que se distinguen los refugiados de los migrantes económicos clandestinos—, en Grecia e Italia.

Los ministros también exigieron la elaboración de una "lista de los países de origen seguro" para "completar el régimen de asilo europeo común, proteger a los refugiados y garantizar la efectividad del regreso de los migrantes ilegales a sus países".

Los migrantes que "huyen de la guerra, las persecuciones, la tortura, las opresiones, deben ser acogidos", dijo a su vez el primer ministro francés, Manuel Valls, mientras que el canciller galo, Laurent Fabius, consideró "inadmisible" la actitud de algunos países ante la crisis de refugiados, en alusión a Hungría y la valla que instaló para impedir la entrada de refugiados desde Serbia.

Al respecto, el gobierno de Hungría llamó para hoy al embajador de Francia en su país tras las críticas "chocantes" realizadas por Fabius, informó el canciller húngaro Peter Szijjarto.

"En lugar (de realizar) juicios chocantes e infundados, deberíamos centrarnos en la búsqueda de soluciones comunes para Europa", dijo el canciller Szijjarto, para quien "algunas personas en Europa son todavía incapaces de comprender la asombrosa y dramática presión que la migración a través de los Balcanes del oeste ejerce sobre Hungría".

Hungría, país de tránsito para los migrantes y refugiados que buscan alcanzar la Europa occidental, construyó una alambrada de púas de tres pisos a lo largo de los 175 km de su frontera con Serbia.

En total, dese enero, 140 mil personas, entre ellas miles de sirios, iraquíes o afganos huyendo de la guerra atravesaron esta frontera.

En un enérgico llamado, el papa Francisco lamentó ayer la muerte de los 71 migrantes —probablemente sirios— descubiertos el jueves en un camión abandonado en una autopista del este de Austria y pidió "una cooperación eficaz" contra "crímenes que ofenden a la humanidad entera".

La policía húngara informó que detuvo a un quinto sospechoso por su presunta implicación en el drama de los 71 migrantes hallados muertos en un camión de pollos, un tema ligado al tráfico de refugiados.

Mientras, la Media Luna Roja de Libia informó de siete cuerpos que yacían en la playa de Joms, a 120 km al este de Trípoli, tras un nuevo naufragio frente a las costas libias. Decenas de migrantes fallecieron el jueves frente a la ciudad libia de Zuara, donde se recuperaron 126 cuerpos y 198 personas pudieron ser salvadas, aunque había entre 50 y 60 desaparecidos.


Pide Italia ley de asilo común

El primer ministro de Italia, Matteo Renzo, dijo que su gobierno exigirá una ley de asilo europea, porque "el tiempo de permanecer callado se acabó. Hay que cambiar el acuerdo de Dublín y crear una política de refugiados con un derecho de asilo europeo".

El político declaró al diario Corriere della Sera que la situación de emergencia no es solo un problema italiano, sino "una gran crisis mundial y europea que se tiene que resolver en Bruselas y no en Lampedusa", en alusión a la isla italiana a la que intentan llegar cada semana cientos de migrantes. A Italia llega gran parte de los refugiados procedentes de Oriente Próximo y África que cruzan el Mediterráneo. Este año lo consiguieron 11 mil inmigrantes, por lo que desde hace tiempo Italia existe un reparto equitativo de los refugiados en Europa. Según el acuerdo de Dublín, el primer país de la Unión Europea a donde llega el refugiado es el que se encarga de procesar su solicitud de asilo.