Líderes celebran Cumbre Iberoamericana

Bajo el lema ‘La Comunidad Iberoamericana en el Nuevo Contexto Mundial’, presidentes y delegados celebrarán su XXIII Cumbre el viernes y sábado en Panamá.
(De izq. a dcha.) el canciller español José Manuel García-Margallo, el príncipe Felipe de Borbón, el presidente de Panamá Ricardo Martinelli y su canciller Fernando Núñez. La inauguración.
(De izq. a dcha.) el canciller español José Manuel García-Margallo, el príncipe Felipe de Borbón, el presidente de Panamá Ricardo Martinelli y su canciller Fernando Núñez. La inauguración. (AFP PHOTO / JOHAN ORDONEZ)

Panamá

Gobernantes y delegados de los países de Iberoamérica celebrarán su XXIII Cumbre el viernes y sábado en Panamá, en busca de relanzar ese sistema regional, que 22 años después de creado parece haber perdido vigor y vigencia, bajo riesgo de fracaso.

Bajo el lema 'La Comunidad Iberoamericana en el Nuevo Contexto Mundial', la Cumbre, que reunirá a unos 15 jefe de Estado y de Gobierno y otros líderes de los 22 países (América Latina, España y Portugal), se propone una reforma que incluye una refinanciación, la frecuencia bienal de la cita, y una reorientación de la cooperación.

El presidente de Bolivia, Evo Morales, no pudo haber sido más claro: "Los tiempos van cambiando, no sé si en el futuro seguirá siendo importante esta cumbre (...) Yo por lo menos, pienso que ya no (le) demos mucha importancia", afirmó al anunciar, no obstante, su asistencia.

Con una América Latina más autónoma y una España en crisis y sobre la que ha recaído hasta ahora la cooperación y financiamiento del sistema, la cumbre prevé impulsar un fondo iberoamericano de cooperación.

"Antes (España y Portugal) venían con su platita (dinero) y (decían) 'vamos a ayudar'; ahora más bien nosotros podemos ayudar con políticas sociales, con programas que estamos implementando", subrayó Morales.

Al calificar de "interesantes" esas declaraciones, el canciller de Panamá, Fernando Núñez, afirmó que es necesario "revitalizar y cambiar" el sistema iberoamericano y adaptarlo a los tiempos de globalización. "El crecimiento económico y las oportunidades de inversión están en América Latina, en la América iberoamericana, no en Europa, eso ya pasó", agregó.

La cumbre aprobaría un cambio de los aportes de recursos para que se baje de un 70% a un 60% a España y Portugal y se suba de un 30% a 40% a los latinoamericanos.

Además que las citas dejen de ser anuales para realizarse cada dos años, a partir de la de 2014 en México.

[b]RELEVO EN LA CABEZA[/b]

A las reformas del sistema se suma el relevo del secretario general iberoamericano, el carismático uruguayo nacido en España, Enrique Iglesias, espíritu de la organización, quien se despedirá en Panamá del cargo que ocupa desde 2005, aunque permanecerá hasta enero mientras asume su sustituto y entran en marcha las reformas.

"Creo mucho en Iberoamérica, soy un convencido de que hay algo que hacer juntos. Nos une la cultura, las lenguas, la historia, los desencuentros, que no fueron pocos, y también los grandes encuentros", declaró en Panamá.

Iglesias, de 83 años, destacó que la comunidad tiene como "gran capital" el "saber convivir en las diferencias, con distintos sistemas", con "capacidad de diálogo".

En 22 años de cumbres iberoamericanas, muchas fueron entre tensiones como la de 2000 en Panamá cuando anticastristas intentaron matar al líder cubano Fidel Castro, o la del famoso "¿Por qué no te callas?" que dijo el Rey Juan Carlos al fallecido Hugo Chávez en Santiago de Chile en 2007.

La cita en Panamá tiene lugar en medio de conflictos internos y regionales: disputas limítrofes como las de Costa Rica y Nicaragua, o de Managua y Bogotá; unas negociaciones de paz en Colombia que no avanzan; crisis política en Venezuela, o protestas en Brasil y en México.

"Lo fundamental es que Iberoamérica existe como una realidad social, económica y política", dijo optimista Iglesias.

El gobierno panameño sostiene que este encuentro abrirá una nueva etapa. "Este es el momento de que las cumbres cambien a luces largas", remachó Núñez.

[b]AUSENCIAS SENSIBLES[/b]

Por primera vez desde que se iniciaron estas citas en Guadalajara (México) en 1991, el Rey Juan Carlos estará ausente, convaleciente de una operación en la cadera. La delegación española la encabezará el presidente del gobierno, Mariano Rajoy; la de Portugal, el presidente Aníbal Cavaco Silva.

Dado que constitucionalmente no puede sustituir a su padre, el Príncipe Felipe de Borbón asistirá a actos relacionados con la cumbre: inaugurará un foro empresarial, un centro cultural español y la sede del Parlamento Latinoamericano, y el domingo asistirá a la apertura del Congreso Internacional de la Lengua Española.

Pero también en América Latina las bajas son de peso: Cristina Fernández (Argentina), quien se recupera de una operación, José Mújica (Uruguay), Rafael Correa (Ecuador), Sebastián Piñera (Chile), Dilma Rousseff (Brasil), Nicolás Maduro (Venezuela) y se da por descontado la de Raúl Castro (Cuba).

Hasta ahora confirmaron, además de Morales, Juan Manuel Santos (Colombia), Enrique Peña Nieto (México), Ollanta Humala (Perú), Danilo Medina (República Dominicana) y Horacio Cartes (Paraguay), cuyo país estuvo ausente hace un año en la cita debido a la crisis por la destitución del entonces presidente Fernando Lugo.

Por Centroamérica, además del anfitrión Ricardo Martinelli, Mauricio Funes (El Salvador), Porfirio Lobo (Honduras) y Laura Chinchilla (Costa Rica). Otto Pérez (Guatemala) canceló y Daniel Ortega (Nicaragua), como es su costumbre, no confirmó con antelación.