Libres, observadores europeos en Ucrania

Los integrantes de la OSCE fueron acusados de espiar para la OTAN.
Los enviados internacionales llegaron anoche a Berlín.
Los enviados internacionales llegaron anoche a Berlín. (Bernd Von Jutrczenka/EFE)

Kiev

Los observadores de la Organización para la Seguridad y Cooperación en Europa (OSCE), retenidos desde hace más de una semana por rebeldes separatistas de Slaviansk, fueron liberados ayer, en plena operación militar del ejército ucraniano en esta zona del este del país.

Los observadores que llegaron anoche a Berlín, donde les recibió la ministra germana de Defensa, Ursula von der Leyen, fueron liberados en Slaviansk, feudo de los separatistas pro rusos, escenario de choques armados entre el ejército y los milicianos separatistas.

El desenlace fue posible gracias a la mediación del diplomático ruso Vladimir Lukin, enviado especial del jefe del Kremlin, Vladimir Putin.

“Durante los últimos días, a petición de la OSCE y a un grupo de países europeos, la parte rusa dio enérgicos pasos para contribuir a la liberación de los especialistas militares detenidos”, informó la cancillería rusa en un comunicado.

“No han sido intercambiados por nadie. Ha sido un acto voluntario y humanitario. Estamos muy agradecidos”, dijo Lukin.

Los insurgentes pro rusos acusaron a los inspectores (tres alemanes, un polaco, un danés y un checo, además de un intérprete alemán) de espiar para la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) , y únicamente liberaron a un sueco al segunda día por motivos de salud y por tratarse de un país neutral.

EL secretario de Estado norteamericano, John Kerry, se declaró “satisfecho” por la noticia, pero pidió a Rusia involucrarse más para frenar la espiral de violencia en Ucrania.

Su par ruso, Serguei Lavrov, pidió a su vez a Kerry que presionara a Ucrania para que cese sus operaciones militares en el este del país.

La ofensiva “antiterrorista” de Kiev continuó ayer para recuperar Slaviansk y Kramatorsk, dos ciudades del este  controladas por rebeldes separatistas pro rusos.

La operación dejó cinco soldados ucranianos muertos y, del lado rebelde, tres insurgentes y dos civiles muertos, según fuentes de ambas partes. 

Ucrania vivió el viernes la jornada más violenta desde el 21 de febrero, víspera de la caída del presidente Viktor Yanukóvich -cuando murieron más de 89 personas en la plaza Maidan de Kiev- cuando un incendio arrasó la Casa de los Sindicatos de Odesa, en el sur del país, y causó la muerte de 42 pro rusos que se habían parapetado en ese edificio asediado por los nacionalistas.