Líderes árabes abogan por una solución política en Siria

La cumbre de dos días en Kuwait acabó con un balde de agua fría a la oposición, que había reclamado armas sofisticadas para luchar contra el régimen de Asad y se encontraron con la petición de los ...
El secretario general de la Liga Árabe, Nabil al Arabi, en la rueda de prensa tras el final de la cumbre en Kuwait City
El secretario general de la Liga Árabe, Nabil al Arabi, en la rueda de prensa tras el final de la cumbre en Kuwait City (AFP)

Kuwait City

Los dirigentes árabes, divididos e impotentes ante el conflicto sirio, abogaron hoy  por una solución política, echando un balde de agua fría a la oposición, que pidió armas sofisticadas en su guerra contra el régimen. Al término de una cumbre de dos días en Kuwait, los líderes árabes se mostraron en cambio unidos al rechazar el reconocimiento de Israel como "Estado judío", con lo que apoyan la posición palestina frente a esta demanda formulada por Israel en las negociaciones de paz.

En el conflicto sirio, los participantes de la cumbre pidieron en su declaración final "una solución política en base a la declaración de Ginebra I", que prevé la instauración de un gobierno transitorio en el país. La declaración, adoptada en junio de 2012, no precisa el futuro del presidente Bashar al Asad, que según el gobierno debe pilotar cualquier período de transición, una exigencia a la que la oposición se niega.

Según los representantes de los 22 miembros de la Liga Árabe, esta declaración debe permitir "una transición política para la reconstrucción del Estado, y la conclusión de un acuerdo nacional para preservar la independencia, la soberanía y la integridad territorial de Siria". Esta posición es una contrariedad para el líder de la coalición opositora siria, Ahmed Jabra, quien el lunes imploró a los dirigentes árabes que "presionen a la comunidad internacional para que suministre armas sofisticadas a los combatientes" rebeldes.

Jabra recibió el apoyo de Arabia Saudita. El príncipe heredero, Salman Ben Abdel Aziz, estimó que "para salir del atolladero en Siria, hay que promover un cambio en la relación de fuerzas en el terreno, aportando el apoyo que merece la oposición". La Liga Árabe está dividida sobre la conveniencia de derrocar al presidente sirio Bashar al Asad, un extremo al que se oponen países como Irak y Argelia.

El gobierno y la oposición de Siria mantuvieron negociaciones a comienzos de este año en Suiza, en las llamadas negociaciones de Ginebra II, que concluyeron sin ningún avance. Ante este bloqueo de la vía diplomática, la cumbre de Kuwait invitó al Consejo de Seguridad de la ONU a "asumir sus responsabilidades", y pidió al secretario general de la Liga Árabe, Nabil al Arabi, y al mediador internacional Lajdar Brahimi que trabajen con vistas a una solución "negociada" de la contienda siria.

En la cuestión palestina, una de las principales de la cumbre, los dirigentes árabes proclamaron su "rechazo total y categórico al reconocimiento de Israel como un Estado judío". Ésta es una condición planteada por el gobierno de Benjamin Netanyahu para proseguir las negociaciones de paz israelo-palestinas apadrinadas por Estados Unidos. Pero el presidente palestino, Mahmud Abas, ha venido insistiendo en que nunca accederá a esa exigencia.

Netanyahu insiste en el reconocimiento del carácter judío del Estado de Israel porque, según él, la "raíz del conflicto" entre los dos pueblos está en que los árabes se oponen a un Estado judío, y no en la ocupación de los Territorios Palestinos desde 1967. Los dirigentes palestinos se niegan a ese reconocimiento porque consideran que equivaldría a negar el "derecho al retorno" de los palestinos que se exiliaron en 1948 cuando se creó el Estado de Israel.

Los palestinos señalan que reconocen a Israel desde 1993, cuando se firmaron los acuerdos de Oslo, y que esa exigencia nunca se le planteó a Egipto ni a Jordania, los dos países árabes que firmaron tratados de paz con el Estado hebreo. Los dirigentes árabes prometieron además una ayuda financiera mensual de cien millones de dólares a la Autoridad Palestina, actualmente en apuros. La próxima cumbre anual de la Liga Árabe se celebrará en El Cairo en marzo de 2015.