Líder de "Podemos" no cree que pierda votos al dimitir Monedero

Pablo Iglesias cree que la dimisión de Juan Carlos Monedero, a una semana del inicio de la campaña por los comicios locales y autonómicos, no va a afectar sus altas expectativas electorales.
Juan Carlos Monedero, número tres y cofundador de Podemos, decidió abandonar un partido al que critica por haber sacrificado sus principios
Juan Carlos Monedero, número tres y cofundador de Podemos, decidió abandonar un partido al que critica por haber sacrificado sus principios (AFP)

Madrid

El líder del partido español de izquierdas "Podemos", Pablo Iglesias, manifestó hoy que la dimisión de Juan Carlos Monedero, cofundador de la formación, no va a "restar votos" a la misma y seguirá "trabajando para ganar" las elecciones municipales y regionales del próximo 24 de mayo en España.

A una semana del comienzo de la campaña electoral, Monedero dimitió el jueves de todos sus cargos en Podemos tras ser objeto de numerosas críticas por haber recibido dinero del Ejecutivo venezolano y de otros países latinoamericanos por trabajos de asesoramiento políticos y después de que él mismo criticara a Podemos.

El secretario general de Podemos calificó hoy de "muy dolorosa" la salida de Monedero, de quien dijo es "un intelectual", que tiene que "volar", pero del que el partido necesita su "capacidad crítica". Iglesias consideró "maravilloso" haber hecho el camino con él hasta aquí, y expresó su confianza en "seguir caminando juntos".

El líder de Podemos hizo estas declaraciones mientras apoyaba la concentración de técnicos de la subcontrata de la empresa Telefónica, que llevan 38 días de huelga reivindicando sus condiciones laborales.

Monedero criticó algunas de las estrategias políticas de Podemos, un partido que fundó junto Iglesias hace poco más de un año y que se ha disparado en las encuestas como alternativa de otros partidos de izquierda, como Izquierda Unida (IU) o el socialista PSOE.

En una entrevista radiofónica, Monedero lamentó que su partido se parezca a veces a aquellos a quienes pretendía sustituir, al tiempo que confesó sentirse "totalmente engañado y traicionado" por la concepción general de la política.