Líderes de la UE analizarán respuesta a espionaje estadunidense

Angela Merkel y François Hollande prometieron incluir el tema en la agenda de la cumbre de jefes de Estado y gobierno, que pretendía centrarse en cuestiones económicas.

Bruselas

El supuesto espionaje de Estados Unidos deberá dominar la cumbre que los jefes de Estado y de gobierno de la Unión Europea (UE) inician hoy aquí luego de las revelaciones de que Alemania y Francia habrían sido víctimas de escuchas telefónicas.

Tanto la canciller alemana Angela Merkel, como el presidente francés François Hollande, líderes de las dos mayores economías de la zona del euro, prometieron incluir el tema en la agenda de la cita, que pretendía centrarse en cuestiones económicas.

Hollande anticipó que pedirá a sus socios acelerar la tramitación de la nueva directiva europea sobre protección de datos, que prevé duras multas para las compañías de telecomunicaciones que transfieran datos de ciudadanos europeos al gobierno estadunidense sin autorización previa de las autoridades de la UE.

El presidente del Parlamento Europeo, el socialista Martin Schulz, tiene previsto abordar el problema en su habitual intervención al inicio de la cumbre.

Antes de las denuncias sobre espionaje a Francia y Alemania, la Eurocámara ya presionaba a los Veintiocho por una respuesta firme contra la supuesta práctica de la Casa Blanca.

En ese contexto, los parlamentarios aprobaron el miércoles una resolución pidiendo que la UE suspenda el acuerdo de intercambio de datos sobre movimientos bancarios que mantiene con Estados Unidos en el marco de la lucha antiterrorista.

No obstante, fuentes diplomáticas afirman que los intentos de castigar a los socios estadunidenses se enfrentaron probablemente al rechazo de Reino Unido, que considera las escuchas un tema "de seguridad nacional".

Otro problema que promete ganar protagonismo en la cita es la inmigración clandestina en el Mediterráneo, con los países del sur de la UE -en particular Italia y Malta- presionando por medidas para evitar nuevas tragedias como las recientes muertes de más de 350 inmigrantes en las costas de Lampedusa (Italia).

En vísperas de la cumbre, el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, urgió a los Veintiocho tomar medidas "enérgicas" para mejorar la protección de sus fronteras externas y promover operaciones de salvamento.

"El carácter y la escala del problema exige medidas más enérgicas para organizar operaciones de seguridad y salvamento, para proteger mejor nuestras fronteras y afrontar de forma eficaz las redes criminales que están detrás de los flujos migratorios", sostuvo en un debate con el Parlamento Europeo.

A las puertas del Consejo Europeo, donde se reunirán los gobernantes de la UE este jueves y viernes, Amnistía International ha previsto una manifestación para pedirles una "acción inmediata para salvar vidas".

"La UE debe hacer más para prevenir más pérdidas de vidas. En vez de centrar sus esfuerzos en el cierre de las fronteras, debería aumentar su capacidad de búsqueda y salvamento, crear rutas seguras para los refugiados venir a Europa y cesar su cooperación en el control de la inmigración con países que violan los derechos humanos", sostuvo la ONG.