Liberales españoles facilitarán la elección de Mariano Rajoy

El partido Ciudadanos descartó formar un gobierno de coalición con Rajoy, pero dejó la puerta abierta a una abstención que permita al líder conservador intentar formar un gobierno.
El presidente del Gobierno en funciones, Mariano Rajoy (i), y el líder de Ciudadanos, Albert Rivera.
El presidente del gobierno en funciones, Mariano Rajoy (i), y el líder de Ciudadanos, Albert Rivera. (EFE)

Madrid

El líder de Ciudadanos (centro derecha), Albert Rivera, dio por hecho que el conservador Mariano Rajoy gobernará en minoría tras no cerrarse a que su partido vote abstención en alguna de las dos sesiones de investidura a la presidencia. De ser así, se abriría la vía para que Rajoy sea presidente y Rivera habría roto su promesa electoral que le hizo ganar miles de votos.

"Hay que poner en marcha la legislatura, no apoyaremos al gobierno, pero este miércoles decidiremos nuestro voto en la primera y segunda votación, que será a finales de julio o a principios de agosto", declaró Rivera después de reunirse con Rajoy en el Congreso.

Los 32 diputados de Ciudadanos, sumados a los 137 del Partido Popular (PP) de Rajoy, no son suficientes para decidir el nombre del próximo presidente pero sería el inicio de la creación de un bloque que puje por sacar adelante una nueva legislatura.

En todo caso, la llave para un nuevo gobierno la tienen los 85 representantes del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) desde donde reiteraron que votarán "no" y que su líder, Pedro Sánchez, se lo dirá personalmente a Rajoy.

Sin embargo, recordó Rivera en varias ocasiones, habrá dos sesiones de investiduras (mayoría absoluta y simple) y que su partido podría mantener posiciones distintas en una y otra. Esto hace pensar que Ciudadanos podría votar en contra en la primera y abstenerse en la segunda, para hacer presidente a Rajoy y facilitar que arranque la legislatura.

El dirigente catalán expresó su deseo de que Ciudadanos se quede en la oposición, de manera "constructiva y conciliadora", y desde ese lugar pedir "cambios y reformas" al PP.

Además, comentó que en la reunión Rajoy insistió en la necesidad de que el ejecutivo eche a andar cuanto antes ya que hay que aprobar el techo de gasto y hacer unos Presupuestos con la senda de déficit que fije la Unión Europea.

"Ha sido una reunión constructiva, así la valoro, que abre puentes y diálogo para una legislatura que no va a ser sencilla. Una legislatura compleja pero también cargada de oportunidades para una nueva etapa política en España", señaló Rivera.

El presidente de Ciudadanos afirmó que después su encuentro con Rajoy se lleva la sensación de que puede haber un "gobierno en minoría" y expresó su voluntad de sentarse a hablar del techo de gasto y empezar a debatir sobre las cuentas públicas. Según dijo, tanto Rajoy como él coinciden en que no puede haber terceras elecciones.

Albert Rivera afrontará en las próximas horas una decisión que afectará a su capital político. El joven político catalán anunció con claridad en campaña que no facilitaría un gobierno de Rajoy ni por activa (voto afirmativo) ni por pasiva (abstención).

Sin embargo, tras las elecciones de diciembre ya rectificó radicalmente una de sus promesas electorales: después de proclamar que jamás votaría a favor del candidato de otro partido, firmó un acuerdo con Pedro Sánchez y apoyó su investidura.

Casi un mes después de las elecciones del 26 de junio, Rivera se encuentra ante la misma tesitura: mantener su palabra, o cambiarla para favorecer con su abstención el desbloqueo en las negociaciones y evitar una segunda repetición electoral.

Por la tarde, el líder de Podemos (extrema izquierda), Pablo Iglesias acudió a la cita propuesta por Mariano Rajoy. Fue un acto "protocolario" ya que lo primero que hizo éste fue decirle al líder del PP que votará "no" en ambas ocasiones, como ya lo había adelantado.

"Vamos a ser coherentes y con el PP no vamos a llegar a ningún acuerdo. La iniciativa la tienen que tener otros y los que la tienen creo que no tienen la menor intención de hablar con nosotros", señalaba en referencia al PSOE al que tendió la mano para formar un "gobierno de izquierdas", propuesta que fue descartada de inmediato por los socialistas.

Sin embargo, en el seno del espacio político se da por hecho que Mariano Rajoy logrará de una u otra manera la investidura, sin embargo se vaticina que será "sangrante" porque el PP gobernaría en minoría y la mayoría de sus propuestas serán sistemáticamente bloqueadas por la oposición, contrario a la mayoría absoluta de la que echó mano la pasada legislatura.