Líder de Podemos desafía al jefe de gobierno español a debatir en TV

Pablo Iglesias lanzó un fuerte ataque contra la gestión de Mariano Rajoy, mientras el Debate sobre el Estado de la Nación era protagonizado en su último día por las peticiones nacionalistas.
Pablo Iglesias, en su conferencia de prensa sobre el "Otro estado de la nación" en el "Círculo de Bellas Artes" de Madrid
Pablo Iglesias, en su conferencia de prensa sobre el "Otro estado de la nación" en el "Círculo de Bellas Artes" de Madrid (AFP)

Madrid

El líder del partido antiliberal Podemos, Pablo Iglesias, destacado en los sondeos en España, lanzó un devastador ataque contra la gestión del jefe de gobierno conservador, Mariano Rajoy, a quien desafió a enfrentarse en un debate televisivo.

En su último discurso de Estado de la Nación ante el Congreso antes de las legislativas de final de año, Rajoy se vanaglorió el martes de que España había salido de la "pesadilla" de la crisis en la que se sumergió en 2008 y no emergió hasta 2014 con un crecimiento del 1.4% del PIB.

Pero con un desempleo del 23.7% de la población activa, una depreciación de los salarios y un crecimiento de los contratos de corta duración, Iglesias trazó un país mucho más sombrío en un mitin celebrado este miércoles en un céntrico teatro de Madrid y seguido también por las redes sociales.

"La pesadilla, señor Rajoy, es la realidad de nuestro país", respondió Iglesias. "Venga conmigo, baje a comprobar la realidad de mi país", insistió este profesor universitario de larga y oscura melena recogida en una cola de caballo.

"Según datos ofrecidos por la agencia tributaria, hay casi 7.7 millones de trabajadores, el 46% de los asalariados totales, que ganan menos o mucho menos de mil euros al mes (...) ¿Es esto salir de la pesadilla?", preguntó.

Su discurso intenso y revolucionario, atacando a las clases dirigentes o la "casta", convence de momento a muchos votantes españoles que en los sondeos los colocan como primera o segunda posición en unas hipotéticas elecciones, codo a codo con el Partido Popular de Rajoy, pese a haber nacido hace solo un año y solo haberse presentado a las elecciones europeas de mayo, donde sorprendieron con cinco escaños.

"Nuestro país vive circunstancias excepcionales hasta el punto que la oposición real al gobierno no está en el Congreso", dijo Iglesias, el gran ausente en el debate de la nación del martes en la cámara baja, donde Podemos no tiene representación.

"España se merece un debate entre usted y yo, cara a cara en la televisión, cuándo quiera y dónde quiera", desafió a Rajoy el líder antiliberal. Aunque sin nombrarlo, el jefe de gobierno atacó el martes las "fórmulas mágicas" y la "demagogia" de Podemos que, advirtió, podrían terminar con la recuperación de la economía española en tan solo unos meses.

Pablo Iglesias se devolvió anunciando una amplía batería de medidas sociales como garantizar el suministro energético, impulsar el alquiler social e instaurar una renta mínima para los más pobres y denunció "no la corrupción del sistema pero el sistema de corrupción" que en su opinión reina en España.

En esta materia, que genera mucha indignación en el país, prometió alargar los plazos de prescripción y cambiar "las leyes hechas contra los ladrones de gallinas y para que los ricos nos continúen robando".

Este año será crucial en España con una serie de elecciones regionales, municipales y legislativas que pueden cambiar totalmente el panorama político del país con la irrupción de nuevos partidos como Podemos, que podría tener consecuencias a nivel europeo.

En su intervención, Iglesias prometió una "reestructuración ordenada de la deuda" que deberá negociarse con Bruselas porque "es una deuda que no se puede pagar" (casi el 100% del PIB).

"Hemos visto gobernantes que iban a Europa a obedecer, necesitamos gobernantes que vayan a Europa a negociar", añadió sin temor a las amenazas de una posible salida del euro como las que se virtieron contra su aliado griego, el primer ministro Alexis Tsipras. "A nosotros no se nos puede amenazar, somos la cuarta economia de la zona euro", advirtió.

De otra parte, las peticiones de las formaciones nacionalistas en favor de sus respectivos territorios centraron hoy la segunda y última jornada del debate anual de política general en España, en el que Rajoy se presentó como el garante de la unidad nacional.

El debate en el Congreso de los Diputados tuvo un tono electoralista y de balance de legislatura, ya que a final de año habrá comicios para renovar el Parlamento y, meses antes, en casi 8.000 ayuntamientos y en quince de las diecisiete regiones del país.

Hoy intervinieron las formaciones minoritarias, representantes de partidos regionales y nacionalistas, que centraron sus intervenciones en reclamar un mejor trato. Entre ellos los nacionalistas vascos del PNV (centroderecha) y los catalanes de ERC (izquierda republicana), regiones con un fuerte sentimiento nacionalista y, en algunos sectores, independentista.

Es el caso de Cataluña, donde habrá elecciones en septiembre en las que los nacionalistas pretenden tener mayoría amplia para impulsar el proceso soberanista. Por eso el portavoz de ERC, Alfred Bosch, aconsejó hoy a Mariano Rajoy que asuma que las elecciones catalanas de septiembre serán "un referéndum de independencia" y que, si gana el "sí", se aplicará "una hoja de ruta" para constituir "la república catalana".

TC anula consulta en Cataluña

Las palabras de Bosch en el Congreso llegaban al mismo tiempo en que el Tribunal Constitucional anulaba la consulta soberanista informal que tuvo lugar el pasado 9 de noviembre en Cataluña y la norma en la que se basaba, por considerarlas opuestas a la legalidad. Por su parte, el portavoz del PNV, Aitor Esteban, reclamó a Rajoy una "segunda transición" en la que se reconozca la plurinacionalidad del Estado.

Frente a estas peticiones, el jefe del Ejecutivo subrayó que "no hay ningún país en el mundo con una constitución escrita que reconozca el derecho de autodeterminación y yo estoy a favor de la unidad nacional". Varios portavoces parlamentarios acusaron al Gobierno de recurrir con frecuencia al Tribunal Constitucional contra decisiones de las regiones y aumentar así la conflictividad.

Mariano Rajoy defendió la obligación de su Gabinete de preservar la legalidad y de llevar al TC las decisiones que cree que no se ajustan al texto constitucional. Los representantes de otros partidos regionalistas también criticaron lo que consideran incumplimientos del Gobierno central en materia de inversiones o traspaso de competencias.

Por su parte, Rajoy destacó el esfuerzo hecho a pesar de las dificultades económicas de España en los últimos años y el alto nivel de autogobierno de las regiones del país. Como ayer, en la primera jornada, Rajoy trasladó un mensaje optimista de recuperación económica y de la necesidad de mantener la política desarrollada desde que accedió al poder, en diciembre de 2011.

Por eso reiteró que España puede lograr crear en los próximos años tres millones de puestos de trabajo y que en el presente ejercicio la economía española va a crecer un 2.4 por ciento.