Libro revela supuestas patologías que alterarían conducta de Kirchner

Según Nelson Castro, periodista y médico, autor de Secreto de Estado, la verdad sobre la salud de Cristina Fernández de Kirchner, la presidenta argentina padece una serie de patologías que ...
La presidenta argentina, Cristina Fernández de Kirchner, padecería, según el libro de Nelson Castro, un trastorno bipolar
La presidenta argentina, Cristina Fernández de Kirchner, padecería, según el libro de Nelson Castro, un trastorno bipolar (EFE)

Buenos Aires

La presidenta argentina Cristina Fernández de Kirchner padece una serie de patologías que "alteran su conducta y la calidad de sus decisiones", afirmó hoy el periodista Nelson Castro, autor del libro Secreto de Estado, la verdad sobre la salud de Cristina Fernández de Kirchner.

El periodista y médico declaró que las alteraciones son "producto de su estrés, la bipolaridad, el sindrome de Hubris y su atrofia frontal y parietal bilateral" que padece.

"Estas patologías condicionan su percepción de la realidad, donde lo negativo es producto de algo perverso y ajeno, según reconocen sus médicos tratantes, y en algunas circunstancias alteran la calidad de las decisiones" que toma como jefa de Estado, señaló Castro. "Esto se traduce en decisiones que han tenido costo para la Argentina", añadió.

El periodista, que se define como "crítico del gobierno pero no opositor", declaró que se decidió a escribir el libro, publicado por la editorial Sudamericana, "en el entendimiento de que la salud de un presidente es un tema de interés público" y aseguró que "sólo tiene información, no opinión".

Castro hace en la publicación una revisión de los supuestos problemas de salud que padeció Fernández de Kirchner, quien asumió en diciembre de 2007 la presidencia argentina y en poco menos de un mes entregará el poder al ganador de la segunda vuelta electoral entre el oficialista Daniel Scioli y el opositor Mauricio Macri.

En base a fuentes médicas cuya identidad no revela, señala que la mandataria padece un trastorno bipolar, un espectro de afecciones que comprometen el estado de ánimo y las conductas de las personas, caracterizadas por la presencia de períodos de euforia que alternan con otros de depresión.

Según señaló una fuente médica anónima citada por Castro, esta patología explicaría los reiterados periodos de ausencia de la presidenta, que en algunos casos ha pasado dos o tres semanas sin apariciones públicas. "Los retiros son parte de la vida de un bipolar. Luego de la euforia y cierto desenfreno, hay momentos de depresión muy intensos que implican ausencias prolongadas", señaló el especialista.

La presidenta, por su parte, negó en un reciente discurso padecer un trastorno bipolar. La investigación detalla asimismo el erróneo diagnóstico de cáncer de tiroides que llevó a los médicos a extirparle en enero de 2012 la glándula sin necesidad y la neurocirugía que se le practicó en octubre de 2013 por una colección subdural crónica.

Castro afirma que indagó sobre el sindrome de Hubris, "la enfermedad del poder" que, según afirmó, le diagnosticaron a Fernández de Kirchner médicos que la trataron personalmente. De acuerdo con el médico y periodista, esto "la lleva a tomar medidas sin consultar y a tener rasgos de narcisismo en su personalidad".

"Ha manejado el poder en forma egocéntrica, nunca hizo una reunión de gabinete. Tiene un ejercicio del poder generador del miedo", señaló el periodista del canal noticioso TN, que pertenece al Grupo Clarín, crítico del gobierno kirchnerista.

El libro revela asimismo que en 2011 se le detectó una atrofia frontal y parietal bilateral, durante una tomografía computada que se le practicó luego de sufrir una caída durante un acto público. Esta patología sería la causa de "cuadros de desinhibición, el baile en contextos inadecuados y hasta el humor insulso" de la presidenta, señaló Castro.

El autor de Secreto de Estado cuestionó con dureza la falta de transparencia que hubo en la información sobre la salud de la jefa de Estado a lo largo de sus dos mandatos.

"La Unidad Médica Presidencial debe ser una unidad que debe tener ascendencia sobre su paciente, que es el presidente, y que de ninguna manera puede estar guiada por el miedo, que es lo que ha ocurrido en muchos casos por el miedo a no enojar a la presidenta, a no asustarla, a no someterla a otros estudios. Llevó a errores que finalmente terminaron perjudicando a la presidenta", sostuvo. "El secreto médico tiene un límite", subrayó.

La muerte de su esposo y antecesor, Néstor Kirchner (2003-2007), por un infarto en 2010, pudo haber agravado algunas de sus patologías. Además, "hay una exacerbación de algunas manifestaciones, gatillada por el final de su gobierno", sostuvo Castro.

El periodista estimó que abandonar la Casa Rosada será un desafío para Fernández de Kirchner. "Será un gran vacío en su vida luego de estar más de 25 años sumergida en el poder", declaró a la agencia dpa.

Tras las experiencias que vivieron Néstor Kirchner -quien no habría sido tratado correctamente de sus problemas arteriales- y su esposa llevaron a Castro a sugerir que "sería muy interesante que se hiciera un examen psicofísico al próximo presidente, al igual que cualquier trabajador que inicia un nuevo empleo".